Estudiando la doctrina de la Santísima Trinidad a
“profundidad”
Por José M. Arráiz
Introducción
Una de la más profunda de las verdades de fe que profesamos nosotros los
cristianos católicos es ésta: Existe un solo Dios, y existen en Él tres
Personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Hay una misma naturaleza
divina, pero tres Personas divinas diferentes.
Pocas son las denominaciones cristianas que no creen la doctrina de la
Trinidad y que afirman que no es una enseñanza bíblica. Tal es el caso por
ejemplo de los mooníes, los Testigos de Jehová, los Niños de Dios, los mormones
y los adventistas, quienes la niegan directamente o indirectamente.
Precisamente para profundizar en este tema he querido hacer este estudio.
Como entender la Trinidad
¿Cómo entender este misterio de que hay una sola naturaleza Divina en tres
personas diferentes?
Las palabras "naturaleza" y "persona", no se toman aquí
en el sentido corriente de los términos, sino de acuerdo con el lenguaje filosófico,
que es más preciso. La naturaleza o esencia de los seres es aquello que hace
que las cosas sean lo que son; el principio que las capacita para actuar como
tal (por ejemplo, la naturaleza del hombre es ser animal racional compuesto de
alma y cuerpo), La persona, en cambio, es el sujeto que actúa (por ejemplo un
hombre concreto con un nombre: Juan José Arráiz, que actúa de acuerdo a su
naturaleza: piensa, quiere, trabaja, etc.). Así es claro que en cada hombre hay
una sola naturaleza y una sola persona. En Dios, en cambio, no ocurre así: una
sola Naturaleza sustenta a una Trinidad de Personas.
Por esto, a la inteligencia humana le es imposible comprender el misterio
de la Santísima Trinidad. El esfuerzo racional de los teólogos (entre los que
tenemos a Santo Tomás de Aquino) ha tratado de ilustrarlo de la manera
siguiente:
Como las tres divinas personas no se distinguen ni por su Naturaleza, ni
por sus perfecciones, ni por sus obras exteriores, se distinguen únicamente por
su origen.
No se distinguen por su naturaleza porque tienen una naturaleza en común,
la Naturaleza divina. Así no son tres dioses, sino un solo Dios.
No se distinguen por sus perfecciones, porque éstas se identifican con la
Naturaleza divina. Así ninguna de las tres Personas es más sabia o poderosa,
sino que todas tienen infinita sabiduría y poder; ni la una es anterior a las
otras, sino que todas son igualmente eternas.
No se distinguen por sus obras exteriores, ya que teniendo las tres la
misma Omnipotencia, lo que obre una respecto a la criatura, lo obran las otras
dos.
Se distinguen únicamente por su origen, porque el Padre no proviene de
ninguna persona; el Hijo es engendrado por el Padre; y el Espíritu Santo
procede a la vez del Padre y del Hijo. Esto es lo que impide que una Persona se
confunda con las otras.
Ricardo Sada Fernandez en tu estudio de la Trinidad nos explica esto de una
forma muy didáctica:
En primer lugar, consideremos a Dios Padre. Éste, con su infinita
sabiduría, al conocerse a Sí mismo, formula un pensamiento de Sí mismo.
Nosotros muchas veces, hacemos una cosa parecida cuando pensamos en nosotros
mismos, y nos formamos un concepto sobre el propio yo, es decir, "aquello
que somos para nosotros mismos". Sin embargo, hay una diferencia muy
grande entre nuestro propio conocimiento y el de Dios sobre Sí mismo. Nuestro
conocimiento propio es imperfecto, incompleto ("nadie es buen juez en
causa propia"). E incluso, si nos conociéramos perfectamente, -es decir,
si nuestro concepto sobre el propio yo fuera una clarísima reproducción de
nosotros mismos-, tan sólo sería un pensamiento que no saldría de nuestro
interior, sin existencia independiente, sin vida propia. El pensamiento cesaría
de existir, aun en mi mente, tan pronto como volviera mi atención a otro asunto.
Tratándose de Dios, las cosas son muy distintas. Su pensamiento sobre Sí
mismo es perfectísimo: abarca completamente todos y cada uno de los aspectos de
su infinitud. Pero un pensamiento perfectísimo, para que de verdad lo sea, ha
de tener existencia propia (si puede desaparecer, le faltaría esa perfección).
Su pensamiento, es tan infinitamente completo y perfecto, que lo ha
re-producido con existencia propia. La imagen que Dios ve de Sí mismo, la
Palabra silenciosa con que eternamente se expresa a Sí mismo, debe tener una
existencia propia, distinta. A este Pensamiento vivo en que Dios se expresa a
Sí mismo perfectamente lo llamamos Dios Hijo. Dios Padre es Dios conociéndose a
Sí mismo; Dios Hijo es la expresión del conocimiento que Dios tiene de Sí. Por
ello, la segunda Persona de la Santísima Trinidad es llamada Hijo, precisamente
porque es generado por toda la eternidad, engendrado en la mente divina del
Padre.
Además, como esa generación es intelectual, se le llama "Verbo"
es decir, "Palabra". Dios Hijo es la "Palabra interior" que
Dios Padre pronuncia cuando su infinita sabiduría conoce su esencia infinita.
Ahora, Dios Padre (Dios conociéndose a Sí mismo) y Dios Hijo (el
conocimiento de Dios sobre Sí mismo) contemplan la naturaleza que ambos poseen
en común. Al verse (estamos hablando, claro está, de modo humano), contemplan
en esa naturaleza lo bello y lo bueno en grado infinito. Y como lo bello y lo
bueno producen amor, la Voluntad divina mueve a ambas Personas a un acto de
amor infinito, de la Una hacia la Otra. Ya que el amor de Dios a Sí mismo, como
el conocimiento de Dios de Sí mismo, son de la misma naturaleza divina, tiene
que ser un amor vivo. Este amor infinitamente perfecto, infinitamente intenso,
que dimana eternamente del Padre y del Hijo es el que llamamos Espíritu Santo
"que procede del Padre y del Hijo". Es la tercera persona de la
Santísima Trinidad. El Espíritu Santo es el "Amor Subsistente", el
"Amor hecho Persona".
Implicaciones de negar la Trinidad
Negar la doctrina de la Trinidad implica negar dos cosas principalmente:
Que Cristo es Dios, y que el Espíritu Santo es Dios. Por tanto en el siguiente
estudio nos centraremos en los siguientes puntos:
Ya que los que niegan la doctrina de la Trinidad afirman que solo el Padre
es Dios. Aseguran que no puede aceptarse esta doctrina porque dicha palabra no
aparece en la Biblia. Pero si según la Biblia se puede demostrar que tanto
Cristo como el Espíritu Santo son Dios, la teoría de la Trinidad quedará
sustentada bíblicamente sin lugar a dudas.
Profundicemos primero en estos dos puntos básicos, para luego adentrarnos
en la teoría de la Trinidad
1. ¿Es Cristo verdadero Dios?
Es muy importante profundizar en este punto ya que una de las bases de la
fe cristiana. Las denominaciones que niegan la doctrina de la Trinidad hacen
muchos esfuerzos para negar la divinidad de Cristo, ya que dan por sentado que
refutando este punto ya la doctrina Trinitaria quedará refutada.
La sección de nuestro credo respecto la divinidad de Cristo dice:
...Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único
de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza
del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por
nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de
María, siempre Virgen, y se hizo hombre; por nuestra causa fue crucificado en
tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día,
según las Escrituras, subió a los cielos y está sentado a la derecha del Padre;
Desde allí ha de venir juzgar a vivos y muertos y su reino no tendrá fin…
Según lo anteriormente visto, nuestro credo definitivamente afirma que
Cristo si es verdadero Dios, pero ¿Dice lo mismo la Palabra de Dios?
