Anticatolicismo

Lutero y las 95 tesis

Cada vez con mayor auge se propaga un rechazo y ensañamiento contra los que creen en Cristo y en su Iglesia Católica. Difamaciones, calumnias, burlas y vituperios; terrorismo y persecución en diversos lugares del mundo, incluso cada vez con mayor frecuencia en Internet; ataques frontales contra la práctica del cristianismo –paradójicamente– en nombre de la libertad religiosa.

En esta sección se comparten excelentes artículos para responder a las objeciones de los enemigos de la Iglesia.

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Una lucha histórica en el Cristianismo ¿Quién es la famosa Ramera de Babilonia?

Por Andrés Morasso Campos.

El autor de este artículo es Licenciado en Historia, Licenciado en Educación.y Profesor de Historia y Ciencias Sociales.

Análisis de puntos fundamentales desde la misma fuente histórico-bíblica y geográfica.

Desde tiempos “no muy remotos” se ha escuchado, desde el nacimiento de numerosas sectas e comunidades eclesiales cristianas en la Historia del Cristianismo contemporáneo, ciertas fórmulas historiográficas “del evangelismo”, se les podría decir, para justificar ciertas cosas de su doctrina y crear, a partir de estas, una conciencia proselitista, fundamentalista y hasta sectaria o intolerante (lo que resulta algo peligroso para el mundo de hoy). Estas comunidades nacidas hace no más de 200 a 300 años en promedio, comienzan a justificar su existencia, por sobre todo, creando un génesis propio llamado “restauracionismo”, en donde se afirma que cada una, de acuerdo a diferentes lógicas originales de sus fundadores, volvieron a las fuentes de lo que era la Iglesia Primitiva de los Apóstoles. A partir de esto, desde cada una de sus fundaciones, crean su propia historiografía para justificar tanto su existencia luego de su fundación como antes de su fundación. Conocidos son por muchas personas que han tenido contacto o leído literatura de estas comunidades saben que plantean cosas como lo siguiente:

-Fuimos reprimidos por la inquisición romana.

-Muchos de nosotros escapamos a los cerros para seguir en comunidad luego de que la iglesia se corrompiera y se volviera apostata (eso se ve en las siguiente publicaciones evangélicas fundamentalistas anticatólicas  anticatólica Chick).

-La Iglesia Católica Romana es la Ramera de Babilonia de Apocalipsis 17.

            Muchos de los que estén leyendo este artículo se les podrían hacer conocidas alguna de estas tesis que manejan los protestantes del evangelismo. Aquí haremos ciertos análisis de estas afirmaciones, que tienen que ver mucho con la Historia del Cristianismo y de la Humanidad y el desarrollo del Occidente Cristiano. De todas estas analizaremos la siguiente problemática: ¿Es la Iglesia Católica Romana la Ramera de Babilonia de Apocalipsis capítulo 17? Veremos punto por punto lo que se plantea al respecto, como tesis de algunas iglesias evangélicas y sectas, y su tensión con la Historia, la Geografía y la Escritura misma.

Después de esta introducción a este completo tema, daremos a conocer punto por punto las bases de la tesis protestante evangelista de catalogar a la Iglesia Católica como una prostituta de Babilonia. Pondremos énfasis en el sentido Histórico, Bíblico y Geográfico para responder a la pregunta que nos hicimos en un comienzo de este escrito.

Análisis histórico, geográfico y bíblico.

Los planteamientos fundamentalistas anticatólicos de señalar a la ciudad de las siete colinas de Apocalipsis 17 es la Iglesia Católica es a partir de un completo desconocimiento geográfico e histórico. Señalan a Roma como la ciudad de las siete colinas y se quedan allí no más. Haremos un análisis mucho más profundo y serio para refutar esta tesis que a simple vista pareciera tener lógica. Veamos que hay detrás de las siete colinas que ve San Juan.

La Ciudad de las siete colinas no es Roma sino que es Jerusalén. ¿Por qué es la ciudad santa Jerusalén? Porque es la ciudad del pacto de Dios con su pueblo.

Jeremías 31:31. Llegarán los días –oráculo del Señor– en que estableceré una nueva Alianza con la casa de Israel y la casa de Judá. No será como la Alianza que establecí con sus padres el día en que los tomé de la mano para hacerlos salir del país de Egipto, mi Alianza que ellos rompieron, aunque yo era su dueño –oráculo del Señor–.

Isaías 1:19-20. Si están dispuestos a escuchar, comerán los bienes del país; pero si rehúsan hacerlo y se rebelan, serán devorados por la espada, porque ha hablado la boca del Señor.

Lamentablemente esta ciudad y su gente se corrompieron, no fueron fieles al Pacto y se fueron alejando cada vez más de Dios y prostituyéndose con todos los reinos posibles, tranzando la voluntad de su Señor la cual debieron seguir. Jerusalén es la novia de Dios, pero la novia se prostituyó. En el Pacto judío el lugar santo era una ciudad, la Tierra Prometida, allí está Jerusalén la cual fue fundada por el Rey David, por lo tanto proviene de la tierra. En cambio, la Nueva Tierra Prometida, en la nueva alianza (o Nuevo Pacto) es la Jerusalén Celestial (Apocalipsis 21:2), es decir, el Cielo. Cuando uno se da cuenta que Jerusalén del antiguo Pacto es la prostituta comprende la gran mayoría del Apocalipsis sin dificultad.
En Mateo 24:1-2 Jesús nos anuncia que el Templo de Jerusalén será destruido y que no quedará roca sobre roca. Plantea que ojala su destrucción no cayera día sábado ya que los judíos no se podían mover durante el Sabbat (Mateo 24:20). Esto es un mensaje claro para los judíos y no tiene nada que ver con la Iglesia Católica. Y advierte que cuando uno vea la abominación descrita por el profeta Daniel hay que huir a los cerros. El Libro de Daniel 11:31 dice: mandará sus fuerzas a profanar el santuario-fortaleza; suprimirá el sacrificio perpetuo. Ese sacrificio perpetuo es la Pascua judía (Éxodo12:14). Luego de la crucifixión, Jesús es el último cordero sacrificado. Por lo tanto, en el Nuevo Pacto, el Templo de Jerusalén no es necesario. Con su destrucción se acaba el Pacto judío y se inaugura el Nuevo Pacto en el cual tomamos pan y vino y no un cordero real sino que invocamos al cordero espiritual que es Cristo vivo y degollado en el cielo (Apocalipsis 5:6; Hebreos 9). Una nueva pascua, la cristiana.

Los apóstoles tienen la siguiente interrogante: ¿Cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin? (Mateo 24:3). Aquí los apóstoles le preguntan a Jesús dos cosas en la misma pregunta, la destrucción del Templo de Jerusalén y el Fin de los Tiempos. El Mesías, utilizando lenguaje profético, les responde por partes. No hay que confundir que todo es lo mismo, sino que habla de dos momentos diferentes mientras que la narración, a simple vista, parece ser continua. En cuanto a la destrucción del Templo, nos señala que debemos huir cuando veamos la abominación que se habla en el Libro de Daniel.  En Mateo 24:34 Jesús nos dice que esta generación no pasará. Allí no hablaba de su Segunda Venida, porque sino se hubiera equivocado, sino que habla de la destrucción de la Gran Ciudad. Es sorprendente dicha afirmación, ya que desde el año 33 al año 70 no ha pasado todavía una generación y esta coincide con el momento de la desolación de la Ciudad Santa. El Emperador Tito mandó y rodeo de ejércitos romanos Jerusalén para destruirla. Las legiones llevaban consigo en sus banderas figuras de dioses paganos. Los romanos entraron al Templo y destruyeron todo, donde se hacia el sacrificio perpetuo y el altar y asesinaron a sacerdotes. Aquí es el tiempo de la abominación. Los cristianos huyeron a los montes de Judea. Es por eso que en Apocalipsis 18:4 dice “Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas porque sus pecados han llegado hasta el cielo y Dios se ha acordado de sus maldades”. Los cristianos, el nuevo pueblo de Dios, debían huir. Por eso Cristo, como lo dijimos anteriormente, plantea que hay que escapar de Jerusalén y subir a los cerros. Una clara señal de advertencia.

Moisés les dice a los israelitas en el Libro del Deuteronomio que si se alejan del bien la maldad se entromete, por eso, como no cumplen con el Pacto de Dios, cae Jerusalén ya que como novia de Dios se prostituye. Las estipulaciones del Primer Pacto las da el Señor en el Libro del Deuteronomio 5:1-26 y las penalidades en Deuteronomio 27:1-30 y 28:15-69. Israel no cumplió las estipulaciones del Pacto con Dios. A consecuencia de esto alejó la misericordia del Señor y la entregó a sus enemigos: Los Romanos. El juicio de Jerusalén como la Gran Ramera en el Libro de Apocalipsis es la confirmación del Levítico y del Deuteronomio en cuanto a las estipulaciones del Pacto.
Los hermanos anticatólicos citan este versículo de Apocalipsis para hacer su análisis geográfico de identificación:

Apocalipsis 17:9. Para comprender esto, es necesario tener inteligencia y sutileza. Las siete cabezas son las siete colinas, sobre las cuales está sentada la mujer.

Veamos cuantas colinas tiene Jerusalén de los tiempos de Jesús y de San Juan Apóstol quien escribe estas palabras.


