¿Era Pedro la Piedra sobre la se edificaría la Iglesia en
Mateo 16,18?
Por José Miguel Arráiz
Pregunta:
Hola a todos! Quiero hacer
una preguntita por una duda que tengo y agradecería mucho si alguien me aclarara.
Unos amigos protestantes me dijeron que Cuando
Cristo dijo a Pedro “Tu eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” él
se estaba refiriendo a sí mismo como la Piedra sobre la que edificaría su
Iglesia y no a Pedro. Luego me dieron varios versículos donde Cristo es piedra
angular de la iglesia y no Pedro. ¿Me podrían ayudar?
Respuesta:
Recibe un cordial saludo y gracias por escribirnos.
Para darte mi refutación para los argumentos de tu amigo, aprovecharé de
utilizar las reglas herméuticas que el pastor
Fernando García Sotomayor (director de un seminario protestante en Colombia) nos
ha compartido. (Aunque la hermenéutica católica es muy superior y más
completa, te recomiendo utilizar estas reglas para darle con "su mismo
garrote").
El pasaje central es este:
"Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y
sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán
contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en
la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra
quedará desatado en los cielos.» Mateo 16,18-19
Los católicos decimos que Cristo se refería en este texto a Pedro como
la Piedra, los protestantes dicen en este caso que Cristo se refería a sí mismo
como la Piedra.
Apliquemos la segunda regla hermenéutica que mi amigo pastor me
suministró:
Regla SEGUNDA. Es del todo
preciso tomar las palabras en el sentido que indica el conjunto de la frase.
Es decir, se debe tener en cuenta el significado de una palabra a la luz de
todas las frases. Por eso es necesario conocer el pensamiento del autor.
En dicha frase Cristo cambia el nombre a Simón por Pedro (que
quiere decir Piedra). ¿Por qué se ha de pensar que Cristo se refería a sí mismo
si acababa de cambiar el nombre de Pedro a Piedra? ¿Fue casualidad?
Regla TERCERA. Es necesario tomar las palabras en el
sentido que indica el contexto, a saber los versículos que preceden y
siguen al texto que se estudia. No se puede hacer doctrina con un solo
versículo. Es decir se debe tener en cuenta el contexto del texto para no
inventar un pretexto.
El contexto no revela que Cristo se refiriera a sí mismo, sino a Pedro.
Primero porque como he dicho, le cambia el nombre a Piedra.
Segundo porque en todos los contextos donde ha ocurrido un cambio de
nombre en la Biblia, estos tenían un profundo significado: Un cambio de función
o ministerio para la persona.
Ejemplos:
A Abram Dios
le cambia el nombre por Abraham porque le constituye en
padre de muchedumbre de pueblos:
“Cayó Abram rostro en tierra, y Dios le habló
así: «Por mi parte he aquí mi alianza contigo: serás padre de una muchedumbre
de pueblos. No te llamarás más Abram, sino que tu
nombre será Abraham, pues padre de muchedumbre de pueblos te he constituido. Te
haré fecundo sobremanera, te convertiré en pueblos, y reyes saldrán de ti.”
Génesis 17,3-6
A Saraí (esposa
de Abraham) Dios le cambia el nombre a Sara que significa "princesa
fecunda", "madre de reyes":
“Dijo Dios a Abraham: «A Saray, tu mujer, no
la llamarás más Saray, sino que su nombre será Sara.
Yo la bendeciré, y de ella también te daré un hijo. La bendeciré, y se
convertirá en naciones; reyes de pueblos procederán de ella.»” Génesis 17,16
A Jacob Dios le cambia el nombre por Israel porque
"lucho con Dios y los hombres y venció"
“Dijo el otro: «¿Cuál es tu nombre?» - «Jacob.»
- «En adelante no te llamarás Jacob sino Israel; porque has sido fuerte contra
Dios y contra los hombres, y le has vencido.»” Génesis 32,28
El nombre de Jesús también tiene un significado:
“Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará
a su pueblo de sus pecados.»” Mateo 1,21
Si todos los nombres tienen un significado y los cambios de nombre
implican un cambio en la función o ministerio de la persona ¿Por qué ignorar
aquí deliberadamente este contexto?
Tercero, porque si vemos los versículos que preceden, Cristo le pregunta
a Cristo "quien dice los hombres que soy yo", Pedro le contesta
diciendo quien es él y su ministerio: "Tu eres el Mesías, el hijo del Dios
vivo". Cristo le retribuye diciendo ahora quien es Pedro: "Tu eres
Pedro, y sobre esta Piedra edificaré mi Iglesia".