Comencemos por el capítulo 1 del evangelio de Juan:
“En el principio existía la Palabra y la Palabra
estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio con Dios. Todo se hizo por ella y sin
ella no se hizo nada de cuanto existe. En ella estaba la vida y la vida era la
luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la
vencieron. Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan. Este vino para un
testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por él. No
era él la luz, sino quien debía dar testimonio de la luz. La Palabra era la
luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo
estaba, y el mundo fue hecho por ella, y el mundo no la conoció. Vino a su
casa, y los suyos no la recibieron. Pero a todos los que la recibieron les dio
poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre; la cual no nació
de sangre, ni de deseo de hombre, sino que nació de Dios. Y la Palabra se
hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su
gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de
verdad. Juan da testimonio de él y clama: «Este era del que yo dije: El que
viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo.»
Pues de su plenitud hemos recibido todos, y gracia por gracia. Porque la Ley
fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad nos han llegado por
Jesucristo. A Dios nadie le ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno
del Padre, él lo ha contado.” Juan 1,1-18
Con este único pasaje bastaría para afirmar sin lugar a dudas que Jesús era
Dios, y Juan lo dice claramente: "En el principio existía la Palabra y
la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios", Juan se refiere a
Jesús como la palabra, que estaba con Dios y a la vez era Dios. Luego nos dice:
"Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros".
Pero esta no es la única evidencia indiscutible de que nuestro Señor
Jesucristo sea verdadero Dios, la palabra de Dios está llena de ellas, veamos
algunas evidencias claras:
Cristo es adorado
La Biblia es clara en que la adoración es exclusiva a Dios, adorar a algo o
alguien sin ser Dios es idolatría:
“No habrá para ti otros dioses delante de mí” Éxodo 20,3
“Jesús le respondió: «Esta escrito: =
Adorarás al Señor tu Dios y sólo a él darás culto.» =.” Lucas 4,8
Sin embargo en la misma Biblia Jesús es adorado numerosas ocasiones, cosa
que sería grave pecado de idolatría sino fuera Dios. Por ejemplo:
Los Reyes Magos le adoraron:
“Entraron en la casa; vieron al niño con
María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y
le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra.” Mateo
2,11
El ciego de nacimiento al que le dio la vista le adoró:
“Jesús se enteró de que le habían echado fuera
y, encontrándose con él, le dijo: «¿Tú crees en el Hijo del hombre?» El
respondió: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?» Jesús le dijo: «Le has
visto; el que está hablando contigo, ése es.» El entonces dijo: «Creo,
Señor.» Y se postró ante él.” Juan 9,35-38
Las mujeres que se lo encontraron después de la resurrección le adoraron:
“En esto, Jesús les salió al encuentro y les
dijo: «¡Dios os guarde!» Y ellas, acercándose, se asieron de sus pies y
le adoraron” Mateo 28,9
Los apóstoles cuando lo vieron regresar a la presencia del Padre le
adoraron:
“Por su parte, los once discípulos marcharon a
Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Y al verle le adoraron;
algunos sin embargo dudaron.” Mateo 28,16-17
Los ángeles del cielo también le adoran:
“Y nuevamente al introducir a su Primogénito en
el mundo dice: = Y adórenle todos los ángeles de Dios. =” Hebreos 1,6
Es importante notar que la palabra en griego para indicar adoración es el
verbo griego proskyneo y es la misma que se utiliza con Jesús cuando la
Biblia dice que es adorado en forma absoluta (latría). Con Cristo no puede ser
traducida en modo diferente ya que Cristo es reconocido como Señor y Dios (Juan
20,28)
Cristo comparte la gloria del Padre
Si Cristo no fuera Dios, no pudiera compartir la misma Gloria del Padre, ya
que Dios no comparte su gloria
“Yo, Yahveh, ese es mi nombre, mi gloria a
otro no cedo, ni mi prez a los ídolos. “Isaías
42,8
Pero Jesús nos enseña que compartía la gloria con el Padre antes de la
fundación del mundo
“Ahora, Padre, glorifícame tú, junto a ti, con
la gloria que tenía a tu lado antes que el mundo fuese.” Juan 17,5
¿Podría no ser Cristo Dios y a su vez compartir la gloria junto al Padre
desde la eternidad?
Cristo utiliza títulos que solo Dios tiene
En la Biblia podemos ver como Cristo utiliza títulos que solo Dios posee:
El Alfa y Omega, el Primero y el Último
La Biblia nos enseña que Yahveh es el Primero y el Último, el Alfa y la
Omega
“Así dice Yahveh el rey de Israel, y su redentor, Yahveh Sebaot: «Yo soy el
primero y el último, fuera de mí, no hay ningún dios.” Isaías 44,6
“Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor
Dios, «Aquel que es, que era y que va a venir», el Todopoderoso.”
Apocalipsis 1,8
Pero Jesús también utiliza este título:
“Cuando lo vi, caí a sus pies como muerto. El
puso su mano derecha sobre mí diciendo: «No temas, soy yo, = el Primero y
el Ultimo, = el que vive; estuve muerto, pero ahora estoy vivo por los siglos
de los siglos, y tengo las llaves de la Muerte y del Hades.” Apocalipsis 1,17-18
“Al Angel de la Iglesia de Esmirna escribe: Esto
dice = el Primero y el Ultimo, = el que estuvo muerto y revivió.” Apocalipsis 1,8
Quien habla en los pasajes anteriores indiscutiblemente es Jesús, quien
estuvo muerto, pero ahora vive por los siglos de los siglos. Y en el pasaje
siguiente Jesús mismo se identifica como el Alfa y Omega, el Primero y el
Último:
“Yo soy el Alfa y la Omega, = el Primero y el
Ultimo, = el Principio y el Fin.
Dichosos los que laven sus vestiduras, así podrán disponer del árbol de la Vida
y entrarán por las puertas en la Ciudad. ¡Fuera los perros, los hechiceros, los
impuros, los asesinos, los idólatras, y todo el que ame y practique la
mentira!» Yo, Jesús, he enviado a mi Angel para daros testimonio de lo
referente a las Iglesias. Yo soy el Retoño y el descendiente de David, el
Lucero radiante del alba.»” Apocalipsis 22,13-16
Si Jesús no fuera Dios, entonces estaría mintiendo y blasfemando, y la
Biblia estaría equivocada.
El Señor
El título de Señor (Kyrios en Griego) es utilizado en la Biblia Griega para
designar a Yahveh, que es Dios de Dioses y Señor de Señores:
“porque Yahveh vuestro Dios es el Dios de los
dioces y el Señor de los señores,
el Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas ni admite
soborno” Deuteronomio 10,17
“Dad gracias al Dios de los dioses, porque es
eterno su amor; dad gracias al Señor de los señores, porque es
eterno su amor.” Salmo 136,2-3
Y en el nuevo testamento este titulo es conferido a Cristo en todos sus libros,
dejando claro indiscutiblemente que Cristo, el Señor es Dios.
“y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor
venga a mí?” Lucas 1,43
“os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un
salvador, que es el Cristo Señor;” Lucas 2,11
Otros ejemplos pueden verse en Lucas 7,13, Lucas 7,18, Lucas 9,59, Lucas
10,17, Lucas 10,39-41, Mateo 8,25, Mateo 22,43-45, Juan 11,2-3, Juan 20,28,
Juan 21,7, Hechos 2,36, Hechos 20,21, Romanos 10,9, I Corintios 12,3,
Filipenses 2,11, Colosenses 2,6.
Y por eso Jesús es llamado Señor en el nuevo testamento, al igual que
Yahveh, es llamado Señor en el antiguo testamento:
“Estos harán la guerra al Cordero, pero el
Cordero, como es = Señor de Señores y Rey de Reyes, = los vencerá en
unión con los suyos, los llamados y elegidos y fieles.»” Apocalipsis 17,14
Apocalipsis 19,16 Lleva escrito un nombre en su manto y en su muslo:
= Rey de Reyes y Señor de Señores. =
El Salvador
Otro título otorgado a Dios es el de salvador:
“Yo, yo soy Yahveh, y fuera de mí no hay
salvador.” Isaías 43,11
Que es conferido indiscutiblemente a Cristo en el nuevo testamento:
“Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre
Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.»” Mateo 1,21
“os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un
salvador, que es el Cristo Señor;” Lucas 2,11
“Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo
para juzgar al mundo, sino
para que el mundo se salve por él.” Juan 3,17
“y que se ha manifestado ahora con la
Manifestación de nuestro Salvador Cristo Jesús, quien ha destruido la
muerte y ha hecho irradiar vida e inmortalidad por medio del Evangelio” I Timoteo 1,10
Otros ejemplos pueden verse en Juan 4:42, Juan 12:47, Hechos 4:12, Hechos
5:31, Hechos 13:23, Romanos 3:24, Efesios 5:23, Tito 2:13, Tito 3:6, II Pedro
1:11, II Pedro 2:20.