En la cultura oriental a la que pertenece San Juan, Jerusalén era conocida como “la ciudad de las siete colinas”. Esto lo confirma el texto histórico judío Pirke de-Rabbi Eliezer en la sección 10. Las siete colinas son Ophel, Sión, Moria, Besetha, Acra, Gareb y Goath. Recordemos que “siete” es el número de Dios en el lenguaje judío. Por eso allí la Ciudad para el Señor.

Si nos fijamos bien, podemos ver en esta ilustración algunas de las colinas. Se contempla Ophel, Moria y algo de Sión y Acra.


Aquí tenemos una ilustración que marca con una línea roja los límites de la Roma Imperial y no la Roma actual. Allí podemos ver las siete colinas en donde no se identifica la “colina Vaticana”. Allí fue donde se enterró a San Pedro luego de ser crucificado en Roma (clavado al revés, por eso que en la silla del Papa sale una cruz invertida, como señal de legítimo sucesor de Pedro, y no por la inventada calumnia anticatólica). Algunos evangelistas, saliéndose de todo análisis historiográfico, dicen que Pedro no estuvo en Roma siendo que las fuentes históricas y arqueológicas dicen lo contrario. ¡Verdad que si no sale en la Biblia no vale! Los Etruscos no salen en la Biblia ¿No existen en la historia?

Roma Antigua (no la actual) tenía siete colinas las cuales eran: 1) Aventino 2) Capitolino 3) Celio 4) Esquilino 5) Palatino 6) Quirinal 7) Viminal. Hoy en día tiene muchas más, al igual que Jerusalén. Esto es debido a que las ciudades se han expandido debido a los procesos urbanos. La Colina Mario, Pincius, Laniculum y la Vaticanus (Esta hasta el año 1929) son colinas que tiene la Roma actual, por lo tanto hoy, dicha ciudad, no posee siete colinas sino que muchas más. El casco Antiguo Romano de esta urbe es la que posee las siete colinas y allí no aparece el Vaticano ni donde está el Obispo de Roma.

Por ejemplo, nosotros, que planteamos todas estas cosas, vivimos en Santiago de Chile. En un primer momento hasta el siglo XVIII esta ciudad contaba tan solo con una “colina” llamado Cerro Santa Lucia. Desde el siglo XIX la expansión urbana ha hecho que Santiago tenga también “Siete Montes” ¿Eso quiere decir que la ciudad de Santiago de Chile es la Ramera de Babilonia?

Podríamos decir que Santiago tiene siete “colinas”: Cerro Santa Lucia, San Cristóbal, Chena, Blanco, Calán, Renca, La Pirámide. Si tomamos la tesis protestante evangelista, Santiago podría ser la Ramera de Babilonia y, como dicen ellos, “será destruida”. Que mala suerte hemos tenido los chilenos y todas las iglesias evangélicas anticatólicas que están aquí. Serán destruidas.

Saliéndonos de la ciencia ficción y volviendo a la realidad, quizás cuantas ciudades hay con siete colinas, montes o cerros en todo el mundo. Obviamente la tesis protestante evangelista fundamentalista de enlazar a la Iglesia Católica con la Roma Imperial de la Antigüedad va quedando bastante corta a partir de una argumentación sesgada, no academicista y sin fundamentos serios en cuanto a la geografía de los lugares que se están señalando. El problema de la tesis evangelista anticatólica es que se saca de contexto todo texto bíblico para describir, en este caso, la geografía física y la geografía urbana (que no son lo mismo) de un lugar determinado. La geografía urbana de Roma hoy no tiene siete colinas, tiene otras más. Al igual que Jerusalén que también ha incorporado otras. El Vaticano no es la ciudad de Roma sino que es la Ciudad del Vaticano y nada más.

Los límites de Roma Antigua, que persiguió a los cristianos y a San Juan, están con azul.

Podemos comprobar que el Vaticano no está en el casco antiguo de la ciudad, por lo tanto el Vaticano no es una ciudad de siete colinas.

En la Biblia se señala directamente, y literalmente para nuestros hermanos anticatólicos, una ciudad como Ramera y no es Roma sino Jerusalén. Analicemos los siguientes pasajes:

Apocalipsis. 171 Después vino uno de los siete Ángeles que tenían las siete copas y me dijo: «Acompáñame, y te mostraré cómo va a ser castigada la famosa Prostituta que está sentada a la orilla de los grandes ríos. 2 Los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los habitantes del mundo se han embriagado con el vino de su prostitución». 3 Entonces me llevó en espíritu al desierto, y allí vi a una mujer sentada sobre una Bestia escarlata. La Bestia estaba cubierta de leyendas blasfemas y tenía siete cabezas y diez cuernos. 4 La mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, resplandeciente de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en su mano una copa de oro colmada de la abominable impureza de su fornicación. 5 Sobre su frente tenía escrito este nombre misterioso: «Babilonia la grande, la madre de las abominables prostitutas de la tierra». 6 Y vi que la mujer se emborrachaba con la sangre de los santos y de los testigos de Jesús, y al verla, quedé profundamente asombrado. 7 Pero el Ángel me preguntó: «¿Por qué te extrañas? Yo te explicaré el misterio de la mujer, y de la Bestia que la lleva, la que tiene siete cabezas y diez cuernos.
8 La Bestia que has visto, existía y ya no existe, pero volverá a subir desde el Abismo para ir a su perdición. Y los habitantes de la tierra cuyos nombres no figuran en el Libro de la Vida desde la creación del mundo, quedarán maravillados cuando vean reaparecer a la Bestia, la que existía y ya no existe. 9 Para comprender esto, es necesario tener inteligencia y sutileza.
Las siete cabezas son las siete colinas, sobre las cuales está sentada la mujer. 10 También simbolizan a siete reyes: cinco de ellos han caído, uno vive y el otro todavía no ha llegado, pero cuando llegue, durará poco tiempo. 11 En cuanto a la Bestia que existía y ya no existe, es un octavo rey, que a su vez, pertenece al grupo de los siete y también va a su perdición. 12 Los diez cuernos que has visto son diez reyes que todavía no han recibido su reino, pero que recibirán el poder real, juntamente con la Bestia, sólo por una hora. 13 Todos están de acuerdo en poner a disposición de la Bestia su autoridad y su poder. 14 Ellos lucharán contra el Cordero, pero el Cordero los vencerá, porque es Señor de los señores y Rey de los reyes. Con él triunfarán también los suyos, los que han sido llamados, los elegidos, los fieles.
15 Los ríos –continuó diciéndome el Ángel– a cuya orilla está sentada la Prostituta, son los pueblos, las multitudes, las naciones y las diversas lenguas. 16 Los diez cuernos que viste, así como también la Bestia, acabarán por odiar a la Prostituta, le quitarán sus vestidos hasta dejarla desnuda, comerán su carne y la consumirán por medio del fuego. 17 Porque Dios les ha inspirado que ejecuten lo que él ha decidido, poniéndose de acuerdo para entregar su poder real a la Bestia hasta que se cumplan las palabras de Dios. 18 Y la mujer que has visto es la gran Ciudad, la que reina sobre los reyes de la tierra».

Ya vimos que Jerusalén es la ciudad de las siete colinas que señala San Juan. Ahora analizaremos punto por punto para señalar a la verdadera Ramera de Babilonia y ala Gran Ciudad.

1-La mujer estaba vestida de púrpura y escarlata.Aquí los hermanos anticatólicos le muestran a sus feligresías las siguientes imágenes para hacer calzar su interpretación. Ojo, poseen una contradicción. ¿No son Sola Escritura? ¿O tal vez Sola Escritura y lo que mis ojos vean de acuerdo a lo que a MI me convenga?



Muestran estos colores para señalar el púrpura y el escarlata. ¿Han visto estas otras imágenes? (Debemos aclarar que no tenemos conflicto con ninguno de los hermanos que saldrán a continuación).

    
Anglicano.       Presbiteriano.     Luterano.       Episcopal.       Metodista.

Aquí podemos confirmar la visión sesgada y sin fundamento, además de tergiversada y arbitraria, que tienen los hermanos anticatólicos para señalar esos colores. ¿Esas otras iglesias como la anglicana son parte de la Ramera porque ocupen el color púrpura sus pastores? De ningún modo. Que Dios bendiga a estos pastores de las fotos que tome prestadas.
Los fundamentalistas antipapales no muestran imágenes como estas a sus feligreses. Además el color del Papa no es el púrpura sino que el blanco. Y si ve la bandera del Vaticano es blanca con amarillo.



Verde.

Colores de la Liturgia.               Amarillo.                  Blanco.               

Hermano evangelista anticatólico y fundamentalista ¿Quiénes son las personas que aparecen aquí? No veo por ningún lado el color púrpura. Veo Blanco, Rojo, Verde, Amarillo, Rosado, Café, Negro y otros. Y para que sepa, estos son los representantes de los diferentes ritos que posee la Iglesia Católica. De seguro usted conoce solo el rito latino, como en nuestro país Chile, pero aquí hay muchos más en donde, en algunos, hay sacerdotes casados y que son autorizados por el Papa. Que gratificante es esto: Unidad en Diversidad y no Unidad en Uniformidad (como las iglesias anticatólicas).

¿No son Sola Escritura? La Biblia señala claramente quien es el personaje de púrpura y escarlata. El aludido es el Sumo Sacerdote del Templo de Jerusalén. Ese personaje, a lo largo de la historia, tranzó diferentes cosas para con los pueblos que los dominaban como, por ejemplo, declarar al emperador romano como Kaiser y Señor. La Escritura habla claramente del Sumo Sacerdote y no del Papa.

