Salmo 23 (22)
(1) = Salmo. De David. =
1 Yahveh es mi pastor, nada me falta.
2 Por prados de fresca hierba me apacienta. Hacia las aguas de reposo me conduce,
3 y conforta mi alma; me guía por senderos de justicia, en gracia de su nombre.
4 Aunque pase por valle tenebroso, ningún mal temeré, porque tú vas
conmigo; tu vara y tu cayado,
ellos me sosiegan.
5 Tú preparas ante mí una mesa frente a mis adversarios; unges con óleo mi cabeza, rebosante está mi copa.
6 Sí, dicha y gracia me acompañarán todos los días de mi vida; mi morada será la casa de Yahveh a lo largo de los días.
Salmo 24 (23)
(1) = Salmo. De David. =
1 De Yahveh es la tierra y cuanto hay en
ella, el orbe y los que en él
habitan;
2 que él lo fundó sobre los mares, él lo asentó sobre los ríos.
3 ¿Quién subirá al monte de Yahveh?, ¿quién podrá estar en su recinto
santo?
4 El de manos limpias y puro corazón, el que a la vanidad no lleva su
alma, ni con engaño jura.
5 El logrará la bendición de Yahveh, la justicia del Dios de su salvación.
6 Tal es la raza de los que le buscan, los que van tras tu rostro, oh Dios de
Jacob. = Pausa. =
7 ¡Puertas, levantad vuestros dinteles, alzaos, portones antiguos, para que entre el rey de la gloria!
8 ¿Quién es ese rey de gloria? Yahveh, el fuerte, el valiente, Yahveh, valiente en la batalla.
9 ¡Puertas, levantad vuestros dinteles, alzaos, portones antiguos, para que entre el rey de la gloria!
10 ¿Quién es ese rey de gloria? Yahveh Sebaot, él es el rey de gloria. = Pausa =
Salmo 25 (24)
(1) = De David =
1 = Alef. = A ti, Yahveh, levanto mi alma,
2 oh Dios mío. = Bet. = En ti confío, ¡no sea
confundido, no triunfen de mí
mis enemigos!
3 = Guimel. = No hay confusión para el que
espera en ti, confusión sólo
para el que traiciona sin motivo.
4 = Dálet. = Muéstrame tus caminos, Yahveh, enséñame tus sendas.
5 = He. = Guíame en tu verdad, enséñame, que tú eres el Dios de mi
salvación. = (Vau) = En ti estoy
esperando todo el día,
6 = Zain. = Acuérdate, Yahveh, de tu
ternura, y de tu amor, que son
de siempre.
7 = Jet. = De los pecados de mi juventud no te
acuerdes, pero según tu amor,
acuérdate de mí. por tu bondad,
Yahveh.
8 = Tet. = Bueno y recto es Yahveh; por eso muestra a los pecadores el
camino;
9 = Yod. = conduce en la justicia a los
humildes, y a los pobres enseña
su sendero.
10 = Kaf. = Todas las sendas de Yahveh son amor y
verdad para quien guarda su
alianza y sus dictámenes.
11 = Lámed. = Por tu nombre, oh Yahveh, perdona mi culpa, porque es grande.
12 = Mem. = Si hay un hombre que tema a
Yahveh, él le indica el camino a
seguir;
13 = Nun. = su alma mora en la felicidad, y su estirpe poseerá la tierra.
14 = Sámek. = El secreto de Yahveh es para quienes
le temen, su alianza, para
darles cordura.
15 = Ain. = Mis ojos están fijos en Yahveh, que él sacará mis pies del cepo.
16 = Pe. = Vuélvete a mí, tenme piedad, que estoy solo y desdichado.
17 = Sade. = Alivia los ahogos de mi corazón, hazme salir de mis angustias.
18 = (Qof.) = Ve mi aflicción y mi penar, quita todos mis pecados.
19 = Res. = Mira cuántos son mis enemigos, cuán violento el odio que me tienen.
20 = Sin. = Guarda mi alma, líbrame, no quede confundido, cuando en ti me
cobijo.
21 = Tau. = Inocencia y rectitud me amparen, que en ti espero, Yahveh.