Si fuera de Dios no hay salvador, ¿Cómo puede ser Cristo el Salvador sin
ser también Dios? ¿No sería una contradicción?
Las denominaciones que niegan la Trinidad están en el dilema de tener dos
salvadores, a pesar que la Biblia claramente expresa que fuera de Dios no hay salvador.
Para los que profesamos la Trinidad no hay contradicción.
Incluso en el antiguo testamento estaba prefigurado que el Mesías sería
Dios mismo:
“Dijo él: «De cierto que ellos son mi pueblo,
hijos que no engañarán.» Y fue él su Salvador en todas sus angustias. No
fue un mensajero ni un ángel: él mismo en persona los liberó. Por su
amor y su compasión él los rescató: los levantó y los llevó todos los días
desde siempre.” Isaías 63,8-9
El pasaje anterior no podría ser más claro, no sería un mensajero, ni un
ángel, sino Dios mismo en persona quien nos liberaría de nuestros pecados.
El creador
Este título corresponde solo a Dios, ya que la Biblia enseña que Dios creó
todo sin ayuda de nadie, que todo lo ha realizado el solo:
“Así dice Yahveh, tu redentor, el que te formó
desde el seno. Yo, Yahveh, lo he hecho todo, yo, solo, extendí los
cielos, yo asenté la tierra, sin ayuda alguna.” Isaías
44,24
El pasaje anterior deja esto bien claro, pero si Cristo no es Dios no se
pueden entonces explicar los siguientes pasajes:
“En el principio existía la Palabra y la Palabra
estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio con Dios. Todo
se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe.” Juan 1,1-2
¿Cómo es posible que Cristo no sea Dios, si Dios lo hizo todo sin ayuda, y
el pasaje anterior nos muestra que sin la palabra (Cristo) no se hizo nada de
cuanto existe?
Veamos otro pasaje:
“porque en él fueron creadas todas las cosas,
en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las
Dominaciones, los Principados, las Potestades: todo fue creado por él y para
él,” Colosenses 1,16
¿Cómo es posible que Cristo no sea Dios, si el pasaje anterior dice que
todo fue creado por Cristo y para Cristo? ¿Cómo es posible si la Biblia deja
claro que el creador de todas las cosas es Dios sin ayuda de nadie?
YO SOY (Yahveh)
El nombre que Dios nos da en el antiguo testamento es YO SOY
“Contestó Moisés a Dios: «Si voy a los
israelitas y les digo: "El Dios de vuestros padres me ha enviado a
vosotros"; cuando me pregunten: "¿Cuál es su nombre?", ¿qué
les responderé?» Dijo Dios a Moisés: «Yo soy el que soy.» Y añadió: «Así
dirás a los israelitas: "Yo soy" me ha enviado a vosotros.»” Éxodo 3,13-14
Y Jesús no dudó en atribuirse este título:
“Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os
digo: antes de que Abraham existiera, Yo Soy.» Entonces tomaron piedras
para tirárselas; pero Jesús se ocultó
y salió del Templo.” Juan 8,52-59
En este relato interesante vemos como los judíos intentan apedrear a Jesús,
pero ¿Por qué? Porque Jesús utiliza para él el título "YO SOY".
Los judíos intentaron apedrearle porque Jesús con el título "Yo
soy" estaba afirmando ser Dios. Los judíos lo entendieron muy bien y no
era la única vez que intentaron apedrearle por esto ya que ellos mismos dijeron
que la razón por la que lo querían apedrear era porque decía ser igual a Dios.
La siguiente cita lo explica con detalle:
“Yo y el Padre somos uno.» Los judíos trajeron otra vez piedras para
apedrearle. Jesús les dijo: «Muchas obras buenas que vienen del Padre os
he mostrado. ¿Por cuál de esas obras queréis apedrearme?» Le
respondieron los judíos: «No queremos apedrearte por ninguna obra buena,
sino por una blasfemia y porque tú, siendo hombre, te haces a ti mismo Dios.»” Juan 10,30-33
Dios
Por si todavía quedan dudas de que los títulos asignados a Jesús pertenecen
solo a Dios, Cristo también es llamado Dios.
En antiguo testamento:
“Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal:
He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá
por nombre Emmanuel.” Isaías 7,14
El significado de Emmanuel es Dios con nosotros
“Todo esto sucedió para que se cumpliese el
oráculo del Señor por medio del profeta: Ved que la virgen concebirá y
dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa:
«Dios con nosotros.»” Mateo 1,22-23
También en el siguiente pasaje mesiánico se ve claramente quien sería el
Mesías:
“Porque una criatura nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Estará el señorío sobre
su hombro, y se llamará su nombre «Maravilla de Consejero», «Dios Fuerte»,
«Siempre Padre», «Príncipe de Paz»” Isaías 9,5
En el nuevo testamento:
“Luego dice a Tomás: «Acerca aquí tu dedo y mira
mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino
creyente.» Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío.»” Juan 20,27-28
En el pasaje anterior en que Tomás reconoce a Cristo como Señor y Dios, no
es corregido, sino alentado: "Porque
me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído."
Otros ejemplos claros en donde Jesús es llamado Dios:
“Pero del Hijo: Tu trono, ¡Oh Dios!, por los
siglos de los siglos; y: El
cetro de tu realeza, cetro de equidad. =” Hebreos
1,8
En el pasaje anterior el Hijo es llamado Dios por el mismo Dios Padre, y
esto es fácil de entender porque la Biblia nos enseña que tanto el Padre como
el Hijo tienen una misma naturaleza:
“el cual, siendo resplandor de su gloria e impronta de su sustancia, y el que
sostiene todo con su palabra poderosa, después de llevar a cabo la
purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las
alturas,” Hebreos 1,3
Con el termino de que Cristo es de la "sustancia del Padre", el
escritor de la carta a los hebreos nos está diciendo que Cristo tiene la
naturaleza de Dios.
“Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido y
nos ha dado inteligencia para que conozcamos al Verdadero. Nosotros estamos
en el Verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el Dios verdadero y la Vida
eterna.” 1 Juan 5,20
En el pasaje anterior vemos que estamos en el verdadero (Dios) estando en
Jesucristo, y refiriéndose a Él, lo señala también como el Dios verdadero y la
vida eterna.
“Porque en él reside toda la Plenitud de la
Divinidad corporalmente, y
vosotros alcanzáis la plenitud en él, que es la Cabeza de todo Principado y de
toda Potestad;” Colosenses 2,9
El pasaje anterior dice en otras palabras que en Cristo habita la plenitud
de Dios en forma corporal, y por eso Cristo decía: El que me ha visto a
mí, ha visto al Padre
“Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi
Padre; desde ahora lo conocéis y lo habéis visto.» Le dice Felipe: «Señor,
muéstranos al Padre y nos basta.» Le dice Jesús: «¿Tanto tiempo hace que estoy
con vosotros y no me conoces Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al
Padre.¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"? ¿No crees que
yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que os digo, no
las digo por mi cuenta; el Padre que permanece en mí es el que realiza las obras.
Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Al
menos, creedlo por las obras.” Juan 14,7-11
Porque Dios se nos ha revelado en la persona de su hijo, quien es
verdaderamente el Emmanuel: Dios con nosotros.