Apocalipsis 18:16. “¡Ay, ay, la Gran Ciudad, vestida de lino, púrpura y escarlata, resplandeciente de oro, piedras preciosas y perlas”

Dios mismo mandó a hacer las vestiduras de del Sumo Sacerdote:

Éxodo 28:4-8. Harán las vestiduras siguientes: un pectoral, un efod, un manto, una túnica bordada, una tiara y una faja. Harán, pues, a tu hermano Aarón y a sus hijos vestiduras sagradas para que ejerzan mi sacerdocio. Tomarán para ello oro, púrpura violeta y escarlata, carmesí y lino fino. Bordarán el efod de oro, PURPURA violeta y ESCARLATA, carmesí y lino fino torzal. Se le pondrán dos hombreras y se fijará por sus dos extremos. La cinta con que se ciña el efod será de la misma hechura y formará con él una misma pieza: de oro, púrpura violeta y escarlata, carmesí y lino fino torzal.

Éxodo 39:9. Bordarás también el pectoral del juicio; lo harás al estilo de la labor del efod. Lo harás de oro, púrpura violeta y escarlata, de carmesí y lino fino torzal.

Éxodo 28:33. En todo su ruedo inferior harás granadas de púrpura violeta y escarlata, de carmesí y lino fino torzal; y entre ellas, también alrededor, pondrás campanillas de oro.

Éxodo 28:15. Bordaron también el pectoral, al estilo de la labor del efod, de oro, púrpura violeta y escarlata, carmesí y lino fino torzal.

¿Quién estaba vestido de lino, púrpura y escarlata? La Escritura ha respondido. Además, en todo el Pentateuco podemos ver el sacerdocio de Yahvé con estos colores. Hay muchos versículos más.

2-En su mano una copa de oro colmada de la abominable impureza de su fornicación. Aquí se trata de poner al Papa como una persona que tiene un cáliz lleno de abominaciones y que es impuro. ¿Qué dice la Escritura?

Sobre el tema del cáliz, el Sumo Sacerdote lo utilizaba y, además, era allí donde se echaba la sangre del cordero degollado, para luego entrar detrás de la cortina con motivo de derramarla en el altar para la expiación el día del sacrificio para Yahvé. Eso lo vemos en Deuteronomio, Levítico, Éxodo y Números.

Jerusalén es la que comete abominaciones y el mismo Dios lo dice:
Ezequiel 16:2. Hijo de hombre, haz saber a Jerusalén sus abominaciones.

Jeremías 4:1-3. Si quieres volver, Israel –oráculo del Señor– vuélvete a mí. Si apartas tus ídolos abominables, no tendrás que huir de mi presencia. Si juras por la vida del Señor con lealtad, rectitud y justicia, entonces las naciones se bendecirán en él y en él se gloriarán. Porque así habla el Señor a los hombres de Judá y a Jerusalén: Roturen el terreno baldío y no siembren entre espinas.

Ezequiel 16:58-59. Así cargarás con tu infamia y con tus abominaciones –oráculo del Señor –. Porque así habla el Señor: Yo obraré contigo como has obrado tú, que despreciaste el juramento imprecatorio, quebrantando la alianza.

Jeremías 4:14. ¡Limpia tu corazón de toda maldad, a fin de ser salvada, Jerusalén! ¿Hasta cuándo se albergarán dentro de ti tus pensamientos culpables?

Ezequiel 6:11. Así habla el Señor: Aplaude, patalea y di: “¡Bien hecho!”, por todas las execrables abominaciones del pueblo de Israel, que va a perecer por la espada, el hambre y la peste.

Ezequiel 7:1-3. La palabra del Señor me llegó en estos términos: Y tú, hijo de hombre, di: Así habla el Señor a la tierra de Israel: ¡Es el fin! Llega el fin sobre los cuatro extremos del país. ¡Ya ha llegado tu fin! Voy a derramar mi ira sobre ti, te juzgaré según tu conducta y haré recaer sobre ti todas tus abominaciones.

Ezequiel 7:4. Ahora, en seguida, derramaré mi furor sobre ti, desahogaré mi ira contra ti, te juzgaré según tu conducta y haré recaer sobre ti todas tus abominaciones.

Jeremías 7:10. Y después vienen a presentarse delante de mí en esta Casa que es llamada con mi Nombre, y dicen: “¡Estamos salvados!”, a fin de seguir cometiendo todas estas abominaciones.

Ezequiel 8: 6-10. Él me dijo: “Hijo de hombre, ¿ves lo que hacen? ¿Ves las grandes abominaciones que cometen aquí los israelitas para que yo me aleje de mi Santuario? Pero tú verás abominaciones más grandes todavía”. Después me llevó a la entrada del atrio; yo miré y vi que había un agujero en el muro. Él me dijo: “Hijo de hombre, abre un boquete en el muro”. Yo abrí un boquete y vi que había una puerta. Él me dijo: “Entra y mira las abominaciones que están cometiendo ahí”. Yo entré y miré, y vi que había toda clase de reptiles y de animales horribles y todos los ídolos de la casa de Israel, grabados en todas las paredes.

Oseas 8:1. ¡Lleva a tu boca la trompeta! Como un águila, se abate la desgracia sobre la casa del Señor, porque ellos han transgredido mi alianza y se han rebelado contra mi Ley.

Ezequiel 22:26. Sus sacerdotes han violado mi Ley, han profanado mis cosas santas; no han separado lo sagrado de lo profano, ni han hecho conocer la diferencia entre lo puro y lo impuro; han cerrado sus ojos a mis sábados y yo he sido profanado en medio de ellos.

Oseas 11:7. Mi pueblo está aferrado a su apostasía: se los llama hacia lo alto, pero ni uno solo se levanta.

Sofonías 3:4. Sus profetas son fanfarrones, hombres traicioneros; sus sacerdotes han profanado las cosas santas y han violado la Ley.

Ezequiel 20:3-4. Hijo de hombre, habla a los ancianos de Israel y diles: Así habla el Señor: ¿Ustedes han venido a consultarme? Juro por mi vida que no permitiré que ustedes me consulten –oráculo del Señor –. ¿Vas a juzgarlos? ¿Vas a juzgarlos, hijo de hombre? Dales a conocer las abominaciones de sus padres.

Jeremías 31:22.  ¿Hasta cuándo irás de aquí para allá, hija apóstata?

Oseas 9:10. Como uvas en el desierto, yo encontré a Israel; como una breva en la higuera, al comienzo de la estación, yo vi a sus padres. Pero, al llegar a Baal Peor,
se consagraron a
la Ignominia y se hicieron abominables como el objeto de su amor.

Ezequiel 20:30. Por eso, di a la casa de Israel: Así habla el Señor: ¡Ustedes se están contaminando de la misma manera que sus padres y se están prostituyendo con sus abominaciones!

3-Apocalipsis 18:8. Será quemada con fuego; porque poderoso es Dios el Señor, que la juzga. Los anticatólicos fundamentalistas dicen que el Vaticano será castigado. Pero, lamentablemente para ellos, es a Jerusalén a quien se castiga con fuego.

Jeremías 4:4. Circuncídense para el Señor y quiten el prepucio de sus corazones, hombres de Judá y habitantes de Jerusalén, no sea que mi furor estalle como un fuego y queme, sin que nadie lo extinga, a causa de sus malas acciones.

Ezequiel 22:21-22. Los amontonaré, atizaré contra ustedes el fuego de mi furor y los fundiré en medio de Jerusalén. Como se funde la plata en medio del crisol, así ustedes serán fundidos en medio de ella, y sabrán que yo, el Señor, he derramado mi furor contra ustedes.

Jeremías 7:20. Por eso, así habla el Señor: Miren que mi ira y mi furor se van a derramar sobre este lugar, sobre los hombres y los animales, sobre los árboles de los campos y los frutos del suelo: ¡arderá mi furor y no se extinguirá!

Jeremías 9:10. Yo haré de Jerusalén un montón de escombros.

Oseas 1:5. Si no, la desnudaré por completo y la dejaré como el día en que nació; haré de ella un desierto, la convertiré en tierra árida y la haré morir de sed.

Ezequiel 23: 29-30. Te tratarán con odio, se apoderarán de todo el fruto de tus esfuerzos y te abandonarán completamente desnuda.

Oseas 7:13. ¡Ay de ellos, porque han huido lejos de mí! ¡Sobre ellos la devastación, porque se han rebelado contra mí! ¡Sí, yo quiero rescatarlos, pero ellos dicen mentiras contra mí!

Ezequiel 22:21. Los amontonaré, atizaré contra ustedes el fuego de mi furor y los fundiré en medio de Jerusalén.

Oseas 8:14. Yo enviaré fuego a sus ciudades y él consumirá sus ciudadelas.

Podemos ver claramente como es Jerusalén y no el Vaticano la ciudad castigada con fuego en las Escrituras.

4-Los romanos rodean Jerusalén. La destrucción total del Templo. Según los anticatólicos fundamentalistas la destrucción es para el Vaticano. Esto no lo señala la Escritura. A parte el Vaticano ha sido saqueado muchas veces ¿Podría el anticatólico nombrarme alguna fecha?

