El hecho y su contexto
La Estafa del "Código Da Vinci": Un
best-seller mentiroso
Tomado de
http://www.aciprensa.com
Por: Pablo J. Ginés Rodríguez 08/01/2004
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El Código Da Vinci es una novela de ficción anti-católica
que está resultando ser un éxito de ventas en todo el mundo. Con más de 30
millones de ejemplares vendidos, traducida a 30 idiomas y con los derechos
para la película en manos de Columbia Pictures y el director Ron Howard
(con Russell Crowe de
protagonista) se trata ya de un acontecimiento propio de la cultura de masas.
Los protagonistas se ven envueltos en un thriller
de aventura, descifrando la simbología secreta en la pintura de Leonardo Da Vinci. Y el mensaje que transmite la novela es
básicamente el siguiente: 1.. Jesús no es Dios: ningún
cristiano pensaba que Jesús es Dios hasta que el emperador Constantino lo
deificó en el concilio de Nicea del 325. 2.. Jesús tuvo como compañera
sexual a María Magdalena; sus hijos, portadores de su sangre, son el Santo
Grial (sangre de rey = sang real = Santo Grial),
fundadores de la dinastía Merovingia en Francia (y antepasados de la
protagonista de la novela). 3.. Jesús y María Magdalena
representaban la dualidad masculina-femenina (como Marte y Atenea, Isis y Osiris); los primeros
seguidores de Jesús adoraban "el sagrado femenino"; esta adoración
a lo femenino está oculta en las catedrales construidas por los Templarios,
en la secreta Orden del Priorato de Sión -a la que
pertenecía Leonardo Da Vinci- y en mil códigos
culturales secretos más. |
4..
La malvada Iglesia Católica inventada por Constantino en el 325 persiguió a los
tolerantes y pacíficos adoradores de lo femenino, matando millones de brujas en
la Edad Media y el Renacimiento, destruyendo todos los evangelios gnósticos que
no les gustaban y dejando sólo los cuatro evangelios que les convenían bien
retocados. En la novela el maquiavélico Opus Dei trata de impedir que los héroes saquen a la luz el
secreto: que el Grial son los hijos de Jesús y la Magdalena y que el primer
dios de los "cristianos" gnósticos era femenino.
Todo
esto no se vende como una ucronía o una novela de historia-ficción en un pasado
alternativo o una Europa imaginaria. Se intenta vender como erudición,
investigación histórica y trabajo serio de documentación.
En
una nota al principio del libro, el autor, Dan Brown,
declara: "todas las descripciones de arte, arquitectura, documentos y
rituales secretos en esta novela son fidedignas". Como veremos, esto es
falso: los errores, las invenciones, las tergiversaciones y los simples bulos
abundan por toda la novela. La pretensión de erudición cae al suelo al revisar
la bibliografía que ha usado: los libros serios de historia o arte escasean en
la biblioteca de Brown, y brillan en cambio las paraciencias, esoterismos y pseudohistorias
conspirativas.
Pero
eso no impide a la prensa alabar el "trabajo histórico" que hay tras
el libro. Por ejemplo, el Chicago Tribune se
maravillaba de cómo el libro contiene "historia fascinante y documentada
especulación que vale varios doctorados"; el New
York Daily News decía "su investigación es impecable"; el
crítico de El Periódico de Catalunya (12/12/03) Ramón
Ventura dice que "entender la novela como un panfleto anticristiano es no
entender lo que es: un relato de aventuras por los espacios poco conocidos de
la historia, donde se combinan los misterios de la religión con los
enigmas del arte; Dan Brown escribe con la pasión y
la erudición de Matilde Asensi en El último
Catón".
La
editora del libro en España, Aránzazu Sumalla, que ha encontrado una mina de oro para su pequeña
editorial Umbriel (El Código Da Vinci
vende 2.400 libros al día en España, 125.000 en los primeros 50 días), no
entiende que en la página web del Opus
Dei se critique negativamente el libro, que presenta
al Opus como una secta destructiva dispuesta al
asesinato y otras técnicas magiosas, con el detalle
de que el asesino Silas es numerario y lleva cilicio.
