Predicador evangelista Pat Robertson levanta polémica al pedir asesinato de Chávez y obtiene rechazo general

Un predicador evangelista estadounidense provocó nuevas tensiones entre Washington y Caracas al proponer públicamente el asesinato del presidente venezolano, Hugo Chávez, iniciativa que el gobierno de George W. Bush calificó el martes como "inadecuada". El predicador televisivo ultraconservador Pat Robertson calificó a Chávez de "enemigo peligroso" durante su programa "The 700 Club", y sostuvo que asesinarlo sería menos costoso que ir a una guerra para derrocarlo.

HDA
Globovisión /AFP

WASHINGTON, Ago 23 (AFP) - Un predicador evangelista estadounidense provocó nuevas tensiones entre Washington y Caracas al proponer públicamente el asesinato del presidente venezolano, Hugo Chávez, iniciativa que el gobierno de George W. Bush calificó el martes como "inadecuada".

El predicador televisivo ultraconservador Pat Robertson calificó a Chávez de "enemigo peligroso" durante su programa "The 700 Club", y sostuvo que asesinarlo sería menos costoso que ir a una guerra para derrocarlo.

"Si (Chávez) cree que estamos tratando de asesinarlo, creo que tendríamos que proceder y hacerlo", dijo Robertson, de 75 años, en su show emitido en vivo por la cadena Christian Broadcasting (CBN).
Venezuela es el cuarto proveedor de petróleo de Estados Unidos.

"No necesitamos otra guerra de 200.000 millones de dólares para desembarazarnos de un dictador violento. Es mucho más fácil tener a agentes encubiertos para hacer el trabajo", añadió el evangelista, que fue candidato presidencial estadounidense en 1988.

El Departamento de Estado consideró el martes los comentarios de Robertson "inadecuados", aunque no los condenó específicamente. "Diría que Pat Robertson es un ciudadano particular y que sus opiniones no representan la política de Estados Unidos", dijo el portavoz Sean McCormack a periodistas.

"Cualquier acusación de que estamos planeando adoptar acciones hostiles contra el gobierno venezolano son completamente infundadas", agregó.

El secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, que acusó recientemente a Chávez de desestabilizar la región en un viaje por Perú y Paraguay, dijo que su gobierno nunca consideró la opción de asesinar a Chávez y recordó que una acción de ese tipo sería ilegal.

"Es por cierto contrario a la ley. Nuestro Departamento no hace ese tipo de cosas. (Robertson) es un ciudadano particular. Los ciudadanos particulares siempre dicen todo tipo de cosas todo el tiempo", afirmó.

Chávez restó importancia al episodio y comentó que "yo no sé quien es la persona, ni la conozco. Ahora, lo que opinen, ni me va ni me viene".

El mandatario venezolano hizo sus declaraciones en La Habana, donde asistió a una ceremonia de graduación de médicos latinoamericanos y realizó un programa de radio y televisión junto a su amigo y aliado Fidel Castro.

"Nos cuidaremos cuando tengamos que cuidarnos. Yo estoy aquí para hablar de la vida, esas son cosas más importantes", añadió Chávez. Pero otros funcionarios del gobierno venezolano no se dieron por satisfechos con las declaraciones de Washington.

El canciller venezolano, Alí Rodríguez, afirmó que los comentarios de Robertson constituyen un "delito público" y que las autoridades estadounidenses deben castigarlo, en tanto el embajador venezolano en Washington, Bernardo Alvarez, exigió por su lado al gobierno de Bush que garantice la seguridad de Chávez cuando éste visite Estados Unidos a mediados de septiembre.

"El comunicado de Pat Robertson debe ser condenado en los términos más duros por el gobierno de Bush y estamos preocupados por la seguridad de nuestro presidente", dijo Alvarez a periodistas.

Más temprano, el vicepresidente venezolano, José Vicente Rangel, había calificado de "terrorista" la declaración de Robertson. "La respuesta que dé el gobierno norteamericano a declaraciones por parte de un presunto vocero religioso pone a prueba el discurso antiterrorista del gobierno" estadounidense, dijo Rangel.

Crítico feroz de Washington, Chávez acusó varias veces a Estados Unidos de querer asesinarlo. También ha denunciado que Estados Unidos estuvo detrás del golpe de Estado que en abril de 2002 lo apartó por 47 horas del poder.

El ex presidente estadounidense Gerald Ford emitió un decreto ejecutivo en 1976 para prohibir a agencias gubernamentales asesinar a líderes extranjeros. No obstante, el director de la CIA, Porter Goss, dijo en marzo pasado a legisladores que esta prohibición no impide a la agencia matar a terroristas que son enemigos de Estados Unidos.

Goss también incluyó ese mismo mes a Chávez dentro de un grupo de "actores que claramente nos están causando problemas", y expresó preocupación por su amistad con el presidente cubano Fidel Castro.
bur-lbc/cd

El artículo fue tomado de http://www.globovision.com/print.php?nid=7331&origen=1