Apocalipsis.13:1 señala la primera Bestia que viene del Mar. Esta Bestia son los romanos. En Apocalipsis 13:12 se señala la segunda Bestia que es Jerusalén, que viene de la tierra, la Tierra Prometida (dos cuernos es símbolo de poder en la cultura de oriente), que está sometida a la primera Bestia que es Roma ya que la primera Bestia, Roma, no estaba sometida a nadie. En Apocalipsis 17:16 dice que la Bestia (Roma) aborrecerá a la Ramera (Jerusalén). La Bestia arrasará a la Ramera y la quemará con fuego. (Flavio Josefo, historiador judío, describe como las catapultas de los romanos lanzaron Bolas de Fuego que parecían estrellas cayendo del cielo a la ciudad). San Juan utiliza el lenguaje apocalíptico al estilo del libro de Daniel, por lo tanto los judíos de aquella época entendían el lenguaje, sobre la figura de los ángeles, etc. Dios dio a beber a Jerusalén lo que había hecho con Egipto, por eso las plagas y las copas de la ira. Se acaba el Pacto Judío. Las seis trompetas señalan el castigo a Israel. En el año 70 el emperador Tito mando a los ejércitos a destruir Jerusalén.

Daniel 7:7-8. Tenía diez cuernos. Yo observaba los cuernos, y vi otro cuerno, pequeño, que se elevaba entre ellos. Tres de los cuernos anteriores fueron arrancados delante de él, y sobre este cuerno había unos ojos como de hombre y una boca que hablaba con insolencia.Apocalipsis 13:1. Entonces vi que emergía del mar una Bestia con siete cabezas y diez cuernos. En cada cuerno tenía una diadema, y sobre sus cabezas había leyendas con nombres blasfemos.Esta Bestia que viene del mar es la Roma pagana cuyos nombres blasfemaban en contra de Dios. Tiene el poder absoluto y no le da cuentas a nadie, mientras que la otra Bestia que viene de la Tierra Santa está subordinada a Roma, es decir, Jerusalén.

Daniel 7:23-25. Él habló así: “En lo que respecta al cuarto animal, habrá sobre la tierra un cuarto reino, diferente de todos los reinos: él devorará toda la tierra, la pisoteará y la triturará. En cuanto a los diez cuernos, de este reino surgirán diez reyes, y otro surgirá después de ellos: será diferente de los anteriores y abatirá a tres reyes. Hablará contra el Altísimo y maltratará a los Santos del Altísimo. Tratará de cambiar los tiempos festivos y la Ley, y los Santos serán puestos en sus manos por un tiempo, dos tiempos y la mitad de un tiempo. Apocalipsis 13:7. También le fue permitido combatir contra los santos hasta vencerlos, y se le dio poder sobre toda familia, pueblo, lengua y nación. Para los judíos Babilonia, en su lenguaje, es el enemigo que persigue al pueblo de Dios. De hecho, en la cultura judía se menciona a varios enemigos perseguidores como Babilonia. En este caso, Babilonia es quien, con ayuda de la Ramera, combate a los santos y los vence en las persecuciones. ¿Cómo sabemos que Babilonia es la Roma Imperial? San Pedro nos señala lo siguiente:

            La iglesia que está en Babilonia, elegida juntamente con vosotros, y mi hijo Marcos, os saludan. 1 Pedro 5:13.

La iglesia que señala San Pedro es Roma y le llama Babilonia. Hagamos el siguiente análisis histórico. A los enemigos del Este los judíos les llamaban Nabucodonosor por la experiencia del saqueo y destrucción del Templo de Jerusalén. En Tobit 14:17 al rey Nabopolasar también se le llama Nabucodonosor. Es algo sistemáticamente cultural de los judíos que están viviendo un momento histórico determinado. Por ejemplo, los Incas en América Latina le llamaban Promaucaes a sus enemigos feroces del sur, los cuales no pudieron conquistar. Pero este concepto engloba a pueblos como Picunche, Mapuche o Huilliche, que poseían pequeñas diferencias culturales en cuanto a cosas de tipo agrícola o de asentamiento. También para el caso de los Romanos, todos sus enemigos al otro lado del río Rin, del río Danubio y de la Muralla de Adriano en Britania eran “Bárbaros”. Pero ese gran grupo llamado por nombre Bárbaros tenía una multiplicidad de grupos en donde había Germanos (Burgundios, Francos o Marcomanos), Escandinavos (Godos y Hérulos), Celtas de Escocia (Pictos) y hasta enemigos asiáticos (Los Hunos). El criterio es el mismo para llamar a un enemigo con características comunes de “destructor o saqueador”. Si nos ponemos más bíblicos, Babilonia para los judíos, luego del exilio, quedó en su lenguaje como el poder pagano perseguidor del pueblo de Dios. Es por eso que San Pedro en una de sus epístolas menciona a Roma como Babilonia. Es el caso de la carta que acabamos de mostrar anteriormente. Cabe señalar que es imposible que Pedro hubiese estado con San Marcos en Babilonia ya que esa ciudad no existía en el siglo I, eran solo ruinas. Esta fue destruida y los Partos, en el año 141 a.C., toman posesión de la zona pero esa ciudad ya se hallaba en desolada. Cuando San Juan el Apóstol escribe el Apocalipsis, en su lenguaje literario apocalíptico propio de los judíos, identifica a Roma como Babilonia (al igual que Pedro en dicha epístola) por ser el poder pagano que persigue a los cristianos, que son el pueblo de Dios de la Nueva Alianza.

Jeremías 4:16-18. Háganselo saber a las naciones, proclámenlo contra Jerusalén: Llegan invasores de una tierra lejana y lanzan gritos contra las ciudades de Judá. Rodean Jerusalén como los guardianes de un campo, porque ella se ha rebelado contra Mí -oráculo del Señor- Tu conducta y tus acciones te han acarreado todo esto. Ahí está tú mal: ¡Qué amargo es! ¡Cómo te llega al corazón!

 Ezequiel 7:24. Haré venir a las naciones más feroces, para que se adueñen de sus casas; acabaré con la soberbia de los poderosos y serán profanados sus santuarios.Jeremías 5:15. Yo haré venir contra ustedes, casa de Israel, a una nación lejana –oráculo del Señor –: es una nación invencible, una nación antiquísima, una nación cuya lengua no conoces y a la que no entiendes cuando habla.Isaías 1:8. La hija de Sión ha quedado como una choza en un viñedo, como una cabaña en una plantación de pepinos, como una ciudad sitiada. Los romanos sitian a Jerusalén desde el año 66 hasta el 70 cuando la arrasan totalmente.

Ezequiel 7:25. ¡Llega la angustia! Buscarán paz, pero no la tendrán. Apocalipsis 9:6. Y en aquellos días los hombres buscaran la muerte pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos. Se ve la desesperación de los judíos que están dentro de la Gran Ciudad de Jerusalén la cual estuvo sitiada desde el año 66 hasta el año 70 cuando es finalmente devorada por el fuego.

Ezequiel 23: 29-30. Te tratarán con odio, se apoderarán de todo el fruto de tus esfuerzos y te abandonarán completamente desnuda. Ezequiel 16:38 Te entregaré al furor y a los celos, te entregaré en sus manos, ellos arrasarán tu prostíbulo y demolerán tus alturas, te despojarán de tus vestidos, te arrancarán tus joyas y te dejarán completamente desnuda. Apocalipsis 17:16.  Los diez cuernos que viste, así como también la Bestia, acabarán por odiar a la Prostituta, le quitarán sus vestidos hasta dejarla desnuda, comerán su carne y la consumirán por medio del fuego.               Jerusalén al no seguir el Pacto, la misericordia de Dios se aleja, y queda en las manos de los Romanos que terminan odiando esta ciudad.


Ataque romano en el año 66-70 a la Jerusalén contemporánea a la de San Juan Apóstol la cual tenía las “siete colinas”.

Sobre las copas de la ira y las trompetas. Para los fundamentalistas anticatólicos todas estas cosas que narra San Juan son el castigo a la humanidad completa, lo cual parece más una película de ciencia ficción que algo espiritual. En realidad San Juan lo que narra es que Jerusalén bebió lo mismo que Dios le hizo beber a Egipto. Por eso describe la desolación con lenguaje de plagas, ranas y cosas por el estilo. Utiliza símbolos espirituales para los judíos como lo son los símbolos de la literatura apocalíptica propia de los libros de profetas como Daniel, Ezequiel y Jeremías entre otros. La literatura apocalíptica nace con el motivo de confundir al enemigo y no entienda los símbolos y crea que es solo un cuento de fantasías. ¿No será esa la confusión protestante? En todo caso, no creemos que los anticatólicos sean enemigos, ya que igual hablan del Señor, pero su error es tratar de Ramera a la Iglesia que Él fundó.
Los romanos, en el año 66 d.C., comenzaron el asedio a la ciudad de Jerusalén, ya que los celotes se habían levantado en una gran revuelta militar en contra del dominio romano. Los romanos enviaron tres legiones para acabar con los judíos. Los generales mandaron: a rodear Jerusalén. Literalmente, sitiarla. Esto provocó una escasez de alimentos u agua en la ciudad. Los judíos pasaron hambre y se produjeron enfermedades y pestes dentro ya que no podían sacar a los cadáveres. Las legiones romanas utilizaron catapultas lanzando “bolas de fuego” dentro de la ciudad y quemando a parte de su población. Los romanos luego se retiraron por un tiempo y luego volvieron con las órdenes de destruir la ciudad. Destruyeron sus murallas entrando incluso al templo matando a cientos de judíos. Las legiones quemaron todo y dejaron la ciudad devastada, quedando solo el llamado “muro de los lamentos” ubicado en el monte Moria. El templo de Jerusalén era destruido. San Juan utiliza la analogía y la profecía de Cristo de “no quedará roca sobre roca” para atribuir en el lenguaje apocalíptico de la literatura a los romanos las figuras como “bolas de fuego”, “peste”, “agua envenenada” y otros más.