“Tened entre vosotros los mismos sentimientos
que Cristo: El cual, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el
ser igual a Dios. Sino que se despojó de sí mismo tomando
condición de siervo haciéndose semejante a los hombres y apareciendo en su
porte como hombre; y se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y
muerte de cruz. Por lo cual Dios le exaltó y le otorgó el Nombre, que
está sobre todo nombre. Para que al nombre de Jesús = toda rodilla se doble =
en los cielos, en la tierra y en los abismos, = y toda lengua confiese = que
Cristo Jesús es SEÑOR para gloria de Dios Padre.” Filipenses
2,5-11
Este pasaje es uno de los pasajes más reveladores en cuanto al proceso a
que Cristo se sometió para salvarnos. Lo primero que podemos ver es que Cristo,
teniendo condición divina (lo que implica ser igual con Dios ya que no somos
politeístas) no retuvo ser igual a Dios (lo que quiere decir que antes lo era,
pero no se aferro a ello), y se hizo hombre (despojándose de la gloria que
compartía con el Padre) y humillándose hasta morir en la cruz por nosotros.
Luego el Padre le exalta nuevamente dándole el nombre sobre todo nombre, para
que ante Él toda rodilla se doble (Se le adore, cosa que solo es permitida ante
Dios) devolviéndole su lugar que tenía juntamente con el Padre y el Espíritu
Santo.
2. ¿Es el Espíritu Santo verdadero Dios?
La sección de nuestro credo respecto a esto dice:
…Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de
vida, que procede del padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una
misma adoración y gloria, y que habló por los profetas…
Según lo anteriormente visto, nuestro credo definitivamente afirma que el
Espíritu Santo es verdadero Dios, pero ¿Dice lo mismo la Palabra de Dios?
La Biblia identifica al Espíritu Santo con Yahveh
En el antiguo testamento se ven pasajes donde Yahveh habla al profeta
Isaías
“Y percibí la voz del Señor que decía: «¿A quién
enviaré? ¿y quién irá de parte nuestra»? Dije: «Heme aquí: envíame.» Dijo: «Ve y di a ese pueblo: "Escuchad
bien, pero no entendáis, ved bien, pero no comprendáis." Engorda el
corazón de ese pueblo hazle duro de oídos, y pégale los ojos, no sea que vea
con sus ojos. y oiga con sus oídos, y entienda con su corazón, y se convierta y
se le cure.»” Isaías 6,8-10
Pero Pablo identifica claramente aquí a Yahveh con el Espíritu Santo:
“Cuando, en desacuerdo entre sí mismos, ya se
marchaban, Pablo dijo esta sola cosa: «Con razón habló el Espíritu Santo
a vuestros padres por medio del profeta Isaías: = Ve a encontrar a este
pueblo y dile: Escucharéis bien, pero no entenderéis, miraréis bien, pero no
veréis. = = Porque se ha embotado el corazón de este pueblo, han hecho
duros sus oídos, y sus ojos han cerrado; no sea que vean con sus ojos, y con
sus oídos oigan, y con su corazón entiendan y se conviertan, y yo los cure. =” Hechos 28,25-27
Si el Espíritu Santo no es Dios ¿Cómo es posible que Pablo diga que ha sido
el Espíritu Santo quien habló por medio del profeta, si en el antiguo
testamento deja claro que fue Dios?
El pasaje anterior no solo confirma que el Espíritu Santo es Dios, sino que
confirma la sección de nuestro credo que profesa: "Creo en el Espíritu Santo… y que habló por
los profetas".
Otro ejemplo similar lo vemos en el Salmo 95:7-11
“Porque él es nuestro Dios, y nosotros el pueblo de su pasto, el rebaño de su
mano.¡Oh, si escucharais hoy su voz!: «No endurezcáis vuestro corazón
como en Meribá, como el día de Massá en el desierto, donde me pusieron a
prueba vuestros padres, me tentaron aunque habían visto mi obra.
«Cuarenta años me asqueó aquella generación, y dije: Pueblo son de corazón
torcido, que mis caminos no conocen. Y por eso en mi cólera juré:¡No han de
entrar en mi reposo!»” Salmo 95,7-11
El Salmo anterior explica como Dios fue tentado por el pueblo de Israel,
pero Pablo vuelve a identificarle con el Espíritu Santo:
“Por eso, como dice el Espíritu Santo: =
Si oís hoy su voz, = = no endurezcáis vuestros corazones como en la Querella,
el día de la provocación en el desierto, = = donde me provocaron vuestros
padres y me pusieron a prueba, aun después de haber visto mis obras =
durante cuarenta años. = Por eso = me irrité contra esa generación y dije:
Andan siempre errados en su corazón; no conocieron mis caminos. = = Por eso
juré en mi cólera: ¡No entrarán en mi descanso! =” Hebreos
3,7-11
En el pasaje del Antiguo testamento se ve claramente hablando a Yahveh,
pero Pablo dice: "Por eso, como
dice el Espíritu Santo"
Por eso nosotros los católicos sabemos y profesamos que el Espíritu Santo
es verdadero Dios y la tercera persona de la Trinidad.
La Biblia identifica al Espíritu Santo como un ser
personal
A pesar de esto algunas sectas predican que el Espíritu Santo no es Dios.
Los testigos de Jehová por ejemplo afirman que es la "fuerza activa de
Dios sobre la tierra", creen que no es persona sino una fuerza impersonal.
Por el contrario, en la Biblia vemos que el Espíritu Santo se le describe
como una persona no como una fuerza.
El Espíritu Santo puede ser entristecido
“No entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, con el que fuisteis sellados para el día de la
redención.” Efesios 4,30
Una fuerza impersonal no podría entristecerse.
Se puede pecar contra el Espíritu Santo
Tampoco se puede pecar contra una fuerza, pero si se puede pecar contra
Dios.
“Por eso os digo: Todo pecado y blasfemia se
perdonará a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no será
perdonada. Y al que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le
perdonará; pero al que la diga contra el Espíritu Santo, no se le perdonará
ni en este mundo ni en el otro.” Mateo 12,31-32
Aquí Jesús deja claro que si algunos pecados pueden ser perdonados en este
mundo, y en el otro mundo (en la etapa final de purificación que llamamos el
purgatorio), este pecado contra el Espíritu Santo no.
El Espíritu Santo puede ser resistido:
“«¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y
de oídos! ¡Vosotros siempre resistís al Espíritu Santo! ¡Como vuestros
padres, así vosotros!” Hechos 7,51
El Espíritu Santo consuela:
“Las Iglesias por entonces gozaban de paz en
toda Judea, Galilea y Samaria; se edificaban y progresaban en el temor del
Señor y estaban llenas de la consolación del Espíritu Santo.” Hebreos 9,31
El Espíritu Santo es enviado por el Padre y enseña:
“Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que
el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará
todo lo que yo os he dicho.” Juan 14,26
“Pero yo os digo la verdad: Os conviene
que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito;
pero si me voy, os lo enviaré: y cuando él venga, convencerá al mundo en lo
referente al pecado, en lo referente a la justicia y en lo referente al
juicio; en lo referente al pecado, porque no creen en mí; en lo referente a la
justicia porque me voy al Padre, y ya no me veréis; en lo referente al juicio,
porque el Príncipe de este mundo está juzgado. Mucho tengo todavía que deciros,
pero ahora no podéis con ello. Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os
guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que
hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir.” Juan 16,7-13
Hemos visto que el Espíritu Santo es Dios, pero no es la misma persona que
el hijo. La prueba está en que Jesús nos dice en el pasaje anterior: "Os
conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el
Paráclito"
Tampoco es la misma persona que el Padre, y lo vemos cuando Cristo nos dice
en Juan 14:26: "el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi
nombre", dejando claro que no es el Padre, y será el Padre quien lo
enviará en nombre del Hijo.
3. ¿Es Dios un Dios Trino?
El problema que ha habido a través de los años para aquellos que han negado
el dogma de la Trinidad, es que al no poder entender como es posible que Dios
sea UNO, y habiten en Él tres Personas distintas, han optado, unos, queriendo
asegurar mejor la unidad de naturaleza de Dios, negando la Trinidad de
Personas, afirmando que las tres divinas Personas eran tan sólo tres diversos
modos de concebir a Dios. Entre éstos está Sabelio. Otros, queriendo asegurar
mejor la diferencia de personas, llegaron a negarla igualdad de Naturaleza. Por
ejemplo, Arrio que negó la divinidad de Cristo, asegurando que era de diferente
naturaleza que el Padre; y Macedonio que negó la divinidad del Espíritu Santo.