22 Redime, oh Dios, a Israel de todas sus angustias.
Salmo 26 (25)
(1) = De David. =
1 Hazme justicia, Yahveh, pues yo camino en mi entereza, me apoyo en Yahveh y no vacilo.
2 Escrútame, Yahveh, ponme a prueba, pasa al crisol mi conciencia y mi
corazón;
3 está
tu amor delante de mis ojos, y
en tu verdad camino.
4 No
voy a sentarme con los falsos,
no ando con hipócritas;
5 odio la asamblea de malhechores, y al lado de los impíos no me siento.
6 Mis manos lavo en la inocencia y ando en torno a tu altar, Yahveh,
7 haciendo resonar la acción de gracias, todas tus maravillas pregonando;
8 amo, Yahveh, la belleza de tu Casa, el lugar de asiento de tu gloria.
9 No juntes mi alma con los pecadores, ni mi vida con los hombres
sanguinarios,
10 que tienen en sus manos la infamia, y su diestra repleta de soborno.
11 Yo, en cambio, camino en mi entereza; rescátame, ten piedad de mí;
12 mi pie está firme en suelo llano; a ti, Yahveh, bendeciré en las
asambleas.
Salmo 27 (26)
(1) = De David. =
1 Yahveh es mi luz y mi salvación, ¿a quién he de temer? Yahveh, el refugio de mi vida, ¿por quién he de temblar?
2 Cuando se acercan contra mí los malhechores a devorar mi carne, son ellos, mis adversarios y
enemigos, los que tropiezan y
sucumben.
3 Aunque acampe contra mí un ejército, mi corazón no teme; aunque estalle una guerra contra
mí, estoy seguro en ella.
4 Una cosa he pedido a Yahveh, una cosa estoy buscando: morar en la Casa de Yahveh, todos los días de mi vida, para gustar la dulzura de Yahveh y cuidar de su Templo.
5 Que él me dará cobijo en su cabaña en día de desdicha; me esconderá en lo oculto de su
tienda, sobre una roca me
levantará.
6 Y ahora se alza mi cabeza sobre mis enemigos que me
hostigan; en su tienda voy a
sacrificar. sacrificios de aclamación. Cantaré, salmodiaré a Yahveh.
7 Escucha, Yahveh, mi voz que clama, ¡tenme piedad, respóndeme!
8 Dice de ti mi corazón: «Busca su rostro.» Sí, Yahveh, tu rostro busco:
9 No me ocultes tu rostro. No rechaces con cólera a tu siervo; tú eres mi auxilio. No me abandones, no me dejes, Dios de mi salvación.
10 Si mi padre y mi madre me abandonan, Yahveh me acogerá.
11 Enséñame tu camino, Yahveh, guíame por senda llana, por causa de los que me asechan;
12 no me entregues al ansia de mis
adversarios, pues se han alzado
contra mí falsos testigos, que
respiran violencia.
13 ¡Ay, si estuviera seguro de ver la bondad de
Yahveh en la tierra de los
vivos!
14 Espera en Yahveh, ten valor y firme
corazón, espera en Yahveh.
Salmo 28 (27)
(1) = De David. =
1 Hacia ti clamo, Yahveh, roca mía, no estés mudo ante mí; no sea yo, ante tu silencio, igual que los que bajan a la fosa.
2 Oye la voz de mis plegarias, cuando grito hacia ti, cuando elevo mis manos, oh
Yahveh, al santuario de tu
santidad.
3 No me arrebates con los impíos, ni con los agentes de mal, que hablan de paz a su vecino, mas la maldad está en su corazón.
4 Dales, Yahveh, conforme a sus acciones, y a la malicia de sus hechos, según la obra de sus manos
trátales, págales con su misma
moneda.
5 Pues no comprenden los hechos de Yahveh, la obra de sus manos: ¡derríbelos él y no los rehabilite!
6 ¡Bendito sea Yahveh, que ha oído la voz de mis plegarias!
7 Yahveh mi fuerza, escudo mío, en él confió mi corazón y he recibido
ayuda: mi carne de nuevo ha
florecido, le doy gracias de
todo corazón.
