LOS SALMOS (Los números de los Salmos entre
paréntesis corresponden a la Vulgata)
Salmo 1
1 ¡Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos, ni en la senda de los pecadores se
detiene, ni en el banco de los
burlones se sienta,
2 mas se complace en la ley de Yahveh, su ley susurra día y noche!
3 Es como un árbol plantado junto a corrientes de agua, que da a su tiempo el fruto, y jamás se amustia su follaje; todo lo que hace sale bien.
4 ¡No así los impíos, no así! Que
ellos son como paja que se lleva el viento.
5 Por eso, no resistirán en el Juicio los
impíos, ni los pecadores en la
comunidad de los justos.
6 Porque Yahveh conoce el camino de los
justos, pero el camino de los
impíos se pierde.
Salmo 2
1 ¿Por qué se agitan las naciones, y los pueblos mascullan planes vanos?
2 Se yerguen los reyes de la tierra, los caudillos conspiran aliados contra Yahveh y contra su Ungido:
3 «¡Rompamos sus coyundas, sacudámonos su yugo!»
4 El que se sienta en los cielos se sonríe, Yahveh se burla de ellos.
5 Luego
en su cólera les habla, en su
furor los aterra:
6 «Ya
tengo yo consagrado a mi rey en
Sión mi monte santo.»
7 Voy a anunciar el decreto de Yahveh: El me ha dicho: «Tú eres mi hijo; yo te he engendrado hoy.
8 Pídeme, y te daré en herencia las
naciones, en propiedad los
confines de la tierra.
9 Con cetro de hierro, los quebrantarás, los quebrarás como vaso de alfarero.»
10 Y ahora, reyes, comprended, corregíos, jueces de la tierra.
11 Servid a Yahveh con temor,
12 con temblor besad sus pies; no se irrite y perezcáis en el
camino, pues su cólera se
inflama de repente. ¡Venturosos
los que a él se acogen!
Salmo 3
(1) = Salmo. De David. Cuando huía de su hijo
Absalón. =
1 (2) Yahveh,
¡cuán numerosos son mis adversarios,
cuántos los que se alzan contra mí!
2 (3) ¡Cuántos
los que dicen de mi vida: «No hay
salvación para él en Dios!» = Pausa. =
3 (4) Mas
tú, Yahveh, escudo que me ciñes,
mi gloria, el que realza mi cabeza.
4 (5) A
voz en grito clamo hacia Yahveh,
y él me responde desde su santo monte. = Pausa. =
5 (6) Yo
me acuesto y me duermo, me
despierto, pues Yahveh me sostiene.
6 (7) No temo a esas gentes que a
millares se apostan en torno
contra mí.
7 (8) ¡Levántate,
Yahveh! ¡Dios mío, sálvame! Tú hieres en la mejilla a todos mis
enemigos, los dientes de los impíos tú los rompes.
8 (9) De
Yahveh la salvación. Tu bendición
sobre tu pueblo. = Pausa. =
Salmo 4
(1) = Del maestro de coro. Para instrumentos de
cuerda. Salmo. De David. =
1 (2) Cuando
clamo, respóndeme, oh Dios mi justiciero, en la angustia tú me abres
salida; tenme piedad, escucha mi
oración.
2 (3) Vosotros,
hombres, ¿hasta cuándo seréis torpes de corazón, amando vanidad, rebuscando mentira? =
Pausa. =
3 (4) ¡Sabed
que Yahveh mima a su amigo, Yahveh
escucha cuando yo le invoco.
4 (5) Temblad,
y no pequéis; hablad con vuestro
corazón en el lecho ¡y silencio! =
Pausa. =
5 (6) Ofreced sacrificios de justicia y
confiad en Yahveh.
6 (7) Muchos
dicen: «¿Quién nos hará ver la dicha?»
¡Alza sobre nosotros la luz de tu rostro! Yahveh,
7 (8) tú
has dado a mi corazón más alegría
que cuando abundan ellos de trigo y vino nuevo.
8 (9) En
paz, todo a una, yo me acuesto y me duermo, pues tú solo, Yahveh, me asientas en
seguro.
Salmo 5
(1) = Del maestro de coro. Para flautas. Salmo. De
David. =
1 (2) Escucha
mis palabras, Yahveh, repara en
mi lamento,
2 (3) atiende
a la voz de mi clamor, oh mi Rey
y mi Dios. Porque a ti te suplico,
3 (4) Yahveh; ya de mañana oyes mi voz; de mañana te presento mi
súplica, y me quedo a la espera.
