No es poco frecuente encontrar personas que se dicen católicos abogando porque la Iglesia ceda en temas como matrimonios de homosexuales, aborto, eutanasia, clonación humana, travestismo, sexo infantil, etc. Suelen negar los dogmas a veces de manera disimulada o incluso explicita (infalibilidad Papa, Primacía Petrina, etc.). A los partidarios de esta corriente heterodoxia se les suele llamar “progresistas”
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Hans Küng y la estructura jerárquica de la Iglesia
Por José Miguel Arráiz
Baluarte del progresismo radical y de la heterodoxia, este conocido doctor en teología, sacerdote, y antiguo consultor del Concilio Vaticano II, vive exigiendo cambios radicales en la Iglesia, por medio de lo que el mismo reconoce es una “crítica destructiva” ofrecida “al servicio de la construcción, de la reforma y la renovación” . Pero un análisis de los puntos en los cuales pide renovación, permiten darse cuenta de cómo el progresismo puede ser, para la fe católica, uno de sus mayores enemigos, al afectar su contenido esencial.
Juan Manuel de Prada denuncia en su nuevo libro "La Nueva Tiranía"
Por ACIPrensa.
El "progresismo" se ha impuesto, en efecto, como un concepto inatacable en nuestra época; tan inatacable que incluso quienes no son "progresistas" en términos ideológicos se sienten forzados a declararse como tales. Pero, ¿qué es eso de ser progresista? En un sentido banal, comulgar con los paradigmas culturales y los patrones de juicio hegemónicos; esto es, utilizando la expresión chestertoniana, "ser esclavo de nuestro tiempo". Y, evidentemente, quienes comulgan con ruedas de molino son personas tiranizadas.

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