8 Yahveh, fuerza de su pueblo, fortaleza de salvación para su
ungido.
9 Salva a tu pueblo, bendice a tu heredad, pastoréalos y llévalos por siempre.
Salmo 29 (28)
(1) = Salmo. De David. =
1 ¡Rendid a Yahveh, hijos de Dios, rendid a Yahveh gloria y poder!
2 Rendid a Yahveh la gloria de su nombre, postraos ante Yahveh en esplendor
sagrado.
3 Voz de Yahveh sobre las aguas; el Dios de gloria truena, ¡es Yahveh, sobre las muchas aguas!
4 Voz de Yahveh con fuerza, voz de Yahveh con majestad.
5 Voz de Yahveh que desgaja los cedros, Yahveh desgaja los cedros del Líbano,
6 hace brincar como un novillo al Líbano, y al Sarión como cría de búfalo.
7 Voz de Yahveh que afila llamaradas.
8 Voz de Yahveh, que sacude el desierto, sacude Yahveh el desierto de Cadés.
9 Voz de Yahveh, que estremece las encinas, y las selvas descuaja, mientras todo en su Templo dice:
¡Gloria!
10 Yahveh se sentó para el diluvio, Yahveh se sienta como rey eterno.
11 Yahveh da el poder a su pueblo, Yahveh bendice a su pueblo con la paz.
Salmo 30 (29)
(1) = Salmo. Cántico para la dedicación de la
Casa. De David. =
1 (2) Yo
te ensalzo, Yahveh, porque me has levantado; no dejaste reírse de mí a mis
enemigos.
2 (3) Yahveh,
Dios mío, clamé a ti y me sanaste.
3 (4) Tú
has sacado, Yahveh, mi alma del seol,
me has recobrado de entre los que bajan a la fosa.
4 (5) Salmodiad
a Yahveh los que le amáis,
alabad su memoria sagrada.
5 (6) De
un instante es su cólera, de toda una vida su favor; por la tarde visita de lágrimas, por
la mañana gritos de alborozo.
6 (7) Y yo en mi paz decía: «Jamás vacilaré.»
7 (8) Yahveh,
tu favor me afianzaba sobre fuertes montañas; mas retiras tu rostro y ya estoy
conturbado.
8 (9) A
ti clamo, Yahveh, a mi Dios
piedad imploro:
9 (10) ¿Qué ganancia en mi sangre, en que
baje a la fosa? ¿Puede alabarte
el polvo, anunciar tu verdad?
10 (11) ¡Escucha, Yahveh, y ten piedad de
mí! ¡Sé tú, Yahveh, mi auxilio!
11 (12) Has trocado mi lamento en una
danza, me has quitado el sayal y
me has ceñido de alegría;
12 (13) mi
corazón por eso te salmodiará sin tregua;
Yahveh, Dios mío, te alabaré por siempre.
Salmo 31 (30)
(1) = Del maestro de coro. Salmo. De David. =
1 (2) En
ti, Yahveh, me cobijo, ¡oh, no
sea confundido jamás! ¡Recóbrame por tu justicia, líbrame,
2 (3) tiende
hacia mí tu oído, date prisa! Sé
para mí una roca de refugio,
alcázar fuerte que me salve;
3 (4) pues
mi roca eres tú, mi fortaleza,
y, por tu nombre, me guías y diriges.
4 (5) Sácame
de la red que me han tendido,
que tú eres mi refugio;
5 (6) en
tus manos mi espíritu encomiendo,
tú, Yahveh, me rescatas. Dios
de verdad,
6 (7) tú detestas a los que veneran vanos ídolos; mas yo en Yahveh confío:
7 (8) ¡exulte
yo y en tu amor me regocije! Tú que
has visto mi miseria, y has
conocido las angustias de mi alma,
8 (9) no
me has entregado en manos del enemigo,
y has puesto mis pies en campo abierto.
9 (10) Tenme piedad, Yahveh, que en angustias estoy. De tedio se corroen mis ojos, mi alma, mis entrañas.
10 (11) Pues mi vida se consume en
aflicción, y en suspiros mis
años; sucumbe mi vigor a la
miseria, mis huesos se corroen.