Pero profundicemos ahora en lo que la Biblia nos dice respecto a esto:
Prefiguraciones de la Trinidad en el Antiguo Testamento:
La Biblia ciertamente nos deja claro que Dios es UNO:
“Escucha, Israel: Yahveh nuestro Dios es
el único Yahveh” Deuteronomio 6,4
Pero a pesar de esto, puede verse como Dios en numerosos pasajes del
antiguo testamento se prefigura la pluralidad de personas:
“Y dijo Dios: «Hagamos al ser humano a
nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y
en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres,
y en todas las sierpes que serpean por la tierra.” Génesis
1,26
Claramente dijo: "Hagamos" y como ya vimos anteriormente
en Isaías 44:24, Dios hizo todo SOLO.
“Y dijo Yahveh Dios: «¡He aquí que el
hombre ha venido a ser como uno de nosotros, en cuanto a conocer el
bien y el mal! Ahora, pues, cuidado, no alargue su mano y tome también del
árbol de la vida y comiendo de él viva para siempre.»” Génesis 3,22
En el pasaje anterior Dios se expresa en plural, cuando dice: "ha
venido a ser como uno de nosotros"
“Bajó Yahveh a ver la ciudad y la torre que
habían edificado los humanos, y dijo Yahveh: «He aquí que todos
son un solo pueblo con un mismo lenguaje, y este es el comienzo de su obra.
Ahora nada de cuanto se propongan les será imposible. Ea, pues, bajemos,
y una vez allí confundamos su lenguaje, de modo que no entienda cada
cual el de su prójimo.» Y desde aquel punto los desperdigó Yahveh por toda la
haz de la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. Por eso se la llamó Babel;
porque allí embrolló Yahveh el lenguaje de todo el mundo, y desde allí los
desperdigó Yahveh por toda la haz de la tierra.” Génesis
11,5-9
Otro pasaje claro, cuando dice Yahveh: "bajemos, y una vez allí
confundamos su lenguaje"
“Y percibí la voz del Señor que decía:
«¿A quién enviaré? ¿y quién irá de parte nuestra»? Dije: «Heme
aquí: envíame.»” Isaías 6,8
Nuevamente en plural el Señor dice: "¿y quién irá de parte
nuestra?"
¿Por qué en los pasajes anteriores Dios se expresa en esta forma "plural"
en vez de "singular" y a la vez ser UNO?
Esto se debe a que la palabra hebrea para decir que Dios UNO es "ejad",
palabra que es utilizada en el antiguo testamento en numerosas ocasiones como UNO,
pero no como "uno simple" sino como "uno formado por
varios".
Ejemplos los tenemos por ejemplo en varios pasajes donde se utiliza la
misma palabra:
“Por eso deja el hombre a su padre y a su madre
y se une a su mujer, y se hacen una sola carne.” Génesis 2,24
El hombre y la mujer son UNO, pero eso no quiere decir que no sean una
pluralidad de personas.
“Todo el mundo era de un mismo lenguaje
e idénticas palabras.” Génesis 11,1
“Júntalos el uno con el otro de suerte que formen un solo leño, que sean
una sola cosa en tu mano.” Ezequiel 37,17
En todos estos casos se utiliza la misma palabra ejad "uno formado
por muchos" en vez de
la palabra vajid "unidad"
Por eso la palabra "ejad", que significa "uno"
preserva la idea de unidad y a la vez de pluralidad de "uno formado por
varios": un matrimonio formado por un hombre y una mujer, una
lengua que hablan varios, un solo pueblo formado por todos los hombres, etc.
Podemos concluir que el hecho de que Dios sea uno en ningún momento
contradice la doctrina de la Trinidad, por el contrario, la confirma. Y veamos
ahora en el nuevo testamento como Cristo mismo nos revelaría que Dios si bien
como hemos visto Dios es UNO, también que Él y el Padre son UNO:
La Trinidad en el Nuevo Testamento:
“Yo y el Padre somos uno” Juan 10,30
Así como la Trinidad está prefigurada en numerosos pasajes del antiguo
testamento, en el nuevo testamento queda ya completamente clara, cuando se nos
completa la revelación divina presentándonos a Cristo y al Espíritu Santo.
Una evidencia clara la vemos en la forma en como los primeros cristianos
utilizaban formulas trinitarias:
“La gracia del Señor Jesucristo, el
amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con
todos vosotros.” 2 Corintios 13,13
“Y tales fuisteis algunos de vosotros. Pero
habéis sido lavados, habéis sido santificados, habéis sido justificados en
el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios.” 1 Corintios 6,11
Los primeros cristianos no dudaban en saludar en sus cartas con una triple
invocación en la que se unían el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Otra característica fundamental en la fe de los primeros cristianos era la
certeza de que los carismas entregados a la Iglesia procedían de la Trinidad, y
existía en ellos la absoluta convicción de que su vida de fe edificada por los
carismas divinos era alimentada por las tres personas de la Trinidad:
“Hay diversidad de carismas, pero el Espíritu
es el mismo; diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo; diversidad de operaciones, pero es el mismo
Dios que obra en todos.” 1 Corintios 12,4-6
Cristo había condensado todo esto en una orden sencilla: Bautizar en nombre
de la Trinidad:
“Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes
bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,” Mateo 28,19
Pero si la Trinidad no es una doctrina Bíblica ¿Por qué mandar a
bautizar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo?
4. Argumentos utilizados contra la Trinidad
Luego de ver la abundante evidencia que la Biblia nos da sobre la Trinidad,
realizaré un breve resumen de los argumentos que utilizan los antitrinitarios
para negarla:
Argumento 1: Jesús oraba, como Dios no puede orar a sí mismo, Jesús no es
Dios
Ciertamente Jesús oraba:
“Así habló Jesús, y alzando los ojos al cielo,
dijo: «Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te
glorifique a ti.” Juan 17,1
Ciertamente los que utilizan este argumento, demuestran que no conocen la
doctrina de la Trinidad, ya que el pasaje anterior muestra claramente que Jesús
no estaba orando a sí mismo, sino al Padre. Como hemos visto anteriormente
Jesús y el Padre tienen una misma naturaleza divina, pero son Personas
diferentes.
Argumento 2: Jesús reconoció que el Padre es mayor que Él, por tanto no es
Dios
Utilizan el siguiente pasaje bíblico para argumentar su afirmación:
“Habéis oído que os he dicho: "Me voy y
volveré a vosotros." Si me amarais, os alegraríais de que me fuera al
Padre, porque el Padre es más grande que yo.” Juan
14,28
Pero aquí nuevamente se ve que la interpretación de los antitrinitarios
vuelve a quedarse corta en el entendimiento de la doctrina de la Trinidad, en
donde queda claro que la persona del Hijo, la segunda de la Trinidad, tiene una
naturaleza humana y otra divina. La humana, lógicamente, es inferior a la
divina del Padre; pero ambas personas divinas, la del Padre y la del Hijo, son
iguales.
Argumento 3: Jesús le reprochó al joven rico que le llamara bueno ya que
bueno es solo Dios
“Le dijo Jesús: «¿Por qué me llamas bueno?
Nadie es bueno sino sólo Dios” Lucas 18,19
Jesús no le estaba reprendiendo, Jesús no le dijo: "No me llames
bueno", le preguntó "¿Por qué me llamas bueno?",
Jesús le estaba haciendo caer en cuenta de su divinidad porque evidentemente
Jesús era bueno y era Dios.
Argumento 4: Jesús es un ser creado, por tanto no es Dios
Los antitrinitarios interpretan equivocadamente que Cristo un ser creado.
Analicemos uno por uno los pasajes que utilizan para afirmar esto:
“Al Angel de la Iglesia de Laodicea escribe: Así
habla el Amén, el Testigo fiel y veraz, el Principio de la creación de
Dios.” Apocalipsis 3,14
En el pasaje anterior se utiliza para principio la palabra griega "arjé".