Según la editora "se trata de una obra de ficción". Pero Dan Brown, en su propia página web,
dice bien claro que no ha escrito sólo una novela llena de despropósitos para
divertir: "Como he comentado antes, el secreto que revelo se ha susurrado
durante siglos. No es mío. Es cierto que puede ser la primera ocasión en que el
secreto se desvela con el formato de un thriller
popular, pero la información no es nueva. Mi sincera esperanza es que El Código
Da Vinci, además de entretener a la gente, sirva como
una puerta abierta para que empiecen sus investigaciones".
El
resultado es que las ventas de libros pseudohistóricos
sobre la Iglesia, los evangelios gnósticos, la mujer en el cristianismo, las
diosas paganas, etc. se han disparado: la web de
libros Amazon.com es la primera beneficiada, enlazando El Código Da Vinci con libros de pseudohistoria
neopagana, feminista radical y new age. La ficción es la mejor forma de educar a las masas, y
disfrazada de ciencia (historia del arte y de las religiones en este caso)
engaña mejor a los lectores. Como afirma el dicho: "calumnia, que algo
queda, y si calumnias con datos que suenen a científico -aunque sean
inventados- queda más".
¿Inventó Constantino el cristianismo?
Toda
la base "histórica" de Brown descansa sobre
una fecha: el concilio de Nicea del año 325. Según
sus tesis, antes de esta fecha, el cristianismo era un movimiento muy abierto, que
aceptaba "lo divino femenino", que no veía a Jesús como Dios, que
escribía muchos evangelios.
En
este año, de repente, el emperador Constantino, un adorador del culto
-masculino- al Sol Invicto se apoderó del cristianismo, desterró a "la
diosa", convirtió al profeta Jesús en un héroe-dios solar y montó una
redada a la manera stalinista para hacer desaparecer
los evangelios que no le gustaban.
Para
cualquier lector con algo de cultura histórica esta hipótesis resulta absurda
por al menos dos razones:
1.. Tenemos textos que demuestran
que el cristianismo antes del 325 no era como dice la novela y que los textos
gnósticos eran tan ajenos a los cristianos como lo son actualmente las
publicaciones "new age":
parasitarios y externos.
2.. Incluso si Constantino hubiese
querido cambiar así la fe de millones ¿cómo habría podido hacerlo en un
concilio sin que se diesen cuenta no sólo millones de cristianos sino
centenares de obispos? Muchos de los obispos de Nicea
eran veteranos supervivientes de las persecuciones de Diocleciano,
y llevaban sobre su cuerpo las marcas de la prisión, la tortura o los trabajos
forzados por mantener su fe. ¿Iban a dejar que un emperador cambiase su fe?
¿Acaso no era esa la causa de las persecuciones desde Nerón: la resistencia
cristiana a ser asimilados como un culto más? De hecho, si el cristianismo
antes del 325 hubiese sido tal como lo describen los personajes de Brown y muchos neognósticos
actuales nunca habría padecido persecución ya que habría encajado perfectamente
con tantas otras opciones paganas. El cristianismo fue siempre perseguido por
no aceptar las imposiciones religiosas del poder político y proclamar que sólo
Cristo es Dios, con el Padre y el Espíritu Santo.
¿Jesús es Dios?
En
la novela, el personaje del historiador inglés Teabing
afirma que en Nicea se estableció que Jesús era
"el Hijo de Dios". Un repaso a los evangelios canónicos, escritos
casi 250 años antes de Nicea, muestra unas 40
menciones a Jesús como Hijo de Dios. Brown lo que
está haciendo es copiar de uno de los libros pseudohistóricos
que más ha plagiado para hacer su best-seller, Holy Blood,Holy Grial, en el que se
afirma que "en Nicea se decidió por voto que
Jesús era un dios, no un profeta mortal".