11 (12) De
todos mis opresores me he hecho
el oprobio; asco soy de mis
vecinos, espanto de mis
familiares. Los que me ven en la
calle huyen lejos de mí;
12 (13) dejado estoy de la memoria como un
muerto, como un objeto de desecho.
13 (14) Escucho las calumnias de la
turba, terror por todos
lados, mientras se aúnan contra
mí en conjura, tratando de
quitarme la vida.
14 (15) Mas yo confío en ti, Yahveh, me digo: «¡Tú eres mi Dios!»
15 (16) Está
en tus manos mi destino, líbrame
de las manos de mis enemigos y perseguidores;
16 (17) haz que alumbre a tu siervo tu
semblante, ¡sálvame, por tu
amor!
17 (18) Yahveh, no haya confusión para mí,
que te invoco, ¡confusión sólo
para los impíos; que bajen en
silencio al seol,
18 (19) enmudezcan los labios
mentirosos que hablan con
insolencia contra el justo, con
orgullo y desprecio!
19 (20) ¡Qué grande es tu bondad, Yahveh! Tú la reservas para los que te
temen, se la brindas a los que a
ti se acogen, ante los hijos de
Adán.
20 (21) Tú los
escondes en el secreto de tu rostro,
lejos de las intrigas de los hombres; bajo techo los pones a cubierto de la querella de las lenguas.
21 (22) ¡Bendito sea Yahveh que me ha
brindado maravillas de amor (en ciudad fortificada)!
22 (23) ¡Y yo que decía en mi
inquietud: «Estoy dejado de tus
ojos!» Mas tú oías la voz de mis
plegarias, cuando clamaba a ti.
23 (24) Amad a Yahveh, todos sus
amigos; a los fieles protege
Yahveh, pero devuelve muy
sobrado al que obra por orgullo.
24 (25)
¡Valor, que vuestro corazón se afirme,
vosotros todos que esperáis en Yahveh!
Salmo 32 (31)
(1) = De David. Poema. =
1 ¡Dichoso el que es perdonado de su culpa, y le queda cubierto su pecado!
2 Dichoso el hombre a quien Yahveh no le cuenta el delito, y en cuyo espíritu no hay fraude.
3 Cuando yo me callaba, se sumían mis
huesos en mi rugir de cada día,
4 mientras pesaba, día y noche, tu mano sobre mí; mi corazón se alteraba como un
campo en los ardores del estío.
= Pausa. =
5 Mi pecado te reconocí, y no oculté mi culpa; dije: «Me confesaré a Yahveh de mis rebeldías.» Y tú absolviste mi culpa, perdonaste mi pecado. = Pausa. =
6 Por eso te suplica todo el que te ama en la hora de la angustia. Y aunque las muchas aguas se
desborden, no le alcanzarán.
7 Tú eres un cobijo para mí, de la angustia me guardas, estás en torno a mí para salvarme. =
Pausa. =
8 Voy a instruirte, a mostrarte el camino a
seguir; fijos en ti los ojos,
seré tu consejero.
9 No seas cual caballo o mulo sin sentido, rienda y freno hace falta para domar
su brío, si no, no se te
acercan.
10 Copiosas son las penas del impío, al que confía en Yahveh el amor le
envuelve.
11 ¡Alegraos en Yahveh, oh justos, exultad, gritad de gozo, todos los de recto
corazón!
Salmo 33 (32)
1 ¡Gritad de júbilo, justos, por Yahveh!, de los rectos es propia la alabanza;
2 ¡dad gracias a Yahveh con la cítara, salmodiad para él al arpa de diez
cuerdas;
3 cantadle un cantar nuevo, tocad la mejor música en la
aclamación!
4 Pues recta es la palabra de Yahveh, toda su obra fundada en la verdad;
5 él ama la justicia y el derecho, del amor de Yahveh está llena la
tierra.
6 Por la palabra de Yahveh fueron hechos los
cielos por el soplo de su boca
toda su mesnada.
7 El recoge, como un dique, las aguas del
mar, en depósitos pone los
abismos.