4 (5) Pues
no eres tú un Dios que se complace en la impiedad, no es huésped tuyo el malo.
5 (6) No,
los arrogantes no resisten
delante de tus ojos. Detestas
a todos los agentes de mal,
6 (7) pierdes a los mentirosos; al hombre sanguinario y
fraudulento le abomina Yahveh.
7 (8) Mas yo, por la abundancia de tu
amor, entro en tu Casa; en tu santo Templo me prosterno, lleno de tu temor.
8 (9) Guíame, Yahveh, en tu justicia, por causa de los que me acechan, allana tu camino ante mí.
9 (10) Que no hay en su boca lealtad, en su interior, tan sólo
subversión; sepulcro abierto es
su garganta, melosa muévese su
lengua.
10 (11)
Trátalos, oh Dios, como culpables,
haz que fracasen sus intrigas;
arrójalos por el exceso de sus crímenes, por rebelarse contra ti.
11 (12) Y se alegren los que a ti se
acogen, se alborocen por
siempre; tú los proteges, en ti
exultan los que aman tu nombre.
12 (13) Pues tú bendices al justo,
Yahveh, como un gran escudo tu
favor le cubre.
Salmo 6
(1) = Del maestro de coro. Para instrumentos de
cuerda. En octava. Salmo. De David. =
1 (2) Yahveh,
no me corrijas en tu cólera, en
tu furor no me castigues.
2 (3) Tenme
piedad, Yahveh, que estoy sin fuerzas,
sáname, Yahveh, que mis huesos están desmoronados,
3 (4) desmoronada
totalmente mi alma, y tú,
Yahveh, ¿hasta cuándo?
4 (5) Vuélvete,
Yahveh, recobra mi alma,
sálvame, por tu amor.
5 (6) Porque,
en la muerte, nadie de ti se acuerda;
en el seol, ¿quién te puede
alabar?
6 (7) Estoy extenuado de gemir, baño mi lecho cada noche, inundo de lágrimas mi cama;
7 (8) mi
ojo está corroído por el tedio,
ha envejecido entre opresores.
8 (9) Apartaos
de mí todos los malvados, pues
Yahveh ha oído la voz de mis sollozos.
9 (10) Yahveh ha oído mi súplica, Yahveh acoge mi oración.
10 (11) ¡Todos mis enemigos, confusos,
aterrados, retrocedan,
súbitamente confundidos!
Salmo 7
(1) = Lamentación. De David. La que cantó a Yahveh
a propósito del benjaminita Kus. =
1 (2) Yahveh,
Dios mío, a ti me acojo, sálvame
de todos mis perseguidores, líbrame;
2 (3) ¡que
no arrebate como un león mi vida
el que desgarra, sin que nadie libre!
3 (4) Yahveh,
Dios mío, si algo de esto hice,
si hay en mis manos injusticia,
4 (5) si
a mi bienhechor con mal he respondido
si he perdonado al opresor injusto,
5 (6) ¡que
el enemigo me persiga y me alcance,
estrelle mi vida contra el suelo, y tire mis entrañas por el polvo! =
Pausa. =
6 (7) Levántate, Yahveh, en tu cólera, surge contra los arrebatos de mis
opresores, despierta ya, Dios
mío, tú que el juicio convocas.
7 (8) Que
te rodee la asamblea de las naciones,
y tú en lo alto vuélvete hacia ella.
8 (9) (Yahveh,
juez de los pueblos.) Júzgame,
Yahveh, conforme a mi justicia y
según mi inocencia.
9 (10) Haz que cese la maldad de los
impíos, y afianza al justo, tú que escrutas corazones y
entrañas, oh Dios justo.
10 (11) Dios,
el escudo que me cubre, el
salvador de los de recto corazón;
11 (12) Dios, el juez justo, tardo a la cólera, pero Dios amenazante en todo tiempo
12 (13) para el que no se vuelve. Afile su espada el enemigo, tense su arco y lo apareje,
13 (14) para sí solo prepara armas de
muerte, hace tizones de sus
flechas;
14 (15) vedle en su preñez de
iniquidad, malicia concibió,
fracaso pare.
15 (16) Cavó una fosa, recavó bien
hondo, mas cae en el hoyo que él
abrió;
16 (17)
revierte su obra en su cabeza,
su violencia en su cerviz recae.
17 (18) Doy gracias a Yahveh por su
justicia, salmodio al nombre de Yahveh, el Altísimo.
Salmo 8
(1) = Del maestro de coro. Según la... de Gat.