La
verdad es otra. Los cristianos siempre han pensado que Jesús es Dios y así
figura en los evangelios y en escritos cristianos muy anteriores a Nicea. Por ejemplo, y para disgusto de mormones, Testigos
de Jehová o musulmanes (tres credos actuales que niegan que Jesús era Dios)
podemos leer cómo Tomás dice al ver a Jesús resucitado:
[Juan
20,28] Ho Kurios mou ho Theos mou
(Mi Señor y mi Dios)
O
en Romanos 9,5; carta dictada por San Pablo a Tercio en casa de Gayo, en Corinto, en el invierno del 57 al 58 d.C:
"de
ellos [los judíos] son los patriarcas, y como hombre ha surgido de ellos el
Cristo, que es Dios, y está por encima de todo".
O
en Tito 2,13:
"esperamos
que se manifieste la gloria del gran Dios y salvador nuestro Jesucristo".
O
en 2Pedro1,1:
"Simón
Pedro, sirviente y apóstol de Jesucristo, a aquellos que por la justicia de
nuestro Dios y salvador Jesucristo han recibido una fe tan preciosa como la
nuestra".
Y
saliendo de los evangelios tenemos los textos de algunos Padres de la Iglesia
muy anteriores a Nicea:
"Pues
nuestro Dios, Jesucristo, fue según el designio de Dios, concebido en el
vientre de María, de la estirpe de David, pero por el Espíritu Santo"
[Carta a los efesios de San Ignacio de Antioquía,
c.35-c.107 d.C].
"Si
hubieses entendido lo escrito por los profetas, no habrías negado que Él
[Jesús] era Dios, Hijo del único, inengendrado,
insuperable Dios" [Diálogo con Trifón, San
Justino Mártir, c.100-c.165 d.C].
"Él
[Jesucristo] es el santo Señor, el Maravilloso, el Consejero, el Hermoso en
apariencia, y el Poderoso Dios, viniendo sobre las nubes como juez de todos los
hombres" [Contra los herejes, libro 3, San Ireneo
de Lyon, c. 130 -200 d.C].
"Sólo
Él [Jesús] es tanto Dios como Hombre, y la fuente de todas nuestras cosas
buenas" [Exhortación a los griegos, de San Clemente de Alejandría, 190 d.C].
"Sólo
Dios está sin pecado. El único hombre sin pecado es Cristo, porque Cristo
también es Dios" [El alma 41:3, por Tertuliano, año 210 d.C].
"Aunque
[el Hijo] era Dios, tomó carne; y habiendo sido hecho hombre, permaneció como
era: Dios" [Las doctrinas fundamentales 1:0:4; por Orígenes, c.185-c.254
d.C.].
Estas
citas -y muchas otras- demuestran que los cristianos tenían clara la divinidad
de Cristo mucho antes de Nicea..
De hecho, en Nicea el debate era sobre las enseñanzas
de Arrio, un sacerdote herético de Alejandría que
desde el 319 enseñaba que Jesús no era Dios, sino un dios menor. De unos 250
obispos, sólo dos votaron a favor de la postura de Arrio,
mientras que el resto afirmaron lo que hoy se recita en el Credo, que el Hijo
de Dios fue engendrado, no creado y que es de la misma naturaleza (substancia, homoousios) que el
Padre, es decir, que Dios Hijo es Dios, igual que Dios Padre también es Dios,
un mismo Dios pero distintas Personas. Pese a esta unanimidad de los padres
conciliares, el historiador Teabing en la novela dice
que Cristo fue "designado Dios" ¡por un estrecho margen de votos!
Un historiador que no sabe historia
Teabing también dice una serie de
cosas sobre cómo el cristianismo inventado por Constantino no era más que
paganismo. "Nada en el Cristianismo es original", dice el personaje.
Escribimos subrayadas las afirmaciones de El Código da Vinci
y a continuación comentamos cada una.
-Los discos solares egipcios se convirtieron en halos de santos
católicos.
El
arte cristiano tiene que expresar conceptos bíblicos, como las caras luminosas
de Moisés (en el Sinaí) y Jesús (en la
Transfiguración).
Para
ello usan un recurso común, los halos o nimbos que ya usaba el arte griego y el
romano. Los emperadores romanos, por ejemplo, aparecen en las monedas con
cabezas radiantes.