8 ¡Tema a Yahveh la tierra entera, ante él tiemblen todos los que
habitan el orbe!
9 Pues él habló y fue así, mandó él y se hizo.
10 Yahveh frustra el plan de las naciones, hace vanos los proyectos de los
pueblos;
11 mas el plan de Yahveh subsiste para
siempre, los proyectos de su
corazón por todas las edades.
12 ¡Feliz la nación cuyo Dios es Yahveh, el pueblo que se escogió por heredad!
13 Yahveh mira de lo alto de los cielos, ve a todos los hijos de Adán;
14 desde el lugar de su morada observa a todos los habitantes de la tierra,
15 él, que forma el corazón de cada uno, y repara en todas sus acciones.
16 No queda a salvo el rey por su gran
ejército, ni el bravo inmune por
su enorme fuerza.
17 Vana cosa el caballo para la victoria, ni con todo su vigor puede salvar.
18 Los ojos de Yahveh están sobre quienes le
temen, sobre los que esperan en
su amor,
19 para librar su alma de la muerte, y sostener su vida en la penuria.
20 Nuestra alma en Yahveh espera, él es nuestro socorro y nuestro
escudo;
21 en él se alegra nuestro corazón, y en su santo nombre confiamos.
22 Sea tu amor, Yahveh, sobre nosotros, como está en ti nuestra esperanza.
Salmo 34 (33)
(1) = De David. Cuando fingiéndose demente ante
Abimélek, fue despachado por él y se marchó. =
1 (2) =
Alef. = Bendeciré a Yahveh en todo tiempo, sin cesar en mi boca su alabanza;
2 (3) =
Bet. = en Yahveh mi alma se gloría,
¡óiganlo los humildes y se alegren!
3 (4) =
Guimel. = Engrandeced conmigo a Yahveh,
ensalcemos su nombre todos juntos.
4 (5) =
Dálet. = He buscado a Yahveh, y me ha respondido: me ha librado de todos mis temores.
5 (6) = He. = Los que miran hacia él,
refulgirán: no habrá sonrojo en
su semblante.
6 (7) =
Zain. = Cuando el pobre grita, Yahveh oye, y le salva de todas sus angustias.
7 (8) =
Jet. = Acampa el ángel de Yahveh
en torno a los que le temen y los libra.
8 (9) =
Tet. = Gustad y ved qué bueno es Yahveh, dichoso el hombre que se cobija en
él.
9 (10) = Yod. = Temed a Yahveh vosotros,
santos suyos, que a quienes le
temen no les falta nada.
10 (11) = Kaf.
= Los ricos quedan pobres y hambrientos, mas los que buscan a Yahveh de ningún
bien carecen.
11 (12) = Lámed. = Venid, hijos, oídme, el temor de Yahveh voy a enseñaros.
12 (13) = Mem. = ¿Quién es el hombre que
apetece la vida, deseoso de días para gozar de bienes?
13 (14) = Nun. = Guarda del mal tu
lengua, tus labios de decir
mentira;
14 (15) = Sámek. = apártate del mal y obra
el bien, busca la paz y anda
tras ella.
15 (16) = Ain.
= Los ojos de Yahveh sobre los justos,
y sus oídos hacia su clamor,
16 (17) = Pe = el rostro de Yahveh contra
los malhechores, para raer de la
tierra su memoria.
17 (18) = Sade. = Cuando gritan aquéllos,
Yahveh oye, y los libra de todas
sus angustias;
18 (19) = Qof. = Yahveh está cerca de los
que tienen roto el corazón. él
salva a los espíritus hundidos.
19 (20) = Res. = Muchas son las desgracias
del justo, pero de todas le
libera Yahveh;
20 (21) = Sin.
= todos sus huesos guarda, no
será quebrantado ni uno solo.
21 (22) = Tau. = La malicia matará al
impío, los que odian al justo lo
tendrán que pagar.
22 (23) Yahveh rescata el alma de sus
siervos, nada habrán de pagar
los que en él se cobijan.