Y si seguimos profundizando todavía más el contexto será fácil ver
cual es el propósito de ese cambio nombre y cual es ese nuevo ministerio que
implica:
Regla TERCERA. Es necesario tomar las palabras en el
sentido que indica el contexto, a saber los versículos que preceden y siguen al
texto que se estudia. No se puede hacer doctrina con un
solo versículo. Es decir se debe tener en cuenta el contexto del texto para no
inventar un pretexto.
El versículo que precede a Mateo 16,18 es este:
"A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la
tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará
desatado en los cielos.» "Mateo 16,18-19
Cristo entrega las llaves del Reino de los cielos a Pedro. Su función
será ser el portador de las llaves.
¿Esto se confirma por otras reglas hermenéuticas protestantes?. Si.
Regla QUINTA. Es necesario consultar los pasajes paralelos.
Los
pasajes paralelos son aquellos que tienen relación, o que tratan de un mismo
asunto. El buen estudiante de la Biblia debe adquirir
conocimientos exactos sobre las doctrinas y las prácticas cristianas. Las cosas
espirituales se explican por medio de cosas espirituales. I. Co. 2:13. Un pasaje paralelo junto a otro conforma lo que
se llama una cadena temática. Ejemplo, Prov. 16:4; Mat. 10:37; Lc. 14:26; II. Ped. 3:9.
Un pasaje paralelo a Mateo 16,19 es sin duda Isaías 22
"Aquel día llamaré a mi siervo Elyaquim, hijo
de Jilquías. Le revestiré de tu túnica, con tu
fajín le sujetaré, tu autoridad pondré en su mano, y será él un
padre para los habitantes de Jerusalén y para la casa de Judá. Pondré la llave
de la casa de David sobre su hombro; abrirá, y nadie
cerrará, cerrará, y nadie abrirá.
Le hincaré como clavija en lugar seguro, y será trono de gloria para
la casa de su padre. Colgarán allí todo lo de valor de la casa de su padre -
sus descendientes y su posteridad -, todo el ajuar menudo, todas las tazas y cántaros.Aquel día - oráculo de Yahveh
Sebaot - se removerá la clavija hincada en sitio seguro,
cederá y caerá, y se hará añicos el peso que sostenía, porque Yahveh ha hablado." Isaías 22,20-25
Dicho texto es una profecía donde Dios instaurará un nuevo mayordomo en
Israel (Elyaquím, quien de hecho llegó a ser
mayordomo en lugar Sebná. Ver 2 Reyes 18,18; 19,2;
Isaías 33,3; 37,2). El mayordomo era un ministro con las llaves del
reino. Aunque el resto de ministros también tenían autoridad, la autoridad del
mayordomo era superior. Todos ataban y desataban, pero lo que el mayordomo ataba
los otros ministros no lo podían desatar y viceversa. (Se refiere esto a la
autoridad de tomar decisiones). El mayordomo no era el rey, tenía autoridad
conferida de la mano del Rey.
¿Por qué Cristo utiliza esta figura? Porque Cristo quiere utilizar un
ejemplo de su tiempo para que todos entendieran la nueva función de Pedro: Ser
el nuevo mayordomo de su Reino. Así como los antiguos reyes de Israel tenían un
mayordomo, Cristo designa al suyo: a Pedro.
Todas estas reglas las ignoran los protestantes en la práctica. Es
gracioso verles salir con que si la hermenéutica pa'qui,
hermenéutica pa'lla, y a la hora de la verdad, es
solo un cliché.
¿Por qué la interpretación protestante es errada?
Te diré ahora porqué la interpretación de que Cristo es la Piedra
específicamente en Mateo 16,18 es incorrecta. La razón es
porque los protestantes aplican un patrón fijo de significados a los elementos
metafóricos. Esto es un exabrupto a
cualquier exégesis seria. Me explicaré.
Estarás conmigo de acuerdo en que en la Biblia entre todos los géneros
literarios que podemos encontrar están las metáforas. En una metáfora se
compara un elemento literal y se le asocia un significado.
Ejemplos:
“…Yo soy la luz del mundo…” Juan 8,12
“…Yo soy el buen pastor…” Juan 10,11
“…Yo
soy la puerta…” Juan 10,9
“…Yo
soy la vid verdadera…” Juan 15,1
Y así podría seguir, pero considero que no es necesario, porque todos conocemos
cuales metáforas hay en la Sagrada Escritura.
En estas metáforas se utiliza una palabra o un objeto en sentido simbólico. No
se hace referencia al objeto literalmente, pero sirve para sugerir una
comparación.
En este sentido Cristo no es literalmente luz, tampoco literalmente un pastor,
mucho menos nosotros literalmente ovejas. Demás está decir que tampoco el Señor
es una puerta ni una planta (una vid), sin embargo las metáforas nos ayudan a
entender por medio de este tipo de comparaciones una realidad.
