JHON ALEXANDER DOWIE

Uno de los más influyentes centros en la antigua historia Pentecostal fue LA CIUDAD DE SION, fundada en 1900 por JOHN ALEXANDER DOWIE (1847-1907). Aunque Dowie mismo no aceptaba el bautismo del Espíritu con la teología de las lenguas, él es llamado “el padre del avivamiento de sanidad en América” (Harrell, All Things Are Possible, p. 13). Su teología del milagro de los últimos días ayudó a preparar el terreno para el Pentecostalismo, y la teología Pentecostal se introdujo en sus instituciones rápidamente aún antes de su muerte. Muchos influyentes líderes Pentecostales surgieron de su movimiento. Su revista Hojas de Sanidad, tuvo una distribución mundial y una vasta influencia. Dowie enseñó que la sanidad es prometida en la expiación, [N.T.: la expiación del sacrificio de Cristo], e insistió en que aquellos que buscaban sanidad de fe dejaran todo cuidado médico. Él vio a los farmacéuticos y médicos como instrumentos del diablo. Cuando su propia hija fue severamente quemada después de chocar accidentalmente con un lámpara de alcohol, él proscribió a uno de sus seguidores por tratar de aliviar su dolor con Vaselina. El rehusó permitirle a ella cualquier tratamiento médico y ella murió en esa condición. Muchos otros que vinieron a su casa de cura de fe murieron de sus enfermedades sin ninguna atención médica. En 1895 él fue acusado de homicidio involuntario y negligencia por la ciudad de Chicago y condenado, pero los tribunales más altos decretaron que la condena fue inconstitucional. Él requirió que sus seguidores dejaran el uso de todo producto de carnes de cerdo. El gobernó su Ciudad de Sión con mano de hierro y fue notable por su irresponsabilidad en lo financiero y por un amor por la lujuria personal. En 1901 reclamó que él era Elías el Restaurador, y en 1904 “dijo a sus seguidores anticipar la plena restauración del Cristianismo apostólico y reveló que había sido divinamente comisionado como el primer apóstol de una renovada iglesia de los tiempos del fin” (Diccionario de los Movimientos Pentecostal-Carismático, p. 249). En los últimos pocos años de su vida fue acusado de irregularidades sexuales, sufrió un golpe que lo dejó inválido, y su Ciudad de Sión fue declarada en bancarrota. Por seis meses antes de su muerte yació en un estado de total postración.

A pesar de las heréticas doctrinas de Dowie y de su inescritural ministerio, él preparó el camino para Charles Parham y su igualmente inescritural Pentecostalismo. El Diccionario de los Movimientos Pentecostal-Carismático nota que muchos de los más famosos evangelistas Pentecostales surgieron de Sion (p. 368) y docenas de los seguidores de Parham en Sion se unieron a las Asambleas de Dios en su formación en 1914. De hecho, tres de los originales ocho miembros del concilio general de las AOG [N.T.: Assemblies of God, Asambleas de Dios] fueron de la Ciudad de Sion (p. 370). Aquellos que surgieron de la Ciudad de Sion para llegar a ser influyentes en el movimiento Pentecostal incluyeron a F. F. Bosworth, John Lake, J. Rosewell Flower, Daniel Opperman, Cyrus Fockler, Fred Vogler, Marie Burgess Brown, William Piper, F. A. Graves, Lemuel Hall, Martha Robinson, Gordon Lindsay, y Raymond Richey. El influyente ministro de las Asambleas de Dios Gordon Lindsay, editor de La Voz de la Sanidad, escribió la biografía de Dowie dándole el crédito por influenciar “una hueste de hombres de fe que han tenido un poderoso ministerio”, refiriéndose a las generaciones de predicadores Pentecostales.

El artículo fue tomado de http://users.churchserve.com/latin/lcf/histpen.htm