Salmo. De David. =
1 (2) ¡Oh
Yahveh, Señor nuestro, qué
glorioso tu nombre por toda la tierra!
Tú que exaltaste tu majestad sobre los cielos,
2 (3) en
boca de los niños, los que aún maman,
dispones baluarte frente a tus adversarios, para acabar con enemigos y rebeldes.
3 (4) Al
ver tu cielo, hechura de tus dedos,
la luna y las estrellas, que fijaste tú,
4 (5) ¿qué
es el hombre para que de él te acuerdes, el hijo de Adán para que de él te
cuides?
5 (6) Apenas inferior a un dios le
hiciste, coronándole de gloria y
de esplendor;
6 (7) le
hiciste señor de las obras de tus manos, todo fue puesto por ti bajo sus pies:
7 (8) ovejas
y bueyes, todos juntos, y aun
las bestias del campo,
8 (9) y
las aves del cielo, y los peces del mar, que surcan las sendas de las aguas.
9 (10) ¡Oh Yahveh, Señor nuestro, qué glorioso tu nombre por toda la
tierra!
Salmo 9
(1) = Del maestro de coro. Para oboes y arpa.
Salmo. De David. =
1 (2) =Alef=
Te doy gracias, Yahveh, de todo corazón, cantaré todas tus maravillas;
2 (3) quiero
alegrarme y exultar en ti, salmodiar
a tu nombre, Altísimo.
3 (4) =Bet=
Mis enemigos retroceden,
flaquean, perecen delante de tu rostro;
4 (5) pues
tú has llevado mi juicio y mi sentencia, sentándote en el trono cual juez
justo.
5 (6) =Guímel.= Has reprimido a las gentes,
has perdido al impío, has
borrado su nombre para siempre jamás;
6 (7) acabado el enemigo, todo es ruina sin
fin, has suprimido sus ciudades,
perdido su recuerdo. =He.= He aquí que
7 (8) Yahveh
se sienta para siempre, afianza
para el juicio su trono;
8 (9) él
juzga al orbe con justicia, a
los pueblos con rectitud sentencia.
9 (10) =Vau.= ¡Sea Yahveh ciudadela para el
oprimido, ciudadela en los
tiempos de angustia!
10 (11) Y en ti confíen los que saben tu
nombre, pues tú, Yahveh, no
abandonas a los que te buscan.
11 (12)
=Zain.= Salmodiad a Yahveh, que se sienta en Sión, publicad por los pueblos sus hazañas;
12 (13) que él pide cuentas de la sangre, y
de ellos se acuerda, no olvida el grito de los desdichados.
13 (14) =Jet.= Tenme piedad, Yahveh, ve mi
aflicción, tú que me recobras de
las puertas de la muerte,
14 (15) para que yo cuente todas tus
alabanzas a las puertas de la
hija de Sión, gozoso de tu
salvación.
15 (16) =Tet.= Se hundieron los gentiles en
la fosa que hicieron, en la red
que ocultaron, su pie quedó prendido.
16 (17) Yahveh
se ha dado a conocer, ha hecho justicia, el impío se ha enredado en la obra de
sus manos. = Sordina. = = Pausa. =
17 (18) =Yod= ¡Vuelvan los impíos al
seol, todos los gentiles que de
Dios se olvidan!
18 (19) =Kaf.= Que no queda olvidado el
pobre eternamente, no se pierde
por siempre la esperanza de los
desdichados.
19 (20) ¡Levántate, Yahveh, no triunfe el
hombre, sean juzgados los
gentiles delante de tu rostro!
20 (21) Infunde tú, Yahveh, en ellos el
terror, aprendan los gentiles
que no son más que hombres. = Pausa. =
Salmo 10
1 = Lámed = ¿Por qué, Yahveh, te quedas
lejos, te escondes en las horas
de la angustia?
2 Por el orgullo del impío es perseguido el
desdichado, queda preso en la
trampa que le ha urdido.
3 = (Mem.) = Sí, el impío se jacta de los
antojos de su alma, el avaro que
bendice menosprecia a Yahveh,
4 = (Nun.) = el impío, insolente, no le
busca: «¡No hay Dios!», es todo
lo que piensa.
5 En todo tiempo se afianzan sus caminos, allá arriba tus juicios muy lejos de
él están, a todos sus rivales da
soplidos.