-Los pictogramas de Isis
amamantando a su milagroso bebé Horus fueron el
modelo para las imágenes de la Virgen María con el Niño Jesús.
La
imagen de una madre amamantando es común a egipcios, romanos, aztecas o
cualquier otra cultura que represente la maternidad. Isis,
en los primeros siglos de nuestra era, ya no era una diosa popular de la
agricultura egipcia, sino un culto mistérico de tipo iniciático para élites
greco-romanas, culto que, por cierto, no incluía rituales sexuales que tanto
gustan al autor. Los artistas cristianos, a la hora de representar a María con
Jesús (una madre con un niño), usaron los modelos artísticos de la sociedad en
la que estaban.
-"La mitra, el altar, la doxología y la
comunión, el acto de comer a Dios, fueron tomados directamente de religiones mistéricas paganas anteriores.
La
mitra de los obispos difícilmente puede estar inspirada en religiones mistéricas antiguas: no aparece en Occidente hasta mediados
del s. X y en Oriente no se usa hasta la caída de Constantinopla en 1453.
El
altar es -como el cristianismo mismo- de origen judío, no pagano. Hay 300
referencias a altares en el Antiguo Testamento. El altar de los sacrificios del
Templo de Jerusalén es el punto de referencia del judaísmo antiguo y del
simbolismo cristiano. Nada que ver con cultos paganos.
La
Doxología (doxa=gloria; logos=palabra)
no es más que la oración del Gloria: "Gloria a Dios en las alturas y en la
tierra paz a los hombres; te alabamos, te bendecimos, te adoramos." usa
lenguaje puramente cristiano, con conceptos trinitarios y utilizando
continuamente pasajes del Nuevo Testamento. Nada que ver con cultos mistéricos paganos.
La
comunión y "comer a Dios": parece ser que en los niveles superiores
del culto a Mithras existía una comida sagrada de pan
y agua o pan y vino. No hay datos que indiquen que los mitraístas
consideraran que en esa comida "comían un dios" ni nada similar. De
nuevo, el origen de bendecir y compartir el pan es
judío, como explica con detalle Jean Danielou en su
estudio La Biblia y la liturgia. Parece que Jesús instituyó la Eucaristía
cristiana durante una chabourá, una comida sagrada
judía. No hay relación con cultos mistéricos paganos.
-El domingo, día sagrado cristiano, fue robado a los paganos
Falso.
Desde el principio, los cristianos vieron el día después del sabbath, es decir, el día primero de cada semana, como el
más importante, día de su reunión. Ya lo hacían en época de San pablo (ver
Hechos 20,7: "y en el primer día de la semana, cuando estábamos reunidos
para partir el pan.", o 1 Cor 16,2, cuando Pablo
pide reunir las colectas y
diezmos el primer día de la semana). Danielou, en La Biblia y la Liturgia, dedica todo su
capítulo 16 a hablar de "El octavo día", con citas de Ignacio de Antioquía, de la Epístola de Barnabás,
de la Didajé, todos autores de finales del.s.I y principios del s.II
Todos hablan del "dies domenica"
(día del Señor). San Justino, hacia el 150 d.C es el
primer cristiano en usar el nombre latino de Día del Sol para referirse al
primer día de la semana.
Ya
en el concilio de obispos hispanos de Elvira, en el 303 d.C
se proclamó: "si alguien en la ciudad no viene a la iglesia tres domingos
seguidos será excomulgado un tiempo corto, para que se corrija". Sólo 20
años después, en 321, Constantino declara oficialmente el domingo como día de
descanso y abstención del trabajo. O sea, que el domingo es un
"invento" cristiano, que posteriormente adoptó la sociedad civil, y
no una fiesta pagana robada por cristianos, justo lo contrario de lo que dice
la novela de Brown.
