Ideas sobre la Gracia,
la Oración y el pecado
Por Ricardo García
Hola otra vez. Estaba leyendo el
libro de Sta Theresa,
"Castillo Interior". Me asombró la sabiduría que Dios le dio,
especialmente en asuntos místicos como la oración. Me di cuenta de la gran
importancia que es la oración en nuestras vidas, y cómo, desvergonzadamente
sólo rezamos por nuestras necesidades físicas o emocionales, sin siquiera
preocuparnos por lo verdaderamente importante: Nuestras Almas. ¿De qué sirve
tener todo lo que necesitemos, si vamos a perderlo todo en un instante? Lo
único que tendremos será nuestro amor, y eso si no nos alejamos de Dios (que El
no lo quiera) para perder hasta eso, y caer en la soledad y desesperación por
toda la eternidad.
Así que empiezo a hacer este
pequeño artículo esperando que sean iluminados del mismo modo que yo lo fui.
Cubriré temas que se relacionan con nuestra salvación, como la Gracia, la
Oración, dones espirituales, y el amor.
La
Gracia
¿Qué es la Gracia? Hay muchas palabras para describirla.
Alguna gente sólo sabe que es algo que se nos da al comulgar, pero nada más
saben. Otros creen que la gracia es 'estar salvados', y nada más. Y ellos
ignoran la verdadera importancia de lo que la Gracia es. La gracia es, si nada
más, la presencia de Dios dentro de nuestras almas. Sí, ¡Dios está en nosotros!
Ya se nos había dicho en los evangelios que somos Templos del Espíritu Santo.
Pero no sólo el Espíritu Santo habita en nosotros, sino también el Padre y el
Hijo. Sí, la trinidad completa.
Y es porque Dios habita en
nosotros, que podemos amar a los demás. Porque Dios, es infinito amor, y la
fuente de todo el amor. Pues las acciones indiferentes, cuando se las dedicamos
a Dios, se hacen buenas por esta misma Gracia. Y más, recordemos: El Amor no es
nada que podamos perder cuando lo compartimos. En cambio, el que lo recibe,
gana mucho con ello.
¿Se acuerdan cuando Jesús nos dijo
que seríamos fuentes de agua viva? Pues bien, eso es lo que somos en este
momento. Pero no nos alegremos tan pronto. Muchos de nosotros somos tan sólo
una pequeña fuente para beber, que no beneficiará a mucha gente. Que grandioso
sería para nosotros convertirnos en fuentes enormes, cuyas aguas beneficiarían
a mucha gente!
Hay algo que me olvidé de
decirles: Mientras estamos en Gracia, estamos cerca de Dios, y Dios, con su
maravilloso amor, nos consolará en nuestras penas, enfermedades y sufrimientos.
La Gracia de Dios, nos da una paz interior que ni siquiera el más rico puede
tener. Como dijo San Pablo, "Para fortalecer nuestra vida interior,
es mejor estar en Gracia de Dios, que usar alimentos de los que nadie sacó
provecho." (Heb 13:0)
"Pero entonces, ¿por qué me
siento tan vacío?" Porque a pesar de que la Luz está adentro de nosotros
no puede llegar a nosotros, ya que algo se lo impide... la luz está allí, pero
hay algo que sirve de obstáculo, una pared. Y se llama 'cosas mundanas'. Basura
espritual, que cubre el 'vidrio' del foco que es
nuestro espíritu. El Espiritu Santo es la Luz, que no
puede traspasar esa basura. Debemos deshacernos de todas las cosas inútiles que
llenan nuestra cabeza, como juegos de video, telenovelas, egoísmos, etc. Cuando
nuestro foco esté limpio, podremos ver con toda claridad.
Recordemos, Dios ES Amor. Y si
tenemos un maravilloso amor adentro de nosotros, ¿Por qué estar tristes? Si
tenemos una pequeñísima pizca de fe en nosotros, y le preguntamos a Dios que
nos haga felices, sentiremos su Gran amor por nosotros. Y éste amor, nos hará
felices.
¿Cómo ganamos esta Gracia?
¿Y cómo la incrementamos?