Una vez aclarado esto, hay que entender que si bien en la Biblia hay muchas
metáforas, los elementos utilizados en ellas no tienen un significado fijo.
Es un error pensar que porque en Juan 8,12 se diga que Cristo es Luz del mundo,
cada vez que en una metáfora aparezca la palabra luz, se refiere a Él. Un
ejemplo claro lo tenemos en Mateo 5,14 donde Cristo nos dice: “Vosotros sois
la luz del mundo”
Eso es lo que hacen los protestantes. Tratan de buscar muchas metáforas donde
Cristo es la piedra (o Roca), para tratar de establecer la tesis de que cada
vez que esto ocurra se refiere indiscutiblemente a Cristo, pero esto es
incorrecto.
En Isaías 51,1 por ejemplo, dice: “mirad á la piedra de donde fuisteis
cortados” ,
y
en esta metáfora la piedra no es Cristo sino Abraham. El pasaje
continúa “...y á la caverna de la fosa de donde fuisteis arrancados. Mirad á
Abraham vuestro padre,”
En 1 Pedro 2,5 se nos llama a nosotros “piedras vivas”
Un ejemplo también lo tenemos en otro texto donde el fundamento es los
apóstoles y profetas y Cristo figura de Piedra angular:
“Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la
principal piedra del ángulo Jesucristo mismo;” Efesios 2,20
Sin embargo en otra metáfora el fundamento es Cristo
“ Porque nadie puede poner otro fundamento
que el que está puesto, el cual es Jesucristo.” 1 Corintios 3,11
¿Hay una contradicción?, claro que no, sino que son diferentes
metáforas. En la primera (Efesios 2,20) se compara la
Iglesia con un edificio, allí todos venimos a ser representados figurativamente
como Piedras (los creyentes, los apóstoles y Cristo también, ya que figura aquí
como Piedra angular). En la segunda (1 Corintios 3,11) ya no se habla de la
Iglesia sino de cada creyente que construye su vida en base a sus obras. Estas
(obras) si están edificadas sobre el fundamento (que es Cristo) recibirán su
recompensa. (Recomiendo leer completos los capítulos citados para entender
mejor el contexto).
En el pasaje que nos aboca (Mateo 16,18) también se compara la Iglesia con un
edificio, pero en esa metáfora Cristo está figurando como el constructor, no
como parte de la construcción, lo vemos cuando utiliza el verbo “edificar”
y lo conjuga en primera persona: “Edificaré”.Nosotros somos las
piedras que Cristo va colocando, Pedro la primera.
El
error en este sentido es mezclar las metáforas o querer
establecer un significado constante para un elemento literal en todas
ellas. Con ese método se puede probar cualquier cosa, tomas una palabra
de aquí, buscas el significado simbólico, y luego saltas allá, y el contexto de
cada pasaje "bien gracias".
Es importante señalar también que la Piedra angular de una construcción
no es la piedra sobre la que se edifica la Iglesia. La primera piedra
sobre la que se edifica una construcción está en la base, la piedra angular
está en la parte superior y es la que le da
consistencia a todas las demás. (En una construcción, por ejemplo, en una
pirámide, realmente hay 5 piedras angulares, pero la que generalmente se
refieren con la Piedra angular es la que está en la cúspide, no la que está en
la base).
Así podríamos construir una metáfora general donde es si se simboliza la Iglesia
con un edificio espiritual, Cristo puede figurar como Piedra angular, Pedro y
los apóstoles como fundamento, siendo Pedro la primera Piedra sobre la cual se
edifica (el mayordomo) y nosotros piedras vivas que conforman el resto del
edificio.
Yo nunca entenderé como los protestantes pueden ignorar el claro
significado de Mateo 16,18 y se ven obligados a torcerlo para no aceptar el
Primado de Pedro. Saben que si lo aceptan toda su
doctrina se vendrá abajo porque deberán someterse a su autoridad y la de sus
sucesores, sin embargo se ven obligados a torcer la palabra de Dios para
justificar sus posturas.
"La paciencia de nuestro Señor juzgadla como salvación, como os lo escribió también Pablo, nuestro querido hermano, según la sabiduría que le fue otorgada. Lo escribe también en todas las cartas cuando habla en ellas de esto. Aunque hay en ellas cosas difíciles de entender, que los ignorantes y los débiles interpretan torcidamente - como también las demás Escrituras - para su propia perdición. Vosotros, pues, queridos, estando ya advertidos, vivid alerta, no sea que, arrastrados por el error de esos disolutos, os veáis derribados de vuestra firme postura." 2 Pedro 3,15-17
Puedes consultar adicionalmente:
El Primado de Pedro, estudios bíblicos. ApologeticaCatolica.org
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