-También al dios hindú Krishna, recién nacido,
se le ofreció oro, incienso y mirra
Extraído,
al parecer, del libro de pseudohistoria The World's Sixteen
Crucified Saviours, [Los 16
salvadores del mundo crucificados] escrito por Kersey
Graves en 1875 y denostado incluso por ateos y agnósticos, aunque muy popular y
copiado en Internet. Graves no da nunca documentación de sus afirmaciones. Ésta
del oro, incienso y mirra parece simplemente un invento. En la literatura hindú
no sale por ningún sitio. El Bhagavad-Gita (s.I d.C.) no menciona la
infancia de Krishna. En las historias sobre el Krishna niño del Harivamsa Purana
(c.300 d.C) y el Bhagavata
Purana (c.800-900.dC.) tampoco aparecen regalos.
-El dios Mithras, nacido
en 25 de diciembre como Osiris, Adonis y Dionisos,
con los títulos "Hijo de Dios" y "Luz del Mundo", enterrado
en roca y resucitado 3 días después, inspiraron muchos elementos del culto
cristiano.
En
realidad, la fiesta pagana del 25 de diciembre en Roma la inventó el emperador
Aurelio en 274, muchos años después de que los cristianos latinos celebrasen el
25 de diciembre como fecha del nacimiento de Cristo.
Aunque
en la novela hablen de Mithras como un dios
"muerto, enterrado en roca y resucitado tres días después", esta
afirmación no sale recogida en ningún texto ni tradición antigua sobre Mithras. Al parecer es otro de los préstamos tomados del
panfleto decimonónico de Kersey Graves, en concreto
del capítulo 19 de The World's
Sixteen Crucified Saviours. Por supuesto, Graves no da documentación.
Gnosticismo al servicio del feminismo radical
¿Por
qué el mundo va tan mal, hay guerras, violencia y contaminación? La respuesta
del feminismo radical y de El Código Da Vinci es sencilla,
la culpa es del cristianismo, que es machista:
"Constantino
y sus sucesores masculinos convirtieron con éxito el mundo desde el paganismo
matriarcal hasta la Cristiandad patriarcal mediante una campaña de propaganda
que demonizó lo sagrado femenino, eliminando a la
diosa de la religión moderna." Como consecuencia, "la Madre Tierra se
ha convertido en un mundo de hombres, y los dioses de la destrucción y la
guerra se toman su tributo. El ego masculino ha pasado dos milenios sin
equilibrarse con su balanza femenina. una situación
inestable marcada por guerras alimentadas con testosterona, una plétora de
sociedades misóginas y una creciente falta de respeto por la Madre Tierra"
Esto
se habría evitado de seguir el "cristianismo" gnóstico, algunos de
cuyos grupos y tendencias consideraban lo divino como masculofemenino,
relaciones armónicas de puestos (ying-yang), o incluso andrógino. Jesús -según los gnósticos del
s. II y los newagers feministas del s. XX- necesita
un opuesto femenino que le complete; su consorte sería María Magdalena. Y unos
documentos que lo avalen: los evangelios apócrifos, textos gnósticos
imaginativos sin base histórica.
Mientras
que los evangelios canónicos son del s. I, ningún texto gnóstico es anterior al
s. II. Muchos son del s. III, IV o V. A mediados del s. II la Iglesia ya tenía
claro que los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan eran los inspirados por
el Espíritu Santo, y sólo dudaba en el canon de un par o tres de textos. Es
falsa la idea de la novela de que en el 325, con Constantino, de entre
"más de 80 evangelios considerados para el Nuevo Testamento", sólo se
eligieron cuatro: estos cuatro ya hacía 200 años que estaban seleccionados,
como leemos en los textos de Justino Mártir (150 d.C)
y de San Ireneo.
En
El Código Da Vinci hay material de muchos tipos: new age, ocultismo, teorías conspiratorias, neopaganos, wiccas,
astrología, préstamos orientales y amerindios. pero el
cóctel gnóstico-feminista es la base de la macedonia. Hay poca investigación
verdadera sobre el Santo Grial, pero mucha sangría.