En calidad de título, como aparece aquí, la palabra arjé tiene en
multitud de ocasiones el significado de "príncipe" o
"principado". En tal sentido aparece, por ejemplo, en Romanos 8:38;
Efesios 1:21; 3:10; 6:12; Colosenses 1:16; 2:10; Tito 3:1, etc.
Ahora bien, en el libro de Apocalipsis, arjé es un título que se
aplica única y exclusivamente a Dios, como puede verse en Apocalipsis 21:6
“Me dijo también: «Hecho está: yo soy el Alfa y
la Omega, el Principio y el Fin; al que tenga sed, yo le daré del
manantial del agua de la vida gratis.” Apocalipsis
21,6
Aquí se utiliza en su calidad de fuente (principio) de todo. Por tanto, el
pasaje no dice que Cristo fue el primer ser creado, sino que fue la fuente u
origen de donde emanó la creación, o lo que es lo mismo, el mismo creador, como
ya hemos visto anteriormente.
“El es Imagen de Dios invisible, Primogénito de toda la creación,” Colosenses 1,15
Aquí interpretan equivocadamente la palabra primogénito como "primer
creado", pero la palabra griega para significar "primer creado"
es "protiktos", en contraposición con la que aquí se utiliza
que es "protótokos" que significa "primogénito". Este
término equivale no tanto al primero en nacer, sino al que posee ciertos
derechos de gobierno, preeminencia o consagración. Ejemplo de esto lo podemos
ver numerosas veces en la Biblia:
Jesús es llamado el primogénito de María y fue su único hijo:
“y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre,
porque no tenían sitio en el alojamiento.” Lucas
2,7
David es llamado primogénito por Dios, y no solamente es el último de 8
hijos, y tampoco el primer rey de la tierra, pero si el predilecto de Yahveh:
“«El me invocará: ¡Tú, mi Padre, mi Dios y roca
de mi salvación! Y yo haré de él el primogénito, el Altísimo entre
los reyes de la tierra.” Salmo 89,27-28
En Génesis Jacob recibió las bendiciones de la primogenitura aunque nació
después de Esaú
“Dijo Jacob: «Véndeme ahora mismo tu
primogenitura.» Dijo Esaú: «Estoy que me muero. ¿Qué me importa la
primogenitura?»” Génesis 25,31-32
Efraín es llamado "primogénito" en Jeremías 31:9 siendo el
segundo hijo de José en Génesis 41: 52
“Con lloro vienen y con súplicas los devuelvo,
los llevo a arroyos de agua por camino llano, en que no tropiecen. Porque yo
soy para Israel un padre, y Efraím es mi primogénito.” Jeremías 31,9
“y al segundo le llamó Efraím, porque -
decía - «me ha hecho fructificar Dios en el país de mi aflicción».” Génesis 41,52
Jesús es el primogénito de los muertos pero no el primero en morir:
“y de parte de Jesucristo, = el Testigo fiel, el
Primogénito = de entre los muertos, = el Príncipe de los reyes de la tierra.
= Al que nos ama y nos ha lavado con su sangre de nuestros pecados” Apocalipsis 1,5
Israel es llamado el pueblo primogénito por Dios pero no es el primer
pueblo que Dios creó, pero sí es el pueblo consagrado por Él.
“Y dirás a Faraón: Así dice Yahveh: Israel
es mi hijo, mi primogénito.” Éxodo 4,22
Es claro que afirmar que Jesús es el primer ser creado por utilizarse con
él el término primogénito es desconocer por completo el significado que la
Biblia le da a esta palabra.
Argumento 5: Jesús no es Dios porque a Dios no le ha visto nadie
“Entonces dijo Moisés: «Déjame ver, por favor,
tu gloria.» El le contestó: «Yo
haré pasar ante tu vista toda mi bondad y pronunciaré delante de ti el nombre
de Yahveh; pues hago gracia a quien hago gracia y tengo misericordia con quien
tengo misericordia.» Y añadió: «Pero mi rostro no podrás verlo; porque no
puede verme el hombre y seguir viviendo.»” Éxodo
33,18-20
Pero no se puede confundir una visión espiritual de Dios, con una
visión física de Dios. El antiguo testamento muestra como en los
pasajes más antiguos el ángel de Yahveh era una manifestación corporal de Dios
mismo (teofanía):
“La encontró el Angel de Yahveh junto a una
fuente de agua en el desierto - la
fuente que hay en el camino de Sur - y dijo: «Agar, esclava de Saray, ¿de dónde
vienes y a dónde vas?» Contestó ella: «Voy huyendo de la presencia de mi señora
Saray.» «Vuelve a tu señora, le dijo el Angel de Yahveh, y sométete a ella.» Y
dijo el Angel de Yahveh: «Multiplicaré de tal modo tu descendencia, que por su
gran multitud no podrá contarse.»” Génesis 16,7-10
En el pasaje anterior por la forma que vemos de expresarse al ángel, puede
notarse que es Dios mismo cuando dice: "Multiplicaré de tal modo tu
descendencia" ya que no sería un ángel quien multiplicaría su
descendencia sino Dios mismo.
Otro ejemplo lo vemos en el siguiente pasaje:
“El Angel de Yahveh subió de Guilgal a Betel y
dijo: «Yo os hice subir de
Egipto y os introduje en la tierra que había prometido con juramento a vuestros
padres. Yo dije: "No romperé jamás mi alianza con vosotros.”
Jueces 2,1
Aquí otra vez podemos ver como Dios mismo toma forma humana, ya que es Dios
mismo quien hizo subir de Egipto a los judíos y los introdujo a la tierra
prometida. Es Dios mismo quien dijo: "No romperé jamás mi alianza con
vosotros"
Por eso es que cuando Gedeón al darse cuenta de que había visto al ángel de
Yahveh, pensó que moriría, ya que al ver al ángel de Yahveh veía una
manifestación corporal de Dios mismo:
“Entonces Gedeón se dio cuenta de que era el
Angel de Yahveh y dijo: «¡Ay,
mi señor Yahveh! ¡Pues he visto al Angel de Yahveh cara a cara!»” Jueces 6,22
Claro, no quiere decir esto que todas las veces que la Biblia habla del
ángel de Yahveh habla de una manifestación visible de Dios.
Otros ejemplos de visiones físicas de Dios (que no implican la muerte) los
vemos por ejemplo en Amos 9:1:
“Vi al Señor en pie junto al altar y dijo: ¡Sacude el capitel y que se desplomen los
umbrales!¡Hazlos trizas en la cabeza de todos ellos, y lo que de ellos quede lo
mataré yo a espada: no huirá de entre ellos un solo fugitivo ni un evadido
escapará!” Amós 9,1
Isaías también pensó que moriría al ver a Dios, pero no lo hizo porque lo
que vio una visión física de Dios:
“El año de la muerte del rey Ozías vi al Señor
sentado en un trono excelso y elevado, y sus haldas llenaban el templo. Unos serafines se mantenían erguidos
por encima de él; cada uno tenía seis alas: con un par se cubrían la faz, con
otro par se cubrían los pies, y con el otro par aleteaban, Y se gritaban el uno
al otro: «Santo, santo, santo, Yahveh Sebaot: llena está toda la tierra de su
gloria.». Se conmovieron los quicios y los dinteles a la voz de los que
clamaban, y la Casa se llenó de humo. Y dije: «¡Ay de mí, que estoy
perdido, pues soy un hombre de labios impuros, y entre un pueblo de labios
impuros habito: que al rey Yahveh Sebaot han visto mis ojos!»” Isaías 6,1-5
Si bien es cierto que a Dios nadie lo ha visto como para poder explicarlo
de manera cabal, pero Cristo sí lo ha explicado y por eso decía: "Quien
me ha visto a mi ha visto al Padre". Por lo tanto, aunque el pasaje
implicara una visión física de Dios (que no lo hace como hemos podido
comprobar), tampoco estaría indicando que Cristo no era Dios, ya que lo que
vieron sus discípulos fue su envoltura humana, y no su naturaleza divina. En
ese sentido podría decirse que a Dios, con toda la grandeza de su gloria, no lo
ha visto nadie, porque cuando se encarnó en Cristo la humanidad servía de velo
a aquélla.