Apocalipsis 15:8. Y el Templo se llenó de humo por la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía entrar en el Templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles. El ataque romano a Jerusalén representa, en el lenguaje apocalíptico que utiliza San Juan, las plagas que caen sobre la Tierra Prometida.

Ezequiel 6:12-13. El que está lejos morirá por la peste; el que está cerca caerá bajo la espada; y el que quede sitiado morirá de hambre. Así desahogaré mi furor contra ellos. Y ustedes sabrán que Yo soy el Señor, cuando sus cadáveres estén en medio de sus ídolos, alrededor de sus altares, en toda colina elevada y en todas las cumbres de las montañas, bajo todo árbol frondoso y bajo todo terebinto tupido, allí mismo donde ofrecían perfume agradable a todos sus ídolos. Jeremías 24:10. Enviaré contra ellos la espada, el hambre y la peste, hasta que desaparezcan por completo del suelo que les di a ellos y a sus padres.Ezequiel 7:15-16 habla de peste el profeta como castigo a la ciudad. Ese mismo recurso utiliza San Juan en su escrito. ¡Afuera la espada, adentro la peste y el hambre! El que está en el campo morirá por la espada y al que está en la ciudad, lo consumirán el hambre y la peste. Los sobrevivientes huirán, y estarán en las montañas como las palomas de los valles; y todos morirán, cada uno por su culpa.Apocalipsis 16:2. Derramó su copa sobre la tierra, y vino una ulcera maligna y pestilente sobre los que tenían la marca de la Bestia. Apocalipsis 16:11. Blasfemaron contra Dios por sus dolores de úlceras. Apocalipsis 16:2. El primer Ángel fue y derramó su copa sobre la tierra, provocando una llaga maligna y dolorosa en todos los hombres que llevaban la marca de la Bestia y adoraban su imagen. Los romanos provocaron con su asedio hambre y pestes y, por supuesto, mataron a filo de espada. Esperaron afuera a que Jerusalén se debilitara mientras que a dentro no había que comer y los cuerpos de los muertos de hambre producían enfermedades entre la población.

Jeremías 8:14. ¿Por qué nos quedamos quietos? Reúnanse y entremos en las plazas fuertes para perecer allí, porque el Señor, nuestro Dios, nos hace perecer y nos da de beber agua envenenada, porque hemos pecado contra el Señor.Jeremías 9:14 se habla de que Dios envenenará las aguas de Jerusalén con Ajenjo, lo mismo que utiliza San Juan como castigo a la Ramera. Yo les haré comer ajenjo y les daré de beber agua envenenada.Apocalipsis 8:10-11. El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas. Los romanos tenían una resistencia dentro de la ciudad y mandaron a envenenar el agua que había dentro con ajenjo.

Jeremías 25:17-19. Yo tomé la copa de la mano del Señor y se la hice beber a todas las naciones a las que me había enviado el Señor: a Jerusalén y a las ciudades de Judá, a sus reyes y a sus príncipes, para convertirlos en una ruina, una devastación, un motivo de estupor y una maldición, como sucede en el día de hoy; al Faraón, rey de Egipto, a sus servidores, a sus príncipes y a todo su pueblo. Los romanos devastaron la ciudad. De hecho, una de las cosas que quedaron el pie fue el “Muro de los Lamentos” que era una parte del Templo de Jerusalén.

Oseas 12:15. Efraím apenó a Dios amargamente: su Señor arrojará sobre ella sangre vertida, y le devolverá sus agravios.Apocalipsis 16:3-4. El segundo derramó su copa sobre el mar: este se convirtió en sangre, como si se hubiera cometido un crimen, y perecieron todos los seres vivientes que había en el mar. El tercero derramó su copa sobre los ríos y sobre los manantiales, y estos se convirtieron en sangre.Durante el asedio, muchos líderes celotes comenzaron a matarse dentro de la ciudad provocando luchas sangrientas y tiñendo las calles de sangre. También los romanos actuaron de forma sanguinaria contra los judíos que, desde la conquista de Judá, causaron problemas. Ese es el por qué de la drástica decisión tomada por el emperador Tito.

Oseas 10:8. Los lugares altos de Aven, el pecado de Israel, también serán destruidos;
espinas y cardos invadirán sus altares. Ellos dirán entonces a las montañas: “Cúbrannos”, y a las colinas: “¡Caigan sobres nosotros!”.
Daniel 8:10-12. Se agrandó hasta el Ejército del cielo, hizo caer por tierra a una parte de este Ejército y de las estrellas, y las pisoteó. Se agrandó hasta llegar al Jefe del Ejército y le suprimió el sacrificio perpetuo; el lugar de su Santuario fue avasallado, lo mismo que su Ejército. Apocalipsis

Isaías 7:18. Aquel día, el Señor llamará con un silbido al tábano que está en el extremo de los canales de Egipto, y a la abeja que está en el país de Asiria.

Jeremías 51:60-64. Jeremías había escrito en un libro toda la desgracia que debía sobrevenir a Babilonia, todas estas palabras escritas contra Babilonia. Y Jeremías dijo a Seraías: “Cuando llegues a Babilonia, procura leer en voz alta todas estas palabras. Luego dirás: ‘Señor, tú has dicho de este lugar que sería destruido, de manera que no quedaría en él ningún habitante, ni hombre ni animal, sino que sería una desolación perpetua’. Y cuando hayas acabado de leer este libro, lo atarás a una piedra y lo arrojarás en medio del Éufrates. Entonces dirás: De esta manera se hundirá Babilonia, y no se levantará nunca más de la desgracia que yo haré venir sobre ella”.Apocalipsis 18:21. Y un Ángel poderoso tomó una piedra del tamaño de una rueda de molino y la arrojó al mar, diciendo: «Así, de golpe, será arrojada Babilonia, la gran Ciudad, y nunca más se la verá».San Juan hace el juego con los símbolos de “caída” apocalíptica que utiliza Ezequiel para la caída de la Gran Ciudad que persiguió a los cristianos, la Babilonia perseguidora del pueblo de Dios.

 Isaías 8:21-22. La gente pasará por el país, abrumada y hambrienta; y enfurecida por el hambre, maldecirá a su rey y a su Dios. Volverá su rostro hacia lo alto, luego mirará a la tierra, y sólo habrá aflicción y tinieblas, angustiosa oscuridad. Pero la tiniebla será disipada. Apocalipsis 16:10-11. El quinto derramó su copa sobre el trono de la Bestia, y su reino quedó sumergido en tinieblas. Los hombres se mordían la lengua de dolor, 11 pero en lugar de arrepentirse de sus obras, blasfemaron contra el Dios del cielo, a causa de sus dolores y de sus llagas.El asedio a Jerusalén provocó un gran incendio que oscureció toda la ciudad. Los romanos combatieron entre llamas y humo a los celotes.

Isaías 10:17-19. La Luz de Israel se convertirá en un fuego y su Santo en una llama, que arderá y devorará sus zarzas y sus espinas en un solo día. La gloria de su bosque y su vergel, la consumirá en cuerpo y alma, como se va extinguiendo un agonizante; y el resto de los árboles de su bosque será un número tan reducido que un niño los podrá anotar. Apocalipsis 16:8-9. El cuarto Ángel derramó su copa sobre el sol, y se le permitió quemar a los hombres con fuego: los hombres fueron abrasados por un calor ardiente, pero en lugar de arrepentirse y dar gloria a Dios, blasfemaron contra su Nombre, que tiene poder sobre estas plagas.Los romanos utilizaron catapultas que lanzaron “bolas de fuego” para quemar a los judíos que se encontraban atrapados dentro de la ciudad Santa.

Isaías 13:13 Por eso, haré temblar los cielos, y la tierra se moverá de su sitio bajo el furor del Señor de los ejércitos, en el día de su ira ardiente. Apocalipsis 16: 17-21. El séptimo Ángel derramó su copa en el aire, y desde el Templo resonó una voz potente que venía del trono y decía: «Ya está».  Y hubo relámpagos, voces, truenos y un violento terremoto como nunca había sucedido desde que los hombres viven sobre la tierra. La gran Ciudad se partió en tres y las ciudades paganas se derrumbaron. Dios se acordó de la gran Babilonia y le dio de beber la copa donde fermenta el vino de su ira. Todas las islas desaparecieron y no se vieron más las montañas. Cayeron del cielo sobre los hombres piedras de granizo que pesaban unos cuarenta kilos, y ellos blasfemaron contra Dios por esa terrible plaga.Los romanos lanzaron también rocas con sus catapultas y por su gran peso la tierra retumbaba. Muchos judíos murieron aplastados por gigantescas piedras. La ciudad quedaba destrozada. Sus muros pudieron ser abatidos para permitir la entrada de los soldados romanos a la ciudad para su devastación.

Oseas 13:14. ¿Y yo voy a rescatarlos del poder del Abismo? ¿Voy a redimirlos de la muerte? ¿Dónde está, Muerte, tu pestilencia? ¿Dónde están tus plagas, Abismo? La compasión se oculta a mis ojos.Por eso, en un solo día, caerán sobre ella las plagas que merece: peste, llanto y hambre. Apocalipsis 18:8. Y será consumida por el fuego, porque el Señor Dios que la ha condenado es poderoso. Apocalipsis 9:6. Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallará; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos. Muchos judíos querían morir para evitarse todo el sufrimiento que estaban pasando: hambre, sed, pestilencias, etc. De hecho en Masada, la última resistencia a las fuera de la ciudad, los amotinadores se vieron en la necesidad de suicidarse con sus hijos para “encontrar paz”.