Así,
se nos cita un texto que existe de verdad, el Evangelio de María Magdalena, una
obra gnóstica tardía, escrita por autores de una secta gnóstica, desde fuera
del cristianismo. En él, María besa en la boca a Jesús y eso causa la envidia
de los apóstoles. Según Teabing, el historiador de la
novela, "Jesús era el primer feminista. Pretendía que el futuro de su
iglesia estuviese en manos de María Magdalena".
Lo
que nadie cita es el versículo 114 del famoso texto gnóstico Evangelio de
Tomás, donde Jesús dice que Él hará de María Magdalena "un espíritu
viviente que se parezca a vosotros, varones. Porque cada mujer que se haga a sí
misma varón entrará en el reino de los cielos". El gnosticismo antiguo es
reciclado por antagonistas de la Iglesia actual, pero para ello han de rechazar
algunas cosas del gnosticismo antiguo, que en realidad era machista, elitista,
despreciaba el cuerpo y todo lo material y es difícil de vender como "el
auténtico cristianismo".
Así,
el entusiasmo del autor por los "ritos de fertilidad", que tanto
admiran -y practican- los protagonistas, no tiene nada que ver con la
fertilidad, obviamente, sino con el placer sexual.. Es
un signo de los tiempos, pero también una herencia gnóstica y cátara:
engendrar, dar vida a nuevos cuerpos, es malo. ¡Justo lo contrario que en el
cristianismo! Sexo sin concepción. es de suponer que
la próxima novela trate de clonación, es decir, de concepción sin sexo.
Otros muchos errores
Sandra
Miesel, una periodista católica especializada en
literatura moderna popular, no puede evitar hacer un listado de errores
misceláneos del libro, como ejemplo de su "impecable" documentación.
a.. Se dice que el planeta Venus
se mueve dibujando un pentagrama, el llamado "pentagrama de Ishtar", simbolizando a la diosa (Ishtar
es Astarté o Afrodita). Al contrario de lo que dice
el libro, la figura no es perfecta y no tiene nada que ver con las Olimpiadas.
Las Olimpiadas se celebraban cada cuatro años y en honor de Zeus, nada que ver
con los ciclos de Venus ni con la diosa Afrodita.
b.. El novelista dice que los
cinco anillos de las olimpiadas son un símbolo secreto de la diosa; la realidad
es que cuando se diseñaron las primeras olimpiadas modernas el plan era empezar
con uno e ir añadiendo un anillo en cada edición, pero se quedaron en cinco.
c.. En la novela presentan la
larga nave central y hueca de una catedral como un tributo secreto al vientre
femenino, con las nervaduras como pliegues sexuales, etc. Está tomado del libro
de pseudohistoria “The
Templar Revelation”, donde se afirma que los
templarios crearon las catedrales. Por supuesto es falso: las catedrales las
encargaron los obispos y sus canónigos, no los templarios. El modelo de las
catedrales era la iglesia del Santo Sepulcro o bien las antiguas basílicas
romanas, edificios rectangulares de uso civil.
d.. El Priorato de Sión realmente existe, es una asociación francesa
registrada desde 1956, posiblemente originada tras la II Guerra Mundial, aunque
clamen ser herederos de masones, templarios, egipcios, etc. No es creíble la
lista de Grandes Maestres que da la novela: Leonardo Da Vinci,
Isaac Newton, Victor Hugo.
e.. La novela dice que el tetragramaton YHWH, el nombre de Dios en letras hebreas,
viene de "Jehová, una unión física andrógina entre el masculino Jah y el nombre pre-hebreo de
Eva, Havah". Al parecer, nadie ha explicado a Brown que YHWH (que hoy sabemos que se pronuncia Yahvé)
empezó a pronunciarse "Jehová" en la Edad Media al interpolarse entre
las consonantes las vocales de "Adonai".
f.. Las cartas del tarot no
enseñan doctrina de la diosa; se inventaron para juegos de azar en el s.XV y no adquirieron asociaciones esotéricas hasta finales
del s.XVIII. La idea de que los diamantes de la
baraja francesa representan pentáculos es un invento
del ocultista británico A.E. Waite.