6 Dice en su corazón: «¡Jamás vacilaré!» = (Sámek.) = porque en desgracia no
se ve,
7 maldice. = (Pe.) = De fraude y perfidia está
llena su boca, bajo su lengua
sólo maldad e iniquidad;
8 al acecho se aposta entre las cañas en los recodos mata al inocente. = (Ain.) = Todo ojos, espía al
desvalido,
9 al acecho escondido como león en su
guarida, al acecho para atrapar
al desdichado, atrapa al
desdichado arrastrándole en su red.
10 = (Sade.) = Espía, se agazapa, se encoge, el desvalido cae en su poder;
11 dice en su corazón: «Dios se ha olvidado, tiene tapado el rostro, no ha de ver
jamás.»
12 = Qof. = ¡Levántate, Yahveh, alza tu mano, oh
Dios! ¡No te olvides de los
desdichados!
13 ¿Por qué el impío menosprecia a Dios, dice en su corazón: «No vendrás a
indagar?»
14 = Res. = Lo has visto ya, que la pena y la
tristeza las miras tú para
tomarlas en tu mano: el
desvalido se abandona a ti, tú
socorres al huérfano.
15 = Sin. = ¡Quiebra el brazo del impío, del
malvado; indaga su impiedad sin
dejar rastro!
16 ¡Yahveh es rey por siempre, por los
siglos; los gentiles han sido barridos de su tierra!
17 = Tau. = El deseo de los humildes escuchas tú,
Yahveh, su corazón confortas,
alargas tus oídos,
18 para hacer justicia al huérfano, al
vejado: ¡cese de dar terror el
hombre salido de la tierra!
Salmo 11 (10)
1 = Del maestro de coro. De David. = En Yahveh me cobijo; ¿cómo decís a mi alma: «Huye, pájaro, a tu monte?
2 «He aquí que los impíos tensan su arco, ajustan a la cuerda su saeta, para tirar en la sombra a los de
recto corazón.
3 Si están en ruinas los cimientos, ¿que puede
hacer el justo?»
4 Yahveh en su Templo santo, Yahveh, su trono está en los cielos; ven sus ojos el mundo, sus párpados exploran a los hijos de
Adán.
5 Yahveh explora al justo y al impío; su alma odia a quien ama la
violencia.
6 ¡Llueva sobre los impíos brasas y azufre, y un viento abrasador por porción de
su copa!
7 Que es justo Yahveh y lo justo ama, los rectos contemplarán su rostro.
Salmo 12 (11)
(1) = Del maestro de coro. En octava. Salmo. De
David. =
1 (2) ¡Salva, Yahveh, que ya no hay
fieles, se acabaron los veraces
entre los hijos de Adán!
2 (3) Falsedad
sólo dicen, cada cual a su prójimo,
labios de engaño, lenguaje de corazones dobles.
3 (4) Arranque
Yahveh todo labio tramposo, la
lengua que profiere bravatas,
4 (5) los
que dicen: «La lengua es nuestro fuerte, nuestros labios por nosotros, ¿quien
va a ser amo nuestro?»
5 (6) Por la opresión de los humildes, por el
gemido de los pobres, ahora me
alzo yo, dice Yahveh: auxilio
traigo a quien por él suspira.
6 (7) Las
palabras de Yahveh son palabras sinceras, plata pura, de ras de tierra, siete
veces purgada.
7 (8) Tú,
Yahveh, los guardarás, los
librarás de esta ralea para siempre;
8 (9) de
todas partes se irán los impíos,
colmo de vileza entre los hijos de Adán.
Salmo 13 (12)
(1) = Del maestro de coro. Salmo. De David. =
1 (2) ¿Hasta cuándo, Yahveh, me olvidarás?
¿Por siempre? ¿Hasta cuándo me
ocultarás tu rostro?
2 (3) ¿Hasta
cuándo tendré congojas en mi alma,
en mi corazón angustia, día y noche? ¿Hasta cuándo triunfará sobre mí mi enemigo?
3 (4) ¡Mira,
respóndeme, Yahveh, Dios mío!
¡Ilumina mis ojos, no me duerma en la muerte,
4 (5) no
diga mi enemigo: «¡Le he podido!»,
no exulten mis adversarios al verme vacilar!
5 (6) Que yo en tu amor confío; en tu salvación mi corazón
exulte.
6 ¡A Yahveh
cantaré por el bien que me ha hecho
Salmodiaré al nombre de Yahveh, el Altísimo!
Salmo 14 (13)
= Sal 53.
(1) = Del maestro de coro. De David. = 1 Dice en su corazón el insensato: «¡No hay Dios!» Corrompidos están, de conducta
abominable, no hay quien haga el
bien.