Las seis trompetas y las siete copas también representan el castigo del Éxodo a Egipto, pero esta vez a la Jerusalén prostituida con los poderes paganos y por haber “fornicado” con sus dioses.
Una úlcera maligna. Plaga que castigó a Egipto (Éxodo 9:8-11).
El mar se convirtió en sangre. Plaga que castigó a Egipto (Éxodo 7:17-21).
Primera Trompera. Apocalipsis 8:6-7 (Éxodo 9:23).
Segunda Trompeta. Apocalipsis 8:8-9 (Éxodo 7:20; Jeremías 51:25).
Tercera Trompera. Apocalipsis 8:10-11 (Isaías 14:12).
Cuarta Trompeta. Apocalipsis 8:12-13 (Éxodo 10:21).
Quinta Trompera. Apocalipsis 9:1-4 Se refiere a las invasiones extranjeras. La de los romanos en este caso desolando Jerusalén (Éxodo 10:12).
Sexta Trompeta. Apocalipsis 9:13-19. Enemigos de Oriente.

¿Qué pasa con la Séptima Trompeta? Esta es el “sonido” final. Es la Trompeta de la Consumación y anuncia nuestro Rosh Hashaná, fiesta judía que anunciaba el comienzo de un nuevo año, para los cristianos es el comienzo de la era final: La Resurrección. Esta Trompeta, que es la última, descrita el Apocalipsis10: 7-10 es la que sonará en el Día final ya que señala que el misterio que Dios consumará por que abrió el libro (de la vida. En Mateo 25:46; Juan 5:28-29 se habla de esta Trompeta. En Mateo 25  por que habla en Apocalipsis 10:6 que el tiempo no sería más, es decir el fin de los tiempos. En Mateo 24:29-31 Cristo manda sus ángeles con gran voz de Trompeta y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro. San Pablo en 1 Tesalonicenses 4:15-17 dice que el Señor mismo, a la orden dada por la voz de un arcángel y por la Trompeta de Dios, bajará del cielo, y los que murieron en Cristo resucitarán en primer lugar. Esa es la Séptima Trompeta, la última del Día Final. Se sabe que es así porque solo en el Día Final habrá resurrección y no antes (Juan5.24:29; Juan 6:44; Daniel 12: 1-2). Eso se ve en Apocalipsis 11:15en donde El séptimo ángel tocó la Trompeta (La Séptima y última)), y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Mesías; y él reinará por los siglos de los siglos. En ambos casos se habla del mismo momento. El toque de la Trompeta llama al Reino definitivo de Cristo y no a un movimiento parcial de la historia como las otras seis. San Pablo nos aclara sobre la Final Trompeta en 1 Corintios 15:51-53: He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, A LA FINAL TROMPETA (La Séptima del Apocalipsis); porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Los que estemos vivos como dice 1 Tesalonicenses capítulo 4. Los muertos reciben su recompensa terminado el Juicio Final después de la resurrección (Mateo 25). Por lo tanto la Séptima Trompeta que coincide con la Segunda Venida del Cristo.

5-Persigue a los santos y los profetas. Según los anticatólicos es la Inquisición matando cristianos en plena Edad Media. Hay algunos que dicen que son millones, si es así, hubieran matado a toda Europa Medieval (Véase el libro del medievalista  Huizinga) y si fue durante toda la Edad Media. Un error histórico garrafal. Este periodo empieza en el siglo V hasta el XV, y es en el siglo XIV que la inquisición quema a herejes (el Papa Juan Pablo II pidió perdón por los errores de algunos miembros de la Iglesia). Dicen que esos santos y profetas eran gente quemada y ponen en escena a personas como Jhon Wyclif y Juan Hus. ¿Qué tiene que ver Hus con el Apocalipsis? Hus nunca dejó de ser Católico. Si sale Hus en el Apocalipsis quizás también no falte el que diga que sale Hitler, la URSS, los juegos olímpicos o los conciertos de Michael Jackson. ¿Quién persiguió a los Santos y a los Profetas? Jerusalén. Veamos los siguientes pasajes.

Jerusalén persigue al profeta Jeremías y otros a lo largo del Antiguo Pacto. Por ejemplo:
Jeremías 18:18. Ellos dijeron: “¡Vengan, tramemos un plan contra Jeremías, porque no le faltará la instrucción al sacerdote, ni el consejo al sabio, ni la palabra al profeta! Vengan, inventemos algún cargo contra él, y no prestemos atención a sus palabras”.

Jesús mismo señala a Jerusalén que persigue a los profetas en Lucas 13:34: ¡Jerusalén, Jerusalén!, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados. ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina su nidada bajo las alas, y no habéis querido! La Iglesia Católica jamás persiguió a Jeremías o Isaías porque sencillamente no existía. Cristo no la había fundado. Jerusalén persigue a los profetas, y es por eso que Apocalipsis 18:20 y 18:24 dice que deben alegrarse porque el Señor les hizo justicia con su destrucción. Y no solo ellos, sino que los apóstoles y los santos, ya que la Gran Ciudad también persiguió a los cristianos. Mató al Apóstol Santiago y al diacono San Esteban. En Apocalipsis 17:6 San Juan ve a Jerusalén embriagada de la sangre de los mártires de Jesús. Hasta San Pablo señala a Jerusalén como la ciudad que persigue profetas y santos en 1 Tesalonicenses 2:14-15: Porque vosotros, hermanos, viniste a ser imitadores de las iglesias de Dios en Cristo Jesús que están en Judea; pues habéis padecido de los de vuestra propia nación las mismas cosas que padecieron de los judíos, los cuales mataron al Señor Jesús y a sus propios profetas, y a nosotros nos expulsaron.

Daniel 8:24. Su poderío se acrecentará, pero no por su propia fuerza; causará destrucciones inauditas y tendrá éxito en lo que emprenda, destruirá a los poderosos, al pueblo de los Santos. Apocalipsis 13:7. También le fue permitido combatir contra los santos hasta vencerlos, y se le dio poder sobre toda familia, pueblo, lengua y nación.  San Juan hace el juego entre la Babilonia que persigue al pueblo judío y la nueva Babilonia que persigue al pueblo cristiano la cual, “se le permite”, acabar con los santos. Nabucodonosor persiguió al pueblo de Dios y destruyó el Templo de Jerusalén. Ahora, Roma, bajo el emperador Domiciano, persigue al pueblo de Dios en el Nuevo Pacto, es decir, a los cristianos. Este emperador fue el que exilió a San Juan a la isla de Patmos ya que en un intento por matarlo ahogándolo en un caldero con aceite caliente, según la Tradición, sobrevivió. De hecho, San Juan escribe a siete iglesias ubicadas en Asia Menor, lugar donde se concentró la persecución de Domiciano. Muchos cristianos murieron ya que, este emperador como creía que debía ser adorado, llenó de estatuas esas zonas para que los cristianos las adoraran o murieran. Sobre esto dice Apocalipsis 13:15. También se le permitió dar vida a la imagen de la Bestia, para hacerla hablar y dar muerte a todos aquellos que no adoran su imagen.Apocalipsis 13 también dice en el versículo 3 que una de sus cabezas parecía herida de muerte, pero su llaga mortal ya estaba cicatrizada. Toda la tierra, maravillada, siguió a la Bestia y sigue diciendo en el versículo 14 Y por los prodigios que realizaba al servicio de la primera Bestia, sedujo a los habitantes de la tierra para que fabricaran una imagen en honor de aquella que fue herida por la espada y sobrevivió.Jerusalén está al servicio de la primera Bestia, que como dijimos anteriormente, es Roma Imperial. Ahora bien, se señala que tenía herida de muerte pero sobrevivió. Nerón, que fue el primer emperador que persiguió a los cristianos, se suicidó a herida de espada y murió. El Apocalipsis habla de que no murió. ¿Qué sucede entonces? Las persecuciones de Domiciano fueron tan brutales que corrió la voz por Asia Menor el rumor de que tal vez Nerón había vuelto a la vida. Este emperador era conocido como “Nero Redivivus” o “Nerón Resucitado”. Este “emperador resucitado” le da la potestad a Jerusalén para perseguir a quien no adore sus estatuas. Es por eso que en Jerusalén no se les permitió hacer nada a los cristianos. Los judíos se marcaban las manos con unas especies de sogas, que a veces ponían en sus cabezas. Esta es la llamada “marca de la Bestia”, la segunda Bestia que es Jerusalén, la Ramera de Babilonia, es decir, de Roma. El número 666 da como resultado en sus caracteres Nerón Kaiser, es decir, se hace alusión a la alianza romano-judía en pos de perseguir al pueblo de Dios. Nerón como símbolo de persecución, aplicado a Domiciano, así como Nabucodonosor aplicado al rey Nabopolasar que persiguió a los judíos (Tobit 14:17). En griego, dado el idioma en que escribió San Juan, la suma da 616 en algunas versiones y en otras el 666. En tal caso 616 “Dios César” lo cual no tiene mayores complicaciones de comprensión ya que el emperador creía ser divino. Ahora, andan por ahí diciendo que el 666 es del Papa bajo calumnias pero no nos detendremos ante eso en este artículo.