Argumento 6: Jesús fue tentado, como no se puede tentar a Dios, Jesús no es
Dios.
“Jesús, lleno de Espíritu Santo, se volvió del
Jordán, y era conducido por el
Espíritu en el desierto, durante cuarenta días, tentado por el diablo.
No comió nada en aquellos días y, al cabo de ellos, sintió hambre.” Lucas 4,1-2
Este como otros argumentos han sido originados por la falta de
entendimiento del proceso que Cristo sufrió al encarnarse para salvarnos, que
ya estudiamos en Filipenses 2:5-11, donde vimos que Cristo tomó condición de
siervo. En esa condición si podía ser tentado ya que de había despojado a si
mismo de su condición de Dios, haciéndose semejante a los hombres. Notemos sin
embargo que Cristo se despoja de su gloria, la que compartía con el Padre, pero
no de su naturaleza divina.
Argumento 7: Jesús no es Dios porque hay un solo Dios según el nuevo
testamento
Los antitrinitarios interpretan fuera de contexto los siguientes pasajes,
que estudiaremos a continuación:
“Un solo Cuerpo y un solo Espíritu,
como una es la esperanza a que habéis sido llamados. Un solo Señor,
una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está
sobre todos, por todos y en todos.” Efesios 4,4-6
En pasaje anterior, los antitrinitarios toman la parte del pasaje: "un
solo Dios y Padre de todos" para decir que solo el Padre es Dios, pero
basta ver el pasaje completo para ver que en el se mencionan las tres Personas
de la Trinidad. Como hemos visto antes, al llamar a Cristo Señor se le está
reconociendo indiscutiblemente como Dios, haciendo que el pasaje, en vez de
negar la Trinidad la confirme.
“no ceso de dar gracias por vosotros
recordándoos en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor
Jesucristo, el Padre de la gloria, os conceda espíritu de sabiduría y
de revelación para conocerle perfectamente;” Efesios
1,16-17
En pasaje anterior Pablo se refiere al Dios de nuestro Señor Jesucristo, y
los antitrinitarios interpretan de aquí que Jesús no era Dios, porque el Padre
era su Dios. Otra vez aquí olvidan el proceso que sufrió Cristo descrito en
Filipenses 2:5-11 para salvarnos. Pero basta ver el pasaje completo para ver
que ese mismo proceso es descrito con detalle también aquí:
“no ceso de dar gracias por vosotros
recordándoos en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor
Jesucristo, el Padre de la gloria, os conceda espíritu de sabiduría y
de revelación para conocerle perfectamente; iluminando los ojos de vuestro
corazón para que conozcáis cuál es la esperanza a que habéis sido llamados por
él; cuál la riqueza de la gloria otorgada por él en herencia a los santos, y
cuál la soberana grandeza de su poder para con nosotros, los creyentes,
conforme a la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo,
resucitándole de entre los muertos y sentándole a su diestra en los cielos, por
encima de todo Principado, Potestad, Virtud, Dominación y de todo cuanto tiene
nombre no sólo en este mundo sino también en el venidero. = Bajo sus pies
sometió todas la cosas = y le constituyó Cabeza suprema de la Iglesia, que es
su Cuerpo, la Plenitud del que lo llena todo en todo.” Efesios 1,16-23
Estudiando el pasaje en su totalidad puede verse como Cristo recuperó la
gloria que compartía con el Padre antes de que el mundo existiera (Juan 17:5)
cuando el Padre le resucita y le sienta a su derecha, colocando encima de todo,
y no solo en este mundo sino en el venidero (aclara el pasaje), y somete bajo
sus pies todas las cosas. Si como hemos visto anteriormente Dios no comparte su
Gloria, ¿Es posible que Cristo no sea Dios también? ¿No hay que leer el pasaje
completo en su contexto antes de sacar semejantes conclusiones?
Se puede concluir analizando los principales argumentos que utilizan los
antitrinitarios para atacar la doctrina de la Trinidad, que no son más que
argumentaciones fuera de contexto y que proceden de un profundo desconocimiento
de lo que en realidad enseña la doctrina Trinitaria.
5. Errores comunes de los antitrinitarios
En esta sección describiremos los errores más comunes que las
denominaciones cristianas antitrinitarias profesan, debido a que los Testigos
de Jehová son sus máximos exponentes nos centraremos en ellos:
Los Testigos de Jehová
Los testigos de Jehová son una agrupación religiosa que concuerda más con
la definición de secta, que con el de una Iglesia Cristiana. Se caracterizan
principalmente por aislar a los miembros de su entorno familiar, prohibiéndoles
celebrar cumpleaños, navidad, etc. Someten a sus militantes a una programación
basada en le repetición de ideas, y se caracterizan por tener una convicción
inminente del fin del mundo, y un concepto de salvación que solo les engloba a
ellos.
Entre los errores más graves de los testigos de Jehová con respecto a su
antitrinitarismo (descontando todos los que ya encierra de por sí la negación
de la Trinidad y que ya se han mencionado) tenemos:
La creencia de que Cristo es el arcángel San Miguel
Esta doctrina aunque profesada por los Testigos de Jehová, la originaron
los adventistas del Séptimo día.
La Biblia hace numerosas referencias a la identidad del arcángel Miguel:
“En aquel tiempo surgirá Miguel, el gran
Príncipe que defiende a los hijos de tu pueblo. Será aquél un tiempo de angustia como no habrá habido hasta entonces
otro desde que existen las naciones. En aquel tiempo se salvará tu pueblo:
todos los que se encuentren inscritos en el Libro.” Daniel
12,1
“Pero voy a revelarte lo que está consignado en
el Libro de la Verdad. Nadie me presta ayuda para esto, excepto Miguel,
vuestro Príncipe,” Daniel 10,21
Miguel nos es presentado también en el Apocalipsis como un ángel de alta
jerarquía, encabezando los ejércitos celestiales en la batalla contra el Diablo
y sus demonios.
“Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel
y sus Ángeles combatieron con el Dragón. También el Dragón y sus
Ángeles combatieron, pero no prevalecieron y no hubo ya en el cielo lugar para
ellos. Y fue arrojado el gran Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y
Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus Ángeles
fueron arrojados con él. Oí entonces una fuerte voz que decía en el cielo:
«Ahora ya ha llegado la salvación, el poder y el reinado de nuestro Dios y la
potestad de su Cristo, porque ha sido arrojado el acusador de nuestros
hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios. Ellos lo
vencieron gracias a la sangre del Cordero y a la palabra de testimonio que
dieron, porque despreciaron su vida ante la muerte.” Apocalipsis 12,7-11
Pero en el pasaje anterior se dice que Miguel y sus ángeles vencen gracias
a la sangre del Cordero (La Sangre de Cristo), y deja claro que San Miguel y
Cristo son personas diferentes.
Otra prueba tangible de esto la vemos en el siguiente pasaje:
“El Príncipe del reino de Persia me ha hecho
resistencia durante veintiún días, pero Miguel, uno de los Primeros
Príncipes, ha venido en mi ayuda. Le he dejado allí junto a los reyes
de Persia.” Daniel 10,13
En el pasaje anterior vemos a Miguel descrito como "uno de los
Primeros Príncipes", pero al referirse a el como "uno de los
primeros" deja por sentado que no es el único, a diferencia de Cristo
que es el unigénito del Padre.
Otra prueba evidente es que la forma diferente en que Cristo se dirige el
demonio a diferencia de San Miguel:
“En cambio el arcángel Miguel, cuando
altercaba con el diablo disputándose el cuerpo de Moisés, no se atrevió a
pronunciar contra él juicio injurioso, sino que dijo: = «Que te castigue el
Señor». =” Judas 1,9
Aquí judas cita a San Miguel reprendiendo al enemigo en nombre del Señor.