2 Se asoma Yahveh desde los cielos hacia los hijos de Adán, por ver si hay un sensato, alguien que busque a Dios.
3 Todos ellos están descarriados, en masa pervertidos. No hay nadie que haga el bien. ni uno siquiera.
4 ¿No aprenderán todos los agentes de mal que comen a mi pueblo como se come el pan, y a Yahveh no invocan?
5 Allí de espanto temblarán donde nada hay que espante, que Dios está por la raza del justo:
6 de los planes del desdichado os burláis. mas Yahveh es su refugio.
7 ¿Quién traerá de Sión la salvación de
Israel? Cuando cambie Yahveh la suerte
de su pueblo, exultará Jacob, se
alegrará Israel.
Salmo 15 (14)
(1) = Salmo. De David. =
1 Yahveh,
¿quién morará en tu tienda?,
¿quién habitará en tu santo monte?
2 El que ando sin tacha, y obra la justicia; que dice la verdad de corazón,
3 y no calumnia con su lengua; que no daña a su hermano, ni hace agravio a su prójimo;
4 con menosprecio mira al réprobo, mas honra a los que temen a
Yahveh; que jura en su perjuicio
y no retracta,
5 no presta a usura su dinero, ni acepta soborno en daño de
inocente. Quien obra así jamás
vacilará.
Salmo 16 (15)
(1) = A media voz. De David. =
1 Guárdame, oh
Dios, en ti está mi refugio.
2 Yo digo a Yahveh: «Tú eres mi Señor. mi bien, nada hay fuera de ti»;
3 ellos, en cambio, a los santos que hay en la
tierra: «¡Magníficos, todo mi
gozo en ellos!».
4 Sus ídolos abundan, tras ellos van
corriendo. Mas yo jamás derramaré
sus libámenes de sangre, jamás tomaré sus nombres en mis labios.
5 Yahveh, la parte de mi herencia y de mi
copa, tú mi suerte aseguras;
6 la cuerda me asigna un recinto de
delicias, mi heredad es preciosa
para mí.
7 Bendigo a Yahveh que me aconseja; aun de noche mi conciencia me
instruye;
8 pongo a Yahveh ante mí sin cesar; porque él está a mi diestra, no
vacilo.
9 Por eso se me alegra el corazón, mis entrañas
retozan, y hasta mi carne en
seguro descansa;
10 pues no has de abandonar mi alma al seol, ni dejarás a tu amigo ver la fosa.
11 Me enseñarás el caminó de la vida, hartura de
goces, delante de tu rostro, a
tu derecha, delicias para siempre.
Salmo 17 (16)
(1) = Oración. De David. =
1 Escucha,
Yahveh, la justicia, atiende a
mi clamor, presta oído a mi
plegaria, que no es de labios
engañosos.
2 Mi
juicio saldrá de tu presencia,
tus ojos ven lo recto.
3 Mi corazón tú sondas, de noche me
visitas; me pruebas al crisol
sin hallar nada malo en mí; mi
boca no claudica
4 al modo de los hombres. La palabra de tus labios he
guardado, por las sendas
trazadas
5 ajustando mis pasos; por tus veredas no vacilan mis pies.
6 Yo te llamo, que tú, oh Dios, me
respondes, tiende hacia mí tu
oído, escucha mis palabras,
7 haz gala de tus gracias, tú que salvas a los que buscan a tu diestra refugio
contra los que atacan.
8 Guárdame como la pupila de los ojos, escóndeme a la sombra de tus alas
9 de esos impíos que me acosan, enemigos ensañados que me cercan.
10 Están ellos cerrados en su grasa, hablan, la arrogancia en la boca.
11 Avanzan contra mí, ya me cercan, me clavan sus ojos para tirarme al
suelo.
12 Son como el león ávido de presa, o el leoncillo agazapado en su
guarida.
13 ¡Levántate, Yahveh, hazle frente,
derríbale; libra con tu espada
mi alma del impío,
14 de los mortales, con tu mano, Yahveh, de los mortales de este mundo, cuyo
lote es la vida! ¡De tus
reservas llénales el vientre,
que sus hijos se sacien,
y dejen las sobras para sus pequeños!
15 Mas yo, en la justicia, contemplaré tu
rostro, al despertar me hartaré
de tu imagen.