Isaías 4:4. Limpie a Jerusalén de la sangre derramada en ella. Jerusalén es la ciudad que señala Dios como laque derrama sangre en su tierra. Apocalipsis 16:6 dice Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre; pues lo merecen.

Ezequiel 22:3-4. Tú le dirás: Así habla el Señor: ¡Ay de la ciudad que derrama sangre en medio de ella para que llegue su hora! Por la sangre que has derramado te has hecho culpable.Isaías 21:9. ¡Miren, llegan hombres montados, parejas de jinetes!”. Luego retoma la palabra y dice: “¡Ha caído, ha caído Babilonia, y todas las estatuas de sus dioses se han hecho añicos contra el suelo!” Apocalipsis 18:10. «¡Ay, ay! ¡La gran Ciudad, Babilonia, la ciudad poderosa! Bastó una hora para que recibieras tu castigo».Cae la Babilonia, que si bien es Roma, también es Jerusalén que persiguió al pueblo de Dios, es decir, a los cristianos. Mató a Santiago Apóstol y a San Esteban.

Jerusalén es la Gran Ciudad que persiguió a los profetas y los santos y derramó su sangre sobre la Tierra Prometida.

6-El concepto de tierra en la historia y en las tesis anticatólicas. La tierra que señala San Juan no es el Mundo, es la Tierra Santa, la Tierra Prometida y no el Planeta Tierra. Algo siempre esencial saber es que los conceptos son dinámicos en la historia para las culturas y, en algunos casos, pueden significar diferentes cosas el mismo término según el contexto. Por ejemplo, para la cultura Occidental, revolución era “dar una vuelta” y desde el siglo XVIII también significa “cambio de sistema”. Es el caso de la palabra “tierra” del Apocalipsis. Para los judíos “tierra” no es un Planeta sino que se refiere a la Tierra Prometida. Dios no le prometió a Abraham otro planeta sino que una zona determinada. A parte, expresión “tierra” también se utiliza en griego para “países vecinos” o algún lugar en específico. La “Tierra” destruida es la Tierra de Jerusalén.
Hay una Bestia que viene del mar ¿Del mar de otro Planeta o Mundo? Y otra que viene de la tierra ¿Del Planeta Tierra o de una zona específica? Muchos indígenas, en zonas de Latinoamérica “reclaman sus tierras” ¿Reclaman Planetas y otros Mundos? Reclaman zonas. San Juan está hablando de una zona específica: La Tierra Prometida. La lógica de señalar a la “tierra” como una zona y no como un planeta es que una Bestia viene del Mar y otra de la tierra. La lógica si es mar, un lugar, tierra es otro lugar, o sea, la Tierra Santa. La segunda Bestia es Jerusalén. ¿Tiene soberanía sobre los reyes de la tierra? Por supuesto que sí. ¿Cuántos reyes hay en la zona de Palestina en aquel tiempo? Dos, el pro-cónsul romano y el descendiente del Rey Herodes. Se habla de siete reyes (Apocalipsis 17:10-11) los cuales son emperadores romanos. Se confirman más datos al mencionar a  cinco reyes, uno reinando y otro por  venir, esto anuncian a:
1) Augusto 2) Tiberio 3) Calígula 4) Claudio 5) Nerón  6) Galba  7) Otón que nos lleva al año 69, un año antes de la destrucción del Templo y el octavo es Tito (año 70). (Durante el reinado de Galba hubo otros emperadores simultáneos a causa de una guerra civil. No podríamos saber por qué San Juan los omite pero el que lleva a la destrucción Jerusalén es Tito). El emperador Galba “habrá de durar poco tiempo” (Apocalipsis 17:10). Coincidentemente este emperador gobernó literalmente poco tiempo. Casi dos años. Tito, que asume en el año 70, lleva la devastación final a Jerusalén y la destruye con fuego.
Ejemplos de la Escritura que tierra se refiere a una zona específica: La Tierra Prometida.
Ezequiel 7:3. La palabra del Señor me llegó en estos términos: Y tú, hijo de hombre, di: Así habla el Señor a la tierra de Israel: ¡Es el fin! Llega el fin sobre los cuatro extremos del país.

Jeremías 8:16. Desde Dan se escucha el resuello de sus caballos; por el ruido de los relinchos de sus corceles tiembla toda la tierra. Ellos llegan y devoran el país y todo lo que hay en él, la ciudad y a los que habitan en ella.

Ezequiel 22:24. Hijo de hombre, dile a Jerusalén: Tú eres una tierra que no ha sido purificada, sobre la que no ha llovido en el día de la ira.

Jeremías 6:8. ¡Escarmienta, Jerusalén, no sea que mi alma se aparte de ti, y yo te convierta en una desolación, en una tierra deshabitada!

Jeremías 6:19. Escucha, tierra: Yo atraigo sobre este pueblo una desgracia, fruto de sus propios designios, porque no han atendido a mis palabras y han despreciado mi Ley.

Jeremías 7:33. Los cadáveres de este pueblo serán pasto de las aves del cielo y de las fieras de la tierra, sin que nadie las espante.

Isaías 1:2. ¡Escuchen, cielos! ¡Presta oído, tierra! porque habla el Señor: Yo crié hijos y los hice crecer, pero ellos se rebelaron contra mí.Aquí se señala la rebelión de los israelitas en contra del Señor y la tierra es, por lo tanto, la Tierra Prometida y no el Planeta Tierra. Es una zona que se rebeló.

Oseas 12:2. Efraím se apacienta de viento y corre todo el día tras el viento del este; multiplica el fraude y la devastación; hacen una alianza con Asiria y llevan aceite a Egipto.

7-Jerusalén como un centro de comercio de la Antigüedad. Según los hermanos fundamentalistas anticatólicos, la ciudad que cae es el Vaticano. El mismo argumento sobre el castigo con las copas y trompetas. El Vaticano, y ni siquiera Roma, son un centro económico. Jerusalén de la Antigüedad sí lo era. Era la Gran Ciudad que conectaba el Oriente con el Occidente. De hecho, esta ciudad nace a partir del comercio y no como asentamiento agrícola, como otras ciudades durante la llamada “Revolución del Neolítico”, ya que no posee río alguno. En Jerusalén había demasiado comercio y, no es raro, ver escritos de cómo los habitantes fenicios de Tiro, Griegos, Persas, Egipcios, Árabes y otros pueblos llevaban sus productos allí para ser transportados por vía terrestre hacia el Mediterráneo o viceversa.

En Apocalipsis 18:11-15  los mercaderes se lamentan por la destrucción de la Ramera.

Sofonías 1:10-11. Aquel día –oráculo del Señor– se oirá un clamor desde la puerta de los Peces, un alarido desde la Ciudad nueva y un gran estruendo desde las colinas. Giman, habitantes del Mortero, porque todos los mercaderes han sido aniquilados, y han sido extirpados todos los que pesan la plata.

Ezequiel 16:26 “Luego, multiplicaste tus prostituciones en el país de los mercaderes, en Caldea…"  Gracias a la llegada de mercaderes llegan influencias de dioses paganos los cuales fueron tomados por Jerusalén. Aquí se prostituye con dioses caldeos.

El Vaticano no es y nunca ha sido un centro financiero. Se señala a Jerusalén como una ciudad comercial, y no solo en la Escritura sino que en la Historia de la Humanidad.

8-La Gran Ramera es Jerusalén. Aquí, para terminar el análisis, es Dios mismo quien llama Ramera a la ciudad Santa por haberse prostituido con cada rey que pasaba por allí. No es el Vaticano para nada. ¿A quién los profetas advierten a Jerusalén que es una prostituta? Veamos la Escritura.

Isaías 1:21. ¡Cómo se ha prostituido la ciudad fiel! Estaba llena de equidad, la justicia moraba en ella, ¡y ahora no hay más que asesinos!

Ezequiel 16:36-37. Así dice el Señor Yahveh: Por haber prodigado tu bronce y descubierto tu desnudez entus prostituciones con tus amantes y con todas tus abominables basuras, por la sangre de tus hijos que les has dado.

Ezequiel 16:24-26. “Te prostituiste a los egipcios…”

Isaías 2:6. Sí, tú has desechado a tu pueblo, a la casa de Jacob, porque están llenos de adivinos de Oriente, de astrólogos, como los filisteos, y estrechan la mano de los extranjeros. Los judíos se prostituyeron, es decir, fornicaron con todos los dioses paganos de sus pueblos adversarios.

Ezequiel 36:17. Hijo de hombre, cuando el pueblo de Israel habitaba en su propio suelo, lo contaminó con su conducta y sus acciones: su conducta era ante mí como la impureza de una mujer en su menstruación.

Ezequiel 23:7-8. Ella ofreció sus prostituciones a lo mejor de los asirios y después de enamorarse perdidamente, se contaminó con todos sus ídolos. Pero no dejó de prostituirse con los egipcios, que se habían acostado con ella, cuando era joven, acariciando sus pechos virginales y prodigando sobre ella sus prostituciones. Jerusalén se acostó con dioses prostituyéndose debido a su fornicación espiritual.

Ezequiel 23:19. Multiplicó sus prostituciones, acordándose de los días de su juventud, cuando se prostituía en Egipto.

Ezequiel 23:27. Pondré fin a tu lascivia y a la prostitución que comenzaste en Egipto; ya no levantarás tus ojos hacia ellos y no te acordarás más de Egipto.