Cristo en cambio cuando reprende al demonio lo hace con su autoridad, porque Él
es el Señor:
“Había en la sinagoga un hombre que tenía el
espíritu de un demonio inmundo, y se puso
a gritar a grandes voces: «¡Ah! ¿Qué tenemos nosotros contigo, Jesús de
Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres tú: el Santo de Dios.» Jesús
entonces le conminó diciendo: «Cállate, y sal de él.» Y el demonio, arrojándole
en medio, salió de él sin hacerle ningún daño. Quedaron todos
pasmados, y se decían unos a otros: «¡Qué palabra ésta! Manda con autoridad y
poder a los espíritus inmundos y salen.»” Lucas
4,33-36
Por si queda todavía alguna duda, hay un pasaje muy claro que afirma que
Cristo no es un ángel:
“Pues, ¿á cuál de los ángeles dijo jamás:
Siéntate á mi diestra, Hasta que ponga á tus enemigos por estrado de tus pies?”
Hebreos 1,13
Los ángeles no son adorados y no aceptan que se les adore:
“Yo, Juan, fui el que vi y oí esto. Y cuando
lo oí y vi, caí a los pies del Angel que me había mostrado todo esto para
adorarle. Pero él me dijo: «No, cuidado; yo soy un siervo como tú y tus
hermanos los profetas y los que guardan las palabras de este libro. A
Dios tienes que adorar.»” Apocalipsis 22,8-9
La adulteración de la escritura para apoyar su teología
Numerosas son las adulteraciones que los testigos de Jehová han hecho en su
versión de la Biblia llamada "La versión del nuevo mundo", Biblia
severamente criticada tanto por católicos como por otras Iglesias
cristianas. Aquí, para no extendernos citaremos solo algunas:
Adulteración de Juan 1:1
“En [el] principio la Palabra era, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era
un dios” Juan
1,1 (Traducción de los testigos de Jehová)
En comparación con la traducción correcta:
“En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era
Dios.” Juan 1,1-18
Aquí los testigos de Jehová agregaron "un" antes de Dios
para negar que Jesús fuera Dios y adaptarlo a su teología. Este "un"
no está presente en la traducción del griego y es sencillamente un
"agregado". El problema de este aparte de falsear la escritura es que
crea una incoherencia y un absurdo, ya que si Jesús era un Dios, diferente a
Dios, ¿Quiere decir esto que hay 2 Dioses?
El libro "Las sectas frente a la Biblia" he sacado un resumen del
porque esta traducción es incorrecta:
Los testigos de Jehová para justificar el error de traducción han inventado
una regla gramatical, afirman que como en griego no existe palabra para indicar
la idea de "uno", y, por lo tanto, cuando una palabra no lleva el
artículo determinado (jo, je, to, en griego; el, la, lo, en
castellano) debe colocarse delante la palabra "un, una". Esta regla
es falsa, primero porque en griego sí hay palabras para expresar la idea de
"uno, una" sin que tenga que suplirlas el traductor. Una de ellas es
"eis", "mia", en (uno, una, uno), que Juan
utiliza repetidas veces en Juan 1,40; 6,8.70.71; 7,21.50; 9,25; 10,16.30;
11,49-50.52; 12,2.4; 13,21.23; 17,11.21.22.23; 18,14.22.26.39;19,34, etc.. La
otra es tis, ti (uno-a-o ó
alguno-a-o), que también es utilizada repetidas veces en el Nuevo
Testamento. Si Juan hubiera deseado decir que la Palabra (Cristo) era un dios,
hubiera recurrido con toda seguridad al empleo de eis o de tis.
Ni siquiera ellos mismos siguen la regla como puede verse en su traducción
en el mismo capítulo 1 del evangelio de Juan, en donde en el versículo 6 se nos
dice que un hombre (Juan el Bautista) fue enviado por Dios, y esta palabra va
sin artículo determinado; no obstante los testigos de Jehová no han traducido "representante
de un dios", sino "representante de Dios". En el
versículo 12 se nos habla de cómo llegar a ser hijos de Dios. Ahora bien, la
palabra Dios va sin artículo determinado; pero ellos no traducen "hijos
de un dios", sino "hijos de Dios". En el versículo
13, una vez más, la palabra "Dios" va desprovista de artículo
determinado; pero ellos no traducen "voluntad de un dios",
sino "de Dios". Hay muchos otros ejemplos pero éstos son
suficientes para mostrar que la "regla" citada por los testigos no
sólo no existe, sino que incluso no es aplicada por ellos mismos.
Mala traducción de los pasajes que dicen que Cristo recibe adoración
Anteriormente en nuestro estudio hemos visto los pasajes en donde Cristo es
adorado, y comentamos que la palabra griega que se utiliza para indicar
adoración es el verbo griego proskyneo. Cuando este verbo se refiere al
Padre, los Testigos de Jehová bien traducen "adoración", como
puede verse en el siguiente ejemplo:
“Respondiendo, Jesús le dijo: "Está
escrito: ‘Es a Jehová tu Dios a quien tienes que adorar, y es solo a él
a quien tienes que rendir servicio sagrado’".
Lucas 4,8 (Traducción de los testigos de
Jehová)
Pero cuando se refiere a Cristo traducen "ríndanle homenaje":
“Pero cuando introduce de nuevo a su Primogénito
en la tierra habitada, dice: "Y que todos los ángeles de Dios le rindan homenaje".” Hebreos
1,6 (Traducción de los testigos de Jehová)
En comparación con la traducción correcta:
“Y nuevamente al introducir a su Primogénito en
el mundo dice: = Y adórenle todos los ángeles de Dios. =” Hebreos 1,6
Otros errores de traducción
“Jesús les dijo: "Muy verdaderamente les
digo: Antes que Abrahán llegara a existir, yo he
sido” Juan 8,58 (Traducción de los testigos
de Jehová)
En comparación con la traducción correcta:
“Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os
digo: antes de que Abraham existiera, Yo Soy.»” Juan 8,58
Este pasaje que estudiamos anteriormente donde vimos que Cristo ostenta el
título divino YO SOY (Yahveh, que es el nombre de Dios), es adulterado para
ocultar este hecho. Los testigos de Jehová han traducido el tiempo presente del
griego, "ego eimi" (yo soy) como si fuese pluscuamperfecto, "yo
he sido" que es completamente incorrecto.
En fin, muchos son los errores de traducción del nuevo mundo, y el objetivo
del estudio no es comentarlos todos. El mismo lector puede verificarlos
comparando la traducción del nuevo mundo con cualquier Biblia católica en
pasajes como I Corintios 11,30, Gálatas 5,15, Tito 2,13; Colosenses 2,12, I
Juan 5,20, Mateo 10,38, Romanos 14,8-9, Mateo 27,52-53 entre otros.
Conclusión
Con este estudio he querido profundizar en este dogma de fe que es
fundamental en nuestra fe Cristiana, y que es la revelación que Dios ha hecho
al hombre de sí mismo, y que se sintetiza en que hay UNO Solo Dios, una sola
naturaleza divina y tres Personas distintas. El Padre no es la misma persona
que el Hijo, El Hijo no es la misma persona que el Espíritu Santo, ni el
Espíritu Santo no es la misma persona que el Padre, pero cada persona es verdadero
Dios.
Espero que este estudio les sea de utilidad, aunque no es más que un
resumen de lo más importante que he recopilado de muchos otros estudios de
reconocidos autores. Para profundizar mejor en este tema, por favor consulte
las fuentes originales en que me basé para desarrollarlo, las cuales reseño a
continuación en la Bibliografía:
Bibliografía
Citas bíblicas: Biblia de Jerusalén.
Catecismo de la Iglesia Católica
El Misterio de la Santísima Trinidad, por Ricardo Sada Fernández (www.encuentra.com)
La Santísima Trinidad. Por Pbro. Pablo Arce Gargollo (www.encuentra.com)
Trinidad Por Jorge Loring (www.encuentra.com)
¿Enseña la Biblia que Cristo es Dios? Primer capítulo del libro Las Sectas frente a la Biblia (www.apologetica.org)
¿Enseña la Biblia que el Espíritu Santo es Dios? Segundo capítulo del libro
Las sectas frente a la Biblia (www.apologetica.org)
¿Enseña la Biblia la doctrina de la Trinidad? Tercer capítulo del libro Las sectas frente a la Biblia (www.apologetica.org)
Libro Verdades de la fe católica, Lic. Guido Adolfo Rojas Zamorano
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