Salmo 18 (17)
(1) = Del maestro de coro. Del siervo de Yahveh,
David, que dirigió a Yahveh las palabras de este cántico el día en que Yahveh
le libró de todos sus enemigos y de las manos de Saúl. =
(2) = Dijo: =
1 Yo te amo,
Yahveh, mi fortaleza, (mi
salvador, que de la violencia me has salvado).
2 (3) Yahveh,
mi roca y mi baluarte, mi
liberador, mi Dios; la peña en
que me amparo, mi escudo y
fuerza de mi salvación, mi
ciudadela y mi refugio.
3 (4) Invoco a Yahveh, que es digno de
alabanza, y quedo a salvo de mis
enemigos.
4 (5) Las
olas de la muerte me envolvían,
me espantaban las trombas de Belial,
5 (6) los
lazos del seol me rodeaban, me
aguardaban los cepos de la Muerte.
6 (7) Clamé
a Yahveh en mi angustia, a mi
Dios invoqué; y escuchó mi voz
desde su Templo, resonó mi
llamada en sus oídos.
7 (8) La
tierra fue sacudida y vaciló,
retemblaron las bases de los montes, (vacilaron bajo su furor);
8 (9) una humareda subió de sus narices, y de su boca un fuego que
abrasaba, (de él salían carbones
encendidos).
9 (10) El inclinó los cielos y bajó, un espeso nublado debajo de sus pies;
10 (11) cabalgó sobre un querube, emprendió
el vuelo, sobre las alas de los
vientos planeó.
11 (12) Se puso como tienda un cerco de
tinieblas, tinieblas de las
aguas, espesos nubarrones;
12 (13) del fulgor que le precedía se
encendieron granizo y ascuas de
fuego.
13 (14) Tronó
Yahveh en los cielos, lanzó el
Altísimo su voz;
14 (15) arrojó saetas, y los puso en
fuga, rayos fulminó y sembró
derrota.
15 (16) El fondo del mar quedó a la
vista, los cimientos del orbe
aparecieron, ante tu
imprecación, Yahveh, al resollar
el aliento en tus narices.
16 (17) El extiende su mano de lo alto para
asirme, para sacarme de las
profundas aguas;
17 (18) me libera de un enemigo poderoso, de mis adversarios más fuertes que
yo.
18 (19) Me
aguardaban el día de mi ruina,
más Yahveh fue un apoyo para mí;
19 (20) me sacó a espacio abierto, me salvó porque me amaba.
20 (21) Yahveh me recompensa conforme a mi
justicia, me paga conforme a la
pureza de mis manos;
21 (22) porque he guardado los caminos de
Yahveh, y no he hecho el mal
lejos de mi Dios.
22 (23) Porque tengo ante mí todos sus
juicios, y sus preceptos no
aparto de mi lado;
23 (24) he sido ante él irreprochable, y de incurrir en culpa me he
guardado.
24 (25) Y
Yahveh me devuelve según mi justicia,
según la pureza de mis manos que tiene ante sus ojos.
25 (26) Con el piadoso eres piadoso, intachable con el hombre sin tacha;
26 (27) con el puro eres puro, con el ladino, sagaz;
27 (28) tú que salvas al pueblo
humilde, y abates los ojos
altaneros.
28 (29) Tú eres, Yahveh, mi lámpara, mi Dios que alumbra mis tinieblas;
29 (30) con tu ayuda las hordas
acometo, con mi Dios escalo la
muralla.
30 (31) Dios
es perfecto en sus caminos, la
palabra de Yahveh acrisolada. El es
el escudo de cuantos a él se
acogen.
31 (32) Pues ¿quién es Dios fuera de
Yahveh? ¿Quién Roca, sino sólo
nuestro Dios?
32 (33) El Dios que me ciñe de fuerza, y hace mi camino irreprochable,
33 (34) que hace mis pies como de
ciervas, y en las alturas me
sostiene en pie,
34 (35) el que mis manos para el combate
adiestra y mis brazos para
tensar arco de bronce.
35 (36) Tú me
das tu escudo salvador, (tu
diestra me sostiene), tu cuidado me exalta,
36 (37) mis pasos ensanchas ante mí, no se tuercen mis tobillos.
37 (38) Persigo a mis enemigos, les doy
caza, no vuelvo hasta haberlos
acabado;
38 (39) los quebranto, no pueden
levantarse, sucumben debajo de
mis pies.
39 (40) Para el combate de fuerza me
ciñes, doblegas bajo mí a mis
agresores,
40 (41) a mis enemigos haces dar la
espalda, extermino a los que me
odian.
41 (42)
Claman, mas no hay salvador, a
Yahveh, y no les responde.