Ezequiel 23: 29-30. Te tratarán con odio, se apoderarán de todo el fruto de tus esfuerzos y te abandonarán completamente desnuda. Así quedará al descubierto la vergüenza de tus prostituciones. Tu lascivia y tus prostituciones serán la causa de todo esto, porque te has prostituido yendo detrás de las naciones y te has contaminado con sus ídolos.

“¡Oh, qué débil era tu corazón - oráculo del Señor Yahveh - para cometer todas estas acciones, dignas de una prostituta descarada!” Ezequiel 16,30

Pues bien, prostituta, escucha la palabra de YahvehVoy a aplicarte el castigo de las mujeres adúlteras y de las que derraman sangre: te entregaré al furor y a los celos, te entregaré en sus manos, ellos arrasarán tu prostíbulo y demolerán tus alturas, te despojarán de tus vestidos, te arrancarán tus joyas y te dejarán completamente desnuda. Ezequiel 16,38

Ezequiel 20:30. Por eso, di a la casa de Israel: Así habla el Señor: ¡Ustedes se están contaminando de la misma manera que sus padres y se están prostituyendo con sus abominaciones!

Jeremías 3:8-10. Ella vio que, por todos los adulterios que había cometido la apóstata Israel, yo la había repudiado y le había dado el acta de divorcio. Pero la traidora Judá, su hermana, no sintió ningún temor, sino que fue y también ella se prostituyó. Así, con su frívola prostitución profanó el país, cometiendo el adulterio con la piedra y la madera. A pesar de todo esto, su hermana, la traidora Judá, no volvió a mí de todo corazón, sino sólo engañosamente –oráculo del Señor –

Isaías 30:1. ¡Ay de los hijos rebeldes –oráculo del Señor – que hacen planes sin contar conmigo, que concluyen pactos contrarios a mi espíritu, añadiendo así un pecado tras otro!

Daniel 9:7. ¡A ti, Señor, la justicia! A nosotros, en cambio, la vergüenza reflejada en el rostro, como les sucede en este día a los hombres de Judá, a los habitantes de Jerusalén y a todo Israel, a los que están cerca y a los que están lejos, en todos los países adonde tú los expulsaste, a causa de la infidelidad que cometieron contra ti.

Isaías 1:10 y 13. ¡Escuchen la palabra del Señor, jefes de Sodoma! ¡Presten atención a la instrucción de nuestro Dios, pueblo de Gomorra! No me sigan trayendo vanas ofrendas; el incienso es para mí una abominación. Luna nueva, sábado, convocación a la asamblea... ¡no puedo aguantar la falsedad y la fiesta! Aquí el Señor reprocha a Israel por comportarse como Sodoma y que le resulta abominable las fiestas y sacrificios u oraciones que sean en inconsecuentes.

Jeremías 3:13. Pero reconoce tu culpa, porque te has rebelado contra el Señor, tu Dios, y has prodigado tus favores a los extranjeros, bajo todo árbol frondoso: ¡ustedes no han escuchado mi voz!  –oráculo del Señor –

Jeremías 3:20. Pero como una mujer traiciona a su marido, así me han traicionado ustedes, casa de Israel –oráculo del Señor –

Jeremías 5:7. ¿Cómo podré perdonarte esto? Tus hijos me han abandonado, han jurado por lo que no es Dios. Los sacié, y ellos fueron adúlteros, van en tropel a los prostíbulos.

Oseas 9:1. ¡No te alegres, Israel, no te regocijes como los pueblos! Porque te has prostituido lejos de tu Dios y has amado el salario de las prostitutas sobre todas las eras de trigo.

Jeremías 9:1. ¡Ah, si tuviera en el desierto un albergue de caminantes! Yo abandonaría a mi pueblo y me iría lejos de ellos. Porque todos son adúlteros, una banda de traidores.

Jeremías 13:27. ¡Tus adulterios y tus relinchos, tu infame prostitución! Sobre las colinas, en los campos, he visto tus Inmundicias. ¡Ay de ti, Jerusalén, que no te purificas! ¿Hasta cuándo seguirás así?

Isaías 1:4. ¡Ay, nación pecadora, pueblo cargado de iniquidad, raza de malhechores, hijos pervertidos! ¡Han abandonado al Señor, han despreciado al Santo de Israel, se han vuelto atrás!

Jeremías 30:14. Todos tus amantes te han olvidado, no se interesan por ti. Porque yo te he golpeado como golpea un enemigo, con un castigo cruel, a causa de tu gran iniquidad, porque tus pecados eran graves.

Oseas 1:4. ¡Acusen a su madre, acúsenla! Porque ella no es mi mujer ni yo soy su marido. Que aparte de su rostro sus prostituciones, y sus adulterios de entre sus senos.

Oseas 1:6-7. Y no tendré compasión de sus hijos, porque son hijos de prostitución. Sí, su madre se prostituyó, la que los concibió se cubrió de vergüenza, porque dijo: “Iré detrás de mis amantes, los que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mis bebidas”.

Oseas 3:1-2. El Señor me dijo: “Ve una vez más, y ama a una mujer amada por otro y adúltera, como ama el Señor a los israelitas, mientras ellos se vuelven a otros dioses y aman las tortas de uvas”. Yo la compré por quince siclos de plata, y por una carga y media de cebada.

Ezequiel 16:33-34. A todas las prostitutas se les da un regalo; tú, en cambio, dabas regalos a todos tus amantes, tú los sobornabas a fin de que acudieran a ti de todas partes para tus prostituciones. Al prostituirte, te sucedía lo contrario que a las otras mujeres: nadie corría detrás de ti, eras tú la que pagabas y nadie te pagaba a ti. ¡Hacías exactamente lo contrario!

Oseas 4:10. Comerán, pero no se saciarán, se prostituirán, pero no aumentarán,
porque han abandonado al Señor, para entregarse a la prostitución.

Oseas 4:12. Mi pueblo consulta a su pedazo de madera y su vara lo adoctrina, porque un espíritu de prostitución lo extravía y se han prostituido lejos de su Dios.

Oseas 5:14-15. Pero yo no pediré cuenta a sus hijas por su prostitución ni a sus nueras por su adulterio, porque ellos mismos se van aparte con prostitutas y ofrecen sacrificios con las consagradas a la prostitución. ¡Así, un pueblo que no entiende va a la ruina! ¡Si tú te prostituyes, Israel, que al menos Judá no se haga culpable! ¡No vayan a Guilgal, no suban a Bet Aven, ni juren por la vida del Señor!

Oseas 5: 17-18. Israel está apegado a los ídolos: ¡déjalo! Cuando terminan de embriagarse, se entregan a la prostitución; sus jefes aman la Ignominia.

Oseas 5: 3-4. Yo conozco a Efraím y no se me oculta Israel: porque tú, Efraím, has inducido a la prostitución, Israel se ha vuelto impuro. Sus acciones no los dejan volver a su Dios, porque hay en medio de ellos un espíritu de prostitución y no conocen al Señor.

Oseas 6:7-10. Ellos violaron mi alianza en Adám, allí me traicionaron. Galaad es una ciudad de malhechores, llena de improntas de sangre. Como bandidos que están al acecho, una banda de sacerdotes asesina en el camino de Siquém: ¡es una infamia lo que hacen! En la casa de Israel he visto una cosa horrible: allí se prostituye Efraím, se contamina Israel.

Podemos ver como Dios mismo es quien reclama e identifica a Jerusalén como la que se ha prostituido. Esta es la Gran Ramera de Babilonia que se corrompió y no cumplió el Primer Pacto.

Un judío que leyera el Apocalipsis y conociera la Ley de la Torah y los Profetas, entendía perfectamente lo que San Juan explicaba a través del recurso del lenguaje apocalíptico que es utilizado por los judíos cuando hay momentos de persecución. El problema que tienen los hermanos anticatólicos es que confunden profecía con vaticinio y no es lo mismo. Jonás le da una profecía a Nínive que será destruida si no se arrepienten y se vuelven a Dios. ¿Era algo inminente? Por supuesto que no. Profecía es un mensaje de Dios a su pueblo. Nínive se convirtió y no fue destruida. ¿Se equivocó el profeta o Dios? Tampoco. Lo que sucede es que Dios da oportunidades al ser humano y a su pueblo pero, si se alejan de Dios, podrían provocar que la misericordia de Dios se aleje y entre el enemigo. Una profecía, en el lenguaje judío, es un mensaje divino y nada más. Si alguna profecía es algo inminente, como la Venida de Cristo y la Resurreción, eso es otra cosa que el mismo Dios estipula de ante mano pero no es que Cristo esté prediciendo el futuro como un “vaticinista”, sino que está anunciando la victoria final de Dios en el Juicio Final. Esa es la gran confusión que tienen estos hermanos anticatólicos con respectos al Apocalipsis. Por eso no comprenden que la Ramera es Jerusalén y que su castigo es lo mismo que le ocurrió a Egipto. La Ramera entonces es la ciudad del Primer Pacto y no la Iglesia Católica y menos Roma. El Apocalipsis es una advertencia a los cristianos de no caer en esa infidelidad como los judíos. Es cierto también que el pecado del mundo contamina incluso a los miembros de la Iglesia.
Y sus cadáveres, en la plaza de la Gran Ciudad, que simbólicamente se llama Sodoma o Egipto, allí donde también su Señor fue crucificado.  –Apocalipsis 11: 8.

¿Cristo fue crucificado en Roma? Por supuesto que no. Jerusalén es la Gran Ciudad y la Ramera.

Bendiciones en el Cristo.

Bibliografía.

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Biblia de Jerusalén.

Biblia Reina-Valera.

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La Bestia y el 666

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