Salmo 35 (34)
(1) = De David. =
1 Ataca, Yahveh, a los que me atacan, combate a quienes me combaten;
2 embraza el escudo y el pavés, y álzate en mi socorro;
3 blande la lanza y la pica contra mis perseguidores. Di a mi alma: «Yo soy tu salvación.»
4 ¡Confusión y vergüenza sobre aquellos que andan buscando mi vida! ¡Vuelvan atrás y queden
confundidos los que mi mal
maquinan!
5 ¡Sean lo mismo que la paja al viento, por el ángel de Yahveh acosados;
6 sea su camino tiniebla y precipicio, perseguidos por el ángel de Yahveh!
7 Pues sin causa me han tendido su red, han cavado una fosa para mí.
8 ¡Sobre cada uno de ellos caiga de improviso la
ruina: le prenda la red que
había tendido, y en su fosa se
hunda!
9 Y mi alma exultará en Yahveh, en su salvación se gozará.
10 Dirán todos mis huesos: Yahveh, ¿quién como tú, para librar al débil del más
fuerte, al pobre de su expoliador?
11 Testigos falsos se levantan, sobre lo que ignoro me interrogan;
12 me
pagan mal por bien, ¡desolación
para mi alma!
13 Yo, en cambio, cuando eran ellos los enfermos,
vestido de sayal, me humillaba
con ayuno, y en mi interior
repetía mi oración;
14 como por un amigo o un hermano iba y
venía, como en duelo de una
madre, sombrío me encorvaba.
15 Ellos se ríen de mi caída, se reúnen, sí, se reúnen contra mí; extranjeros, que yo no conozco, desgarran sin descanso;
16 si caigo, me rodean rechinando sus dientes contra mí.
17 ¿Cuánto tiempo, Señor, te quedarás
mirando? Recobra mi alma de sus
garras, de los leones mi vida.
18 Te daré gracias en la gran asamblea, te alabaré entre un pueblo copioso.
19 No se rían de mí, mis enemigos pérfidos, ni se guiñen sus ojos los que me odian sin razón.
20 Pues no es de paz de lo que hablan a los pacíficos de la tierra; mascullan palabras de perfidia,
21 abren bien grande su boca contra mí; dicen: «¡Ja, Ja, nuestros ojos lo han visto!»
22 Tú lo has visto, Yahveh, no te quedes
callado, Señor, no estés lejos de
mí;
23 despiértate, levántate a mi juicio, en defensa de mi causa, oh mi Dios y
Señor;
24 júzgame conforme a tu justicia, oh Yahveh, ¡Dios mío, no se rían de mí!
25 No digan en su corazón: «¡Ajá, lo que
queríamos!» No digan: «¡Le hemos
engullido!»
26 ¡Vergüenza y confusión caigan a una sobre los que se ríen de mi mal; queden cubiertos de vergüenza y de
ignominia los que a mi costa
medran!
27 Exulten y den gritos de júbilo los que en mi justicia se
complacen, y digan sin
cesar: «¡Grande es Yahveh, que en la paz de su siervo se
complace!»
28 Y tu justicia musitará mi lengua, todo el día tu alabanza.
Salmo 36 (35)
(1) = Del maestro de coro. Del siervo de Yahveh.
De David. =
1 (2) Un
oráculo para el impío es el pecado
en el fondo de su corazón;
temor de Dios no existe
delante de sus ojos.
2 (3) Con
ojo harto lisonjero se mira,
para encontrar y detestar su culpa;
3 (4) las
palabras de su boca, iniquidad y engaño; renunció a ser sensato, a hacer el
bien.
4 (5) Sólo
maquina iniquidad sobre su
lecho; en un camino que no es
bueno se obstina y no reprueba
el mal.
5 (6) Oh Yahveh, en los cielos tu amor, hasta las nubes tu verdad;
6 (7) tu
justicia, como los montes de Dios,
tus juicios, como el hondo abismo.
A hombres y bestias salvas tú, Yahveh,
7 (8) oh
Dios, ¡qué precioso tu amor! Por eso
los hijos de Adán, a la sombra
de tus alas se cobijan.
8 (9) Se
sacian de la grasa de tu Casa,
en el torrente de tus delicias los abrevas;
9 (10) en ti está la fuente de la vida, y en tu luz vemos la luz.