La Gracia ya nos fue dada en el
bautismo. Pero no solo nos debemos alegrar de que la obtuvimos,
y olvidarnos de Dios. No mis hermanos y hermanas. Tenemos que aumentar esta
gracia, para ser gente maravillosa. ¿No les gustaría necesitar menos de la TV,
insultar menos a nuestros familiares, alegrarnos cada vez que hacemos algo por
el hogar (p.e. barrer, lavar la vajilla, y hasta
recoger los deshechos del perro)? La mayoría de nosotros somos constantemente
molestados por estas simples cosas! No sería muy bueno
si nos alegráramos de hacerlas? ¡Si, sí podemos!
Primero que nada, el modo más
seguro de aumentar la gracia en nosotros es por los sacramentos. Para
mucha gente, desafortunadamente, no es suficiente para sacarlos de los vicios
en los que se han metido. Es aquí que debemos ORAR por esta
gracia.
La
Oración
¿Cómo podemos orar para aumentar esta Gracia?
OK, antes que nada, tenemos que
ver que antes de rezar por nosotros mismos, debemos rezar por quienes están a
nuestro alrededor. No sólo nuestra familia y vecinos o amigos, sino también
aquellos que ni siquiera conocemos. Como "todos los enfermos en el
mundo", o por propósitos más nobles como "que terminen las guerras".
Pero nunca creamos que porque sea noble un propósito, rezar por eso sería sobervia. No señor. Rezar SIEMPRE es bueno, y en especial
cuando es por los demás!
La gente tal vez piense que dios
es un deudor que *SIEMPRE* nos debe dar las cosas cuando se las pedimos.
Pregunto: ¿Es ése un buen modo de orar? Claro que no!
La oración es como tocar en una puerta, y esperar a que Dios la abra, por
nosotros. Pero a veces la gente se desespera y se va porque Dios no le abrió la
puerta. ¿Por qué?
Porque a Dios no le agrada que
seamos groseros y prepotentes con El (como si El, Dios Todopoderoso, nos
debiera algo!). No, ése no es el modo de pensar.
Acuérdense que Jesús es nuestro mejor amigo, y tanto nos amo (¡y todavía nos
ama!) que dio Su vida por nosotros. "Sí, Sí, lo crucificaron etc etc." A menudo nos
olvidamos del verdadero significado. Te pregunto: Arriesgarías la vida por tu
padre, o hermano o hermana? ¿Si ni siquiera puedes dar
algo por ellos, qué tan grande será tu amor? O quizá pienses que es muy fácil
morir por alguien. Entonces te pregunto: ¿VIVIRIAS por esa persona?
Mis queridos amigos, Jesús en
verdad nos ama. No piensan, que herimos sus sentimientos (porque Dios tiene
emociones. ¿No fuimos nosotros, hechos a Su imagen y semejanza?) cuando nos portamos groseros con él, o peor aún, lo
insultamos en su propia cara cuando pecamos?
Del mismo modo, Dios no quiere que
toquemos a golpes esta puerta. Si seguimos rezando de este modo, Dios nunca nos
abrirá la puerta. Pero cuando vea que tocamos gentilmente, con cariño, incluso
lágrimas, no piensan que el nos abrirá sus puertas de inmediato?
Así es como debemos rezar en todo
tiempo. Y digo en todo tiempo, porque hay muchas formas de orar, y decir
"Padre Nuestro" es sólo una de ellas.
Las diferentes formas de orar
¿Qué es la oración? No es otra
cosa que hablar con Dios. Pero hay muchos modos de hablarle, así como de
'hablar' con nuestros seres queridos. ¿Por qué digo seres queridos? Porque como
dije antes, no debemos ser groseros cuando hablamos con Dios. Dios NO es ningún
esclavo de nosotros... no, pero para darnos cuenta de ello, tenemos que
conocerlo mejor.
Pero lo primero sobre la oración
es precisamente eso: CONOCER A DIOS. Imagínate que estás citando a una chava (o chavo) y quieres ser su
novio(a). Piensa en las primeras cosas que le dirías. "¿Cómo te llamas?
¿Qué haces? ¿Cómo es tu vida? etc. Entonces empiezas a conocer a esta persona
más y más. Abre tu biblia y empieza a leer la vida de
Jesús... verás que lo empiezas a conocer mejor. Cómo piensa, lo que piensa de
ciertas cosas, cómo no ofenderlo, cómo ser su amigo. Imagina que Dios es tu
"mejor amigo secreto". Tu confidente. Aquel que sabe todos tus
secretos y no le dirá a NADIE. Aquel que te ayudará cuando más lo necesites.
Ese es Jesús. Ese es Dios. Entre más conozcas a Jesús, más conocerás al Padre.