¿Qué dirán los esotéricos de la baraja española con sus copas -símbolos
sexuales femeninos- y sus espadas -símbolos fálicos, quizá como los garrotes.-?
g.. El Papa Clemente V no
eliminó a los templarios en un plan maquiavélico ni echó sus cenizas al Tíber: el Tíber está en Roma y
Clemente V no, porque fue el primer papa en Avignon.
Toda la iniciativa contra los templarios fue del rey francés, Felipe el
Hermoso. Masones, nazis y ahora los neognósticos
quieren ser herederos de los templarios.
h.. Mona Lisa no representa un
ser andrógino, sino a Madonna Lisa, esposa de Francesco
di Bartolomeo del Giocondo.
Mona Lisa no es un anagrama de los dioses egipcios Amón e Isa (Isis).
i.. En La Última Cena de
Leonardo, no aparece el cáliz y aparece el joven y guapo San Juan, el discípulo
amado. La novela dice que el joven guapo en realidad es María Magdalena, que
ella es el Grial. La verdad es que no sale el cáliz porque el cuadro está
describiendo la Última Cena tal como sale en el Evangelio de San Juan, sin
institución de la Eucaristía, más concretamente cuando Jesús avisa "uno de
vosotros me traicionará" (Juan 13,21).
j.. La novela habla de que
Leonardo recibió muchos encargos de la Iglesia y "cientos de lucrativas
comisiones vaticanas". En realidad Leonardo pasó poco tiempo en Roma y
apenas le mandaron algún encargo.
k.. En la novela presentan a
Leonardo como un homosexual ostentoso. En realidad, aunque en su juventud fue
acusado de sodomía, su orientación sexual no está del todo clara.
l.. La heroína, Sophie Neveu, usa el cuadro de
Leonardo “La Madonna de las Rocas” como un escudo y lo aprieta tanto a su
cuerpo que se dobla: es asombroso, porque se trata de una pintura sobre madera,
no sobre lienzo, y de casi dos metros de alto.
m.. Según los protagonistas de
la novela, "durante trescientos años la Iglesia quemó en la estaca la
asombrosa cifra de cinco millones de mujeres". Esta es una cifra repetida
en la literatura neopagana, wicca, new age y feminista radical,
aunque en otras webs y textos de brujería actual se
habla de 9 millones. Los neopaganos necesitan una "shoah"
propia.
Cuando
acudimos a historiadores serios se calcula que entre 1400 y 1800 se ejecutaron
en Europa entre 30.000 y 80.000 personas por brujería. No todas fueron quemadas.
No todas eran mujeres. Y la mayoría no murieron a manos de oficiales de la
Iglesia, ni siquiera de católicos. La mayoría de víctimas fue en Alemania,
coincidiendo con las guerras campesinas y protestantes del s. XVI y XVII.
Cuando una región cambiaba de denominación, abundaban las acusaciones de
brujería y la histeria colectiva. Los tribunales civiles, locales y municipales
eran especialmente entusiastas, sobre todo en las zonas calvinistas y
luteranas. De todas formas, la brujería ha sido perseguida y castigada con la
muerte por egipcios, griego, romanos, vikingos, etc...
El paganismo siempre mató brujos y brujas. La idea del neopaganismo feminista
de que la brujería era una religión feminista precristiana
no tiene base histórica.
Y
se podría seguir diseccionando los errores y los simples engaños de este
best-seller mentiroso. Por no hablar de su calidad literaria. Pero ¿vale la
pena tanto esfuerzo por una novela? La respuesta es sí: para miles de jóvenes y
adultos, esta novela será su primer, quizá único contacto con la historia
antigua de la Iglesia, una historia regada por la sangre de los mártires y la
tinta de evangelistas, apologetas, filósofos y
Padres. No sería digno de los cristianos del s. XXI ceder sin lucha ni
respuesta ante el neopaganismo el espacio que los cristianos de los primeros
siglos ganaron con su fidelidad comprometida a Jesucristo.
Notas del autor:
Para este artículo he utilizado mucho material de Carl Orlson, uno de los responsable de la magnífica web www.envoymagazine.com