10 (11) Guarda
tu amor a los que te conocen, y
tu justicia a los de recto corazón.
11 (12) ¡Que el pie del orgullo no me
alcance, ni la mano de los
impíos me avente!
12 (13) Ved cómo caen los agentes de
mal, abatidos, no pueden
levantarse.
Salmo 37 (36)
(1) = De David. =
1 = Alef. = No te acalores por causa de los
malos, no envidies a los que
hacen injusticia.
2 Pues aridecen presto como el heno, como la hierba tierna se marchitan.
3 = Bet. = Ten confianza en Yahveh y obra el
bien, vive en la tierra y crece
en paz,
4 ten tus delicias en Yahveh, y te dará lo que pida tu corazón.
5 = Guimel. = Pon tu suerte en Yahveh, confía en él, que él obrará;
6 hará brillar como la luz tu justicia, y tu derecho igual que el mediodía.
7 = Dálet. = Vive en calma ante Yahveh, espera
en él, no te acalores contra el
que prospera, contra el hombre
que urde intrigas.
8 = He. = Desiste de la cólera y abandona el
enojo, no te acalores, que es
peor;
9 pues serán extirpados los malvados, mas los que esperan en Yahveh
poseerán la tierra.
10 = Vau. = Un poco más, y no hay impío, buscas su lugar y ya no está;
11 mas poseerán la tierra los humildes, y gozarán de inmensa paz.
12 = Zain. = El impío maquina contra el
justo, rechinan sus dientes
contra él;
13 el Señor de él se ríe, porque ve llegar su día.
14 = Jet. = Desenvainan la espada los impíos, tienden el arco, para abatir al
mísero y al pobre, para matar a
los rectos de conducta;
15 su espada entrará en su propio corazón, y sus arcos serán rotos.
16 = Tet. = Lo poco del justo vale más que la mucha abundancia del impío;
17 pues los brazos de los impíos serán rotos, mientras que a los justos los sostiene
Yahveh.
18 = Yod. = Yahveh conoce los días de los
íntegros, su herencia será
eterna;
19 no serán confundidos en tiempo de
desgracia, en días de penuria
gozarán de hartura.
20 = Kaf. = Perecerán, en cambio, los impíos, los enemigos de Yahveh; se esfumarán como el ornato de los
prados, en humo se desvanecerán.
21 = Lámed. = Toma el impío prestado y no
devuelve, mas el justo es
compasivo y da;
22 los que él bendice poseerán la tierra, los que él maldice serán
exterminados.
23 = Mem. = De Yahveh penden los pasos del
hombre, firmes son y su camino
le complace;
24 aunque caiga, no se queda postrado, porque Yahveh la mano le sostiene.
25 = Nun. = Fui joven, ya soy viejo, nunca vi al justo abandonado, ni a su linaje mendigando el pan.
26 En todo tiempo es compasivo y presta, su estirpe vivirá en bendición.
27 = Sámek. = Apártate del mal y obra el
bien, tendrás para siempre una
morada;
28 porque Yahveh ama lo que es justo y no abandona a sus amigos. = Ain. = Los malvados serán por
siempre exterminados, la estirpe
de los impíos cercenada;
29 los justos poseerán la tierra, y habitarán en ella para siempre.
30 La boca del justo sabiduría susurra, su lengua habla rectitud;
31 la
ley de su Dios está en su corazón,
sus pasos no vacilan.
32 Espía el impío al justo, y busca darle muerte;
33 en su mano Yahveh no le abandona, ni deja condenarle al ser juzgado.
34 Espera en Yahveh y guarda su camino, él te exaltará a la herencia de la
tierra, el exterminio de los
impíos verás.
35 He visto al impío muy arrogante empinarse como un cedro del Líbano;
36 pasé de nuevo y ya no estaba, le busqué y no se le encontró.
37 Observa al perfecto, mira al íntegro: hay descendencia para el hombre de
paz;
38 pero los rebeldes serán a una aniquilados, y la posteridad de los impíos
extirpada.