Pero, ¿de qué sirve rezar cuando
Dios ya sabe lo que necesita? Dios quiere que le hables para que puedas
conocerlo y amarlo. Necesitas establecer una relación cercana con El. No
esperes enamorarte de una chava (o chavo) del que no tienes la mas REMOTA idea de cómo es.
Imagina una pareja ultra-silenciosa. No se hablan para nada. Ni se miran a los
ojos. ¡Ni siquiera se conocen! Será todo lo que quieras, pero no pareja. Así,
que necesitas empezar a platicar con Dios. Aunque sea con un "está
bien, aquí estoy. No se ni qué decir, pero aquí estoy.". Tienes que
empezar con algo. Y entre más le abras tu corazón a Dios, lo empezarás a amar y
a confiar en El más y más, y te contestará. Quizás no con un milagro, o una
aparición, pero empezarás a darte cuenta de lo que El quiere. Lo mejor para tí.
Porque, después de todo, Dios DE
VERAS sabe lo que nos conviene. Sabe lo que es mejor para nosotros y para las
personas que nos rodean. Si lo seguimos, podemos estar seguros de que cada vez
que hacemos lo que El quiere, haremos lo que es mejor en cualquier situación.
Alguien dijo, que orar es hablar
sobre amor, con aquel que más nos ama. También te hablará de cuánto te ama.
Verdadero amor. No sólo relaciones "románticas" al estilo
tele-novelas que nada tienen que ver. AMOR VERDADERO. AMISTAD VERDADERA. La
amistad es la más profunda de las relaciones personales. Incluso más profunda
que un "noviazgo" que sólo tiene que ver con sexo. (Pero si en vez de
sexo hay amistad y respeto, creeme. Te sacaste la lotería.
Lo digo por experiencia).
La amistad es compartir lo más
íntimo de tu mente con alguien. Compartir tus sentimientos, tus emociones, tu
soledad, tu felicidad, tus dudas sobre la vida... eso es amor. ¿Dónde puedo
encontrar un amigo como ése? Bueno, ESE es Dios.
Oración vocal
Súplicas.
¿Se han
preguntado por qué Cristo nos dio la oración del "PadreNuestro"?
Nos la dió, porque es una de las mejores formas de
rezar con nuestra voz. Pensemos: "Venga a nosotros tu reino". Podrán
pensar que es sólo una frase simple, pero su significado es mucho más profundo.
Es como decir "Padre, por favor ven a nosotros". ¡Qué cosa más
maravillosa, tener a Dios en nuestras almas! Y aquí, le pedimos a Dios que se
acerque más a nosotros. Para aumentar esta Gracia que necesitamos tanto (y es
tan triste que tanto la ignoremos, hasta perderla).
"Hágase
tu voluntad, así en la tierra como en el Cielo". Muchas veces nos preocupa
cierta situación o problema, y quisiéramos que todo pasara de la MEJOR manera
posible. Entonces recordemos quién es Dios, Todo Amor!
No querría, nuestro Padre Celestial, que sucediera lo mejor?
Con la mayor cantidad de gente que se beneficie de eso?
Pues bien, como dije antes, eso es EXACTAMENTE lo que Dios quiere! Esa es su voluntad. QUe todas las cosas sucedan lo mejor
posible. Cuando le pedimos sobre algo y decimos: "Hágase tu
voluntad", sabemos (o deberíamos saber) que Dios hará lo que es mejor. 1)
Porque El así lo quiere. Y 2) ¡Porque tú mismo se lo pediste!
Es bien
sabido en la tradición católica, que Dios nos dará ciertos favores espirituales
cuando rezamos ésta u otra oración. Por ejemplo, el rosario. Cuando meditamos
uno de los sucesos especialmente importantes en la vida de Cristo, y le pedimos
a Nuestra Señora (nota: La Virgen PUEDE interceder por nosotros! ver Sobre la devoción a María y a los Santos )
para que ella le pida a Jesús que nos conceda estos favores. Por ejemplo,
cuando recordamos a María y a José huyendo a Egipto, le pedimos a Dios que nos
de el deseo de huir de las ocasiones de pecado. Y cuando recordamos su
ascensión, le pedimos que nos haga sentir la necesidad de alejarnos de los
bienes materiales, sino buscar el único bien eterno: El Cielo. Sería bueno si
buscaran una página sobre el Rosario, para saber más de esto.