42 (43) Los machaco como polvo al
viento, como al barro de las
calles los piso.
43 (44) De las querellas de mi pueblo tú me
libras, me pones a la cabeza de
las gentes; pueblos que no
conocía me sirven;
44 (45) los hijos de extranjeros me
adulan, son todo oídos, me
obedecen,
45 (46) los hijos de extranjeros
desmayan, y dejan temblando sus
refugios.
46 (47) ¡Viva Yahveh, bendita sea mi
roca, el Dios de mi salvación
sea ensalzado,
47 (48) el
Dios que la venganza me concede
y abate los pueblos a mis plantas!
48 (49) Tú me libras de mis enemigos, me exaltas sobre mis agresores, del hombre violento me salvas.
49 (50) Por eso he de alabarte entre los
pueblos, a tu nombre, Yahveh,
salmodiaré.
50 (51) El hace grandes las victorias de su
rey y muestra su amor a su
ungido, a David y a su linaje
para siempre.
Salmo 19 (18)
(1) = Del maestro de coro. Salmo. De David. =
1 (2) Los
cielos cuentan la gloria de Dios,
la obra de sus manos anuncia el firmamento;
2 (3) el
día al día comunica el mensaje,
y la noche a la noche trasmite la noticia.
3 (4) No
es un mensaje, no hay palabras,
ni su voz se puede oír;
4 (5) mas
por toda la tierra se adivinan los rasgos, y sus giros hasta el confín del
mundo. En el mar levantó para el sol
una tienda,
5 (6) y él, como un esposo que sale de su
tálamo, se recrea, cual atleta,
corriendo su carrera.
6 (7) A
un extremo del cielo es su salida,
y su órbita llega al otro extremo, sin que haya nada que a su ardor
escape.
7 (8) La
ley de Yahveh es perfecta,
consolación del alma, el
dictamen de Yahveh, veraz,
sabiduría del sencillo.
8 (9) Los
preceptos de Yahveh son rectos,
gozo del corazón; claro
el mandamiento de Yahveh, luz de
los ojos.
9 (10) El temor de Yahveh es puro, por siempre estable; verdad, los juicios de Yahveh, justos todos ellos,
10 (11) apetecibles
más que el oro, más que el oro
más fino; sus palabras más dulces que la miel, más que el jugo de panales.
11 (12) Por eso tu servidor se empapa en
ellos, gran ganancia es
guardarlos.
12 (13) Pero ¿quién se da cuenta de sus
yerros? De las faltas ocultas
límpiame.
13 (14) Guarda también a tu siervo del
orgullo, no tenga dominio sobre
mí. Entonces seré
irreprochable, de delito grave
exento.
14 (15) ¡Sean
gratas las palabras de mi boca,
y el susurro de mi corazón,
sin tregua ante ti, Yahveh,
roca mía, mi redentor.
Salmo 20 (19)
(1) = Del maestro de coro. Salmo. De David. =
1 (2) ¡Yahveh
te responda el día de la angustia,
protéjate el nombre del Dios de Jacob!
2 (3) El
te envíe socorro desde su santuario, desde Sión sea tu apoyo.
3 (4) Se
acuerde de todas tus ofrendas,
halle sabroso tu holocausto; = Pausa. =
4 (5) te
otorgue según tu corazón, cumpla
todos tus proyectos.
5 (6) ¡Y
nosotros aclamemos tu victoria,
de nuestro Dios el nombre tremolemos! ¡Cumpla Yahveh todas tus súplicas!
6 (7) Ahora conozco que Yahveh dará la salvación a su ungido; desde su santo cielo le
responderá con las proezas
victoriosas de su diestra.
7 (8) Unos
con los carros, otros con los caballos,
nosotros invocamos el nombre de Yahveh, nuestro Dios.
8 (9) Ellos
se doblegan y caen, y nosotros
en pie nos mantenemos.
9 (10) ¡Oh Yahveh, salva al rey, respóndenos el día de nuestra súplica!
Salmo 21 (20)
(1) = Del maestro de coro. Salmo. De David. =
1 (2) Yahveh,
en tu fuerza se regocija el rey;
¡oh, y cómo le colma tu salvación de júbilo!
2 (3) Tú
le has otorgado el deseo de su corazón,
no has rechazado el anhelo de sus labios. = Pausa. =
3 (4) Pues
le precedes de venturosas bendiciones,
has puesto en su cabeza corona de oro fino;
4 (5) vida
te pidió y se la otorgaste,
largo curso de días para siempre jamás.