39 La salvación de los justos viene de
Yahveh, él su refugio en tiempo
de angustia;
40 Yahveh los ayuda y los libera, de los impíos él los libra, los salva porque a él se acogen.
Salmo 38 (37)
(1) = Salmo De David. En memoria. =
1 (2) Yahveh,
no me corrijas en tu enojo, en
tu furor no me castigues.
2 (3) Pues
en mí se han clavado tus saetas,
ha caído tu mano sobre mí;
3 (4) nada
intacto en mi carne por tu enojo,
nada sano en mis huesos debido a mi pecado.
4 (5) Mis
culpas sobrepasan mi cabeza,
como un peso harto grave para mí;
5 (6) mis
llagas son hedor y putridez,
debido a mi locura;
6 (7) encorvado,
abatido totalmente, sombrío ando
todo el día.
7 (8) Están mis lomos túmidos de fiebre, nada hay sano ya en mi carne;
8 (9) entumecido,
molido totalmente, me hace rugir
la convulsión del corazón.
9 (10) Señor, todo mi anhelo ante tus
ojos, mi gemido no se te oculta
a ti.
10 (11) Me traquetea el corazón, las fuerzas
me abandonan, y la luz misma de
mis ojos me falta.
11 (12) Mis amigos y compañeros se partan de
mi llaga, mis allegados a
distancia se quedan;
12 (13) y tienden lazos los que buscan mi
alma, los que traman mi mal
hablan de ruina, y todo el día
andan urdiendo fraudes.
13 (14) Mas yo
como un sordo soy, no oigo, como
un mudo que no abre la boca;
14 (15) sí, soy como un hombre que no
oye, ni tiene réplica en sus
labios.
15 (16) Que en ti, Yahveh, yo espero, tú responderás, Señor, Dios mío.
16 (17) He dicho: «! No se rían de mí, no me dominen cuando mi pie
resbale!».
17 (18) Y ahora ya estoy a punto de
caída, mi tormento sin cesar
está ante mí.
18 (19) Sí, mi culpa confieso, acongojado estoy por mi pecado.
19 (20)
Aumentan mis enemigos sin razón,
muchos son los que sin causa me odian,
20 (21) los que me devuelven mal por
bien y me acusan cuando yo el
bien busco.
21 (22) ¡No me abandones, tú, Yahveh, Dios mío, no estés lejos de mí!
22 (23) Date prisa a auxiliarme, oh Señor, mi salvación!
Salmo 39 (38)
(1) = Del maestro de coro. De Yedutún. Salmo. De
David. =
1 (2) Yo
me decía: «Guardaré mis caminos, sin pecar con mi lengua, pondré un freno en mi boca, mientras esté ante mí el impío.»
2 (3) Enmudecí,
quedé en silencio y calma: mas
al ver su dicha se enconó mi tormento.
3 (4) Dentro
de mí mi corazón se acaloraba, de mi queja prendió el fuego, y mi lengua llegó a hablar:
4 (5) «Hazme
saber, Yahveh, mi fin, y cuál es
la medida de mis días, para que
sepa yo cuán frágil soy.
5 (6) «Oh sí, de unos palmos hiciste mis
días, mi existencia cual nada es
ante ti; sólo un soplo, todo
hombre que se yergue,
6 (7) nada
más una sombra el humano que pasa,
sólo un soplo las riquezas que amontona, sin saber quién las recogerá.»
7 (8) Y
ahora, Señor, ¿qué puedo yo esperar?
En ti está mi esperanza.
8 (9) De
todas mis rebeldías líbrame, no
me hagas la irrisión del insensato.
9 (10) Me callo ya, no abro la boca, pues eres tú el que actúas.
10 (11) Retira
de mí tus golpes, bajo el azote
de tu mano me anonado.
11 (12) Reprendiendo sus yerros tú corriges
al hombre, cual polilla corroes
su anhelos. Un soplo sólo, todo
hombre. = Pausa. «=
12 (13) Escucha mi súplica, Yahveh, presta oído a mi grito, no te hagas sordo a mis
lágrimas. Pues soy un forastero
junto a ti, un huésped como
todos mis padres.
13 (14) ¡Retira tu mirada para que
respire antes que me vaya y ya
no exista más!