Pero no
todas las oraciones están bien definidas. Si recordamos que Cristo es nuestro
verdadero mejor amigo, le pedimos, como se le pide a un buen amigo, ayudarnos
en algo. Sólo tenemos que decírselo. Pero es muy importante tomar en cuenta que
no todo lo que queramos será mejor para nosotros. Por eso, sería bueno decir: "Señor,
si esto es bueno, me gustaría pedirte de favor que..." y entonces pedimos
lo que necesitemos. Ahora, si SABEMOS que esto que le pedimos es bueno para
nuestras almas o salud, no creen que nos lo daría gustosamente? Pero recordemos que siempre debemos respetar a Jesús.
Cuando 'tomamos confianza' con alguien, a menudo nos olvidamos de quién habla
con quién.
Dar
gracias y alabarlo
Una nota
importante, es que no todas las oraciones deben ser para pedirle algo. Es bueno
darle gracias a Dios por algo, porque nos lo dió a
nosotros que somos constantes pecadores! Pero debemos,
más que nada, darle gracias por su infinito amor. ¡Qué
mejor regalo a alguien que el amor? Y Dios SIEMPRE nos ama, y nos cuida, aunque
a veces no nos guste. Pero sabemos que es por nuestro propio bien.
¿A Dios
le gusta que le alabemos? ¡Claro! Qué mejor modo de mostrarle que lo amamos,
que rezar himnos de alabanza! (Pero seamos sinceros,
pues Dios bien sabe cuando estamos mintiendo. No lo podemos chantajear como
cuando a alguien lo adulamos. Aquí hay algunas sugerencias de cuándo alabar a
Dios:
·
Cuando en la naturaleza vemos algo hermoso (como unas
flores, o un colibrí tomando néctar, ¡hay tanta hermosura en la creación!), y
nos asombramos de Su eterna sabiduría al crear al mundo
·
Cuando vemos a alguien feliz, a pesar de sus terribles
problemas (como no tener piernas, o ser tremendamente pobre... Han notado,
cómo, la gente más pobre se pone más feliz cuando algo bueno les pasa, que los
ricos? O qué grande es su sinceridad, cuando dicen que
alguien es honesto?
·
Cuando nuestra economía va bien, nuestras deudas están
pagadas...
·
Cuando vemos amor en un matrimonio, cosa muy rara de verse
estos días...
Como
pueden ver, hay muchas ocasiones para alabar a Dios. Pero no sólo en los buenos
tiempos, también deberíamos alabarle en los malos. ¿Por qué? Porque todavía
vivimos, tenemos una familia o alguien que nos ama. O si no, al menos estamos
en mejor situación que otros. Y aún si no lo estuviéramos, ¿No recuerdan las
bienaventuranzas?
Oración discursiva y oración mental
La
oración discursiva es muy útil. Esto es imaginar algo relacionado con lo
divino, para inspirarnos en hacer el bien. Por ejemplo, La Pasión es muy útil
para esto, pero hay muchos caminos para orar. Algunos se pueden imaginar los horrores
del infierno, otros se pueden imaginar a sí mismos en el cielo, y sufren por
los que no pudieron conocer a Dios. Este tipo de oración es importante porque
nos hace recordar de los demás, y de nuestra propia miseria porque no somos
nadie si no tenemos a Dios. Además nos ayuda, porque el Espíritu Santo ilumina
nuestras mentes, haciéndonos ver que hay tantas cosas que necesitan nuestras
almas y otras personas. Seamos abiertos en nuestros corazones, porque si nos
cerramos a Dios, no obtendremos nada. Pero si nos dejamos alcanzar por Dios, El
nos hará ver nuestras faltas, y rezar por su perdón y por la Gracia que
necesitamos para seguir adelante.
La
oración mental, como dice santa Teresa de Ávila, es saber quién es el que reza,
a quién le reza y de qué habla. Si no tomamos esto en cuenta, es muy fácil que
caigamos en errores como querer exigirle cosas a Dios (y confundir eso con fe),
o quejarnos a cada rato de tonterías. Recuerden. La humildad es muy importante
en la oración.
Cuando Dios nos habla
Cuando recemos,
si tenemos suficiente fe en Dios, llegaremos a un punto en que todos nuestros
pensamientos llegan por sí mismos, y no tendremos que pensar ni qué decir.