5 (6) Gran
gloria le da tu salvación, le circundas de esplendor y majestad;
6 (7) bendiciones haces de él por
siempre, le llenas de alegría
delante de tu rostro.
7 (8) Sí,
en Yahveh confía el rey, y por
gracia del Altísimo no ha de vacilar.
8 (9) Tu
mano alcanzará a todos tus enemigos,
tu diestra llegará a los que te odian;
9 (10) harás de ellos como un horno de
fuego, el día de tu rostro; Yahveh los tragará en su cólera, y el fuego los devorará;
10 (11) harás perecer su fruto de la
tierra, y su semilla de entre
los hijos de Adán.
11 (12) Aunque
ellos intenten daño contra ti,
aunque tramen un plan, nada podrán.
12 (13) Que tú les harás volver la
espalda, ajustarás tu arco
contra ellos.
13 (14) ¡Levántate, Yahveh, con tu
poder, y cantaremos,
salmodiaremos a tu poderío!
Salmo 22 (21)
(1) = Del maestro de coro. Sobre «la cierva de la
aurora». Salmo. De David. =
1 (2) Dios
mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? ¡lejos de mi salvación la voz de mis
rugidos!
2 (3) Dios
mío, de día clamo, y no respondes,
también de noche, no hay silencio para mí.
3 (4) ¡Mas
tú eres el Santo, que moras en
las laudes de Israel!
4 (5) En
ti esperaron nuestros padres,
esperaron y tú los liberaste;
5 (6) a
ti clamaron, y salieron salvos,
en ti esperaron, y nunca quedaron confundidos.
6 (7) Y yo, gusano, que no hombre, vergüenza del vulgo, asco del pueblo,
7 (8) todos
los que me ven de mí se mofan, tuercen los labios, menean la cabeza:
8 (9) «Se
confió a Yahveh, ¡pues que él le libre,
que le salve, puesto que le ama!»
9 (10) Sí, tú del vientre me sacaste, me diste confianza a los pechos de mi
madre;
10 (11) a ti fui entregado cuando salí del
seno, desde el vientre de mi
madre eres tú mi Dios.
11 (12) ¡No andes lejos de mí, que la
angustia está cerca, no hay para
mí socorro!
12 (13)
Novillos innumerables me rodean,
acósanme los toros de Basán;
13 (14) ávidos abren contra mí sus
fauces; leones que desgarran y
rugen.
14 (15) Como el agua me derramo, todos mis huesos se dislocan, mi corazón se vuelve como cera, se me derrite entre mis entrañas.
15 (16) Está seco mi paladar como una
teja y mi lengua pegada a mi
garganta; tú me sumes en el
polvo de la muerte.
16 (17) Perros innumerables me rodean, una banda de malvados me
acorrala como para prender mis
manos y mis pies.
17 (18) Puedo
contar todos mis huesos; ellos
me observan y me miran,
18 (19) repártense entre sí mis
vestiduras y se sortean mi
túnica.
19 (20) ¡Mas
tú, Yahveh, no te estés lejos,
corre en mi ayuda, oh fuerza mía,
20 (21) libra mi alma de la espada, mi única de las garras del perro;
21 (22) sálvame de las fauces del león, y mi pobre ser de los cuernos de los
búfalos!
22 (23) ¡Anunciaré tu nombre a mis
hermanos, en medio de la
asamblea te alabaré!:
23 (24) «Los que a Yahveh teméis, dadle
alabanza, raza toda de Jacob,
glorificadle, temedle, raza toda
de Israel».
24 (25) Porque no ha despreciado ni ha desdeñado la miseria del
mísero; no le ocultó su
rostro, mas cuando le invocaba le escuchó.
25 (26) De ti viene mi alabanza en la gran
asamblea, mis votos cumpliré
ante los que le temen.
26 (27) Los pobres comerán, quedarán
hartos, los que buscan a Yahveh
le alabarán: «¡Viva por siempre
vuestro corazón!»
27 (28) Le
recordarán y volverán a Yahveh todos los confines de la tierra, ante él se postrarán todas las
familias de las gentes.
28 (29) Que es
de Yahveh el imperio, del señor de las naciones.
29 (30) Ante él solo se postrarán todos los
poderosos de la tierra, ante él
se doblarán cuantos bajan al polvo.
Y para aquél que ya no viva,
30 (31) le servirá su descendencia: ella hablará del Señor a la edad
31 (32) venidera, contará su justicia al pueblo por
nacer: Esto hizo él.