Buena cosa es rezar tanto vocalmente como mentalmente. Es como cuando pides por
tu familia y de repente te acuerdas de una persona (amigo, familiar) que está
muy enfermo(a), y pides por él/ella. Y luego piensas que quizás se sienta
solo(a), y también pides por eso. Si te dejas llevar por el Espíritu, todo es
mucho más fácil.
Incluso
podemos decirle algo a Dios con nuestros labios (como el Padrenuestro), y
nuestra mente, será llenada con otros pensamientos, sobre lo que necesitamos,
lo que podemos hacer por los demás, y cómo podremos alejarnos de las ocasiones
de pecado.
Oración en Lenguas
Para algunos,
Dios ilumina nuestras mentes tanto que nuestras palabras ni siquiera son dichas
por nosotros, sino por el mismísimo Espíritu Santo. Esto se conoce como
"orar en lenguas". Personalmente, no he experimentado esto por mí
mismo, pero sé que es posible. Porque es el Espíritu Santo el que está orando,
estemos seguros que estas oraciones serán escuchadas.
Noten,
que en algunos casos, esta oración en lenguas no será hecha en nuestro propio
idioma sino en otro. Si alguien puede entender lo que se dijo, será de mayor
beneficio para la gente. Podemos leer más acerca de los Dones Espirituales, en
la primera epístola a los Corintios (1 Cor 14).
Oración mística
Esta es
una oración muy diferente. Aquí, no le 'hablamos' a Dios, sino que Dios se
comunica con nuestras almas, sin que nosotros hagamos algo para conseguirlo. A
aquellos a los que Dios les da este maravilloso don, deberían darle gracias por
ello.
¿Qué es
esta oración mística (también llamada oración 'supernatural')? Sería muy largo
explicarlo, pero el alma, o nuestra voluntad y/o entendimiento, serán llevados
a alabar y dar gracias a Dios, y sentimos una paz interior increible,
que no puede ser descrita con palabras. Hay diferentes niveles de oración
mística. Esto es en la medida que nuestra alma se une con Dios. Ha habido casos
en que esta unión es tan fuerte que el alma casi deja el cuerpo para
experimentar un éxtasis increible. Como San Juan
Evangelista, Santa Teresa de Ávila, y muchos otros santos de los que podemos
leer.
Podremos
comparar esta oración como cuando estás enamorado: Sólo miras a los ojos a tu
novia, y ella te mira a tí. Y se sienten muy bien uno
al lado del otro. Es lo mismo, pero con Dios. Si, es fácil enamorarte de Dios
cuando lo conoces bien. (Pues si es fácil enamorarte de una persona, ¿cómo no
lo será enamorarte del que más te ama en el mundo? Por eso es que mucha gentet decide irse de padrecitos o monjas, y no
precisamente porque no les guste la tele. Más bien encontraron al amor de sus
vidas. Alguien que nunca los traicionará. Pero primero claro, tuvieron que
conocerlo bien.
Al estar
en esta unión, el alma se purifica y el espíritu se levanta para que podamos
amar a Dios en gran cantidad, y progresamos más que si hubiéramos trabajado por
años. Dios le hace este favor a quien desea, y por una razón que sólo El sabe.
No aspiremos a esta oración por envidia, sino por el deseo de amar a Dios tanto
que odiemos todo pecado. Debemos ser pacientes, y no esperar mucho, porque ni
siquiera sabemos si fuimos escogidos para experimentarla. Pues debemos, ser
obedientes y no tratar de levantar nuestro espíritu por nosotros mismos, porque
si Dios no lo quiere, caeremos como un sapo que quiere volar del pantano en
donde está. Pero si Dios quiere levantar nuestro espíritu, lo hará. Y eso,
cuando El quiera.
Notas importantes sobre la oración
Recordemos una cosa MUY
IMPORTANTE: Debemos rezar con fe, y ser consistente. Si no tenemos fe, de qué
sirve rezar, si estamos seguros que Dios no nos va a escuchar?
Debemos poner toda nuestra confianza en que El nos dará lo que necesitamos.
Porque, si confiamos en Dios, cómo no nos dará lo que pedimos?
(nota: excepto aquellas cosas que nos dañarían, porque Dios no nos dará algo
que El sabe es malo para nuestra salud, o nuestras almas).
Sobre ser consistente, es porque
no debemos ser perezosos en la oración. ¿A qué me refiero con 'perezosos'? Es
pedir por algo y olvidarnos de que lo pedimos. Entonces, al ver que Dios no nos
lo dió, le podríamos reclamar. ¡Dios no lo quiera!
Toda oración debe ser consistente, pero también con fe. Entonces, un día,
sabremos que nuestras oraciones han sido escuchadas, y estaremos felices, ya
que Dios nos escuchó a nosotros, simples gusanillos!
Debemos hacer oración diario?
¿Por qué no orar, si obtendremos
algo muy bueno a cambio? Y qué cosa mejor que la misma Gracia?
Entre más recemos, más pronto progresremos en nuestro
amor por Dios y por nuestros hermanos. Como dijo Sta
Teresa, la oración es la puerta a nuestro castillo interior, que son nuestras
almas. Y en el corazón de ellas, está el mismísimo Dios. Qué mejor que rezar,
cuando podemos conocer a Dios, que es TODO AMOR!
(Pero, si estamos en pecado mortal, no encontraremos nada, pues estas almas de
nosotros no serán otra cosa que telarañas, obscuridad
y maldad)
Como dijo San Pablo, oremos sin
cesar, y sepamos velar para seguir con nuestra oración. Si alguien no confía en
la oración, es posible que haya perdido la fe precisamente por su falta de la
misma oración. Sí, la oración hecha como Dios manda, esto es, con fe y
consistencia, nos dará más fe para nuestras posteriores oraciones. Aquí hay
algunas cosas que Dios nos dará si oramos lo suficiente:
En otras palabras, estaremos
llenos de Gracia. Pero al pecar, perdemos parte de esta gracia, si bien en
parte (si fue un pecado 'venial') o totalmente, si es mortal. Y si cometemos un
pecado mortal, perdemos completamente la gracia que habíamos tenido, y sin
arrepentirnos para recuperar esta gracia, iremos odiando a Dios cada vez más,
hasta el día de nuestra muerte. Y NO sabemos cuándo nos va a llegar. ¡El que
tenga ojos que entienda!
El
Pecado
Como antes dije, cuando estamos en gracia, todo lo que
hacemos para agradar a Dios será una buena obra. Así pues, cuando cometemos un
pecado mortal, nos alejamos de Dios y perdemos toda esa Gracia que antes
teníamos. Y al no poder amar, aunque pensemos que podemos, nada que hagamos
será aceptado por Dios. Es como si tuviéramos unos espejos que reflejaran una
hermosa luz (que es Dios). Si los cubrimos con un trapo sucio, ¿de qué sirven?
Su apariencia es igual a la del trapo con el que se cubren.
Aquí es importante arrepentirse
cuando hemos pecado. Especialmente, si es pecado que lleva a la muerte.
No deberíamos cuidarnos únicamente
de los pecados mortales? Me refiero, Dios va a
perdonarnos los veniales, ¿o no?
Si esa era su idea del pecado,
mucho cuidado! Como dije en otro lado (ver: Sobre el Cielo y el Infierno), CUALQUIER
pecado nos aleja de Dios.
Imagina que estás aferrado a esta
gran roca que es Cristo. Y los demonios te quieren alejar de El. Ahora, cada
vez que pecas, pierdes un poco de este agarre. Y ellos todavía te jalan. Ahora,
si casi no estás agarrado, ¿no crees que harán un mayor esfuerzo para sacarte?
Ahí estás. Habrás cometido un
pecado mortal, y tú pensaste que sólo te tenías que cuidar del pecado venial.
Cosas
que debes tomar en cuenta en tu camino hacia el cielo
Sería bueno para nosotros vivir feliz y libremente, pero
con suficiente temor de no alejarnos de Dios. Como dice la escritura,
"bienaventurado aquél que teme al Señor.". Pero no nos debemos de basar
sólo en el mido. Con tiempo, y si le ponemos suficientes ganas, ese temor será
reemplazado con Amor, y podremos ir hasta más lejos que muchos santos. Bien
dijo Cristo: "Nada es posible para los hombre, pero con Dios, todo es
posible" (Mt 14,29-30). Recuerden
que sus almas son tan puras como un cristal. Pero sin la luz de Dios, no será
más que una piedra. (O, qué afortunados seríamos si no tuviéramos esta
libertad, sino ser esclavos del Señor, como dijo la Virgen!)
Para que nuestra voluntad cada vez esté más cercana a la de Dios, tenemos que
seguir orando